Ya está libre Tablado, el femicida de las 113 puñaladas

Ya está libre Tablado, el femicida de las 113 puñaladas

Estuvo preso durante 24 años. Salió este mediodía y lo primero que hizo fue pedir perdón.

MDZ Policiales

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Fabián Tablado, el femicida cuyo caso conmocionó a la sociedad argentina por el nivel de saña, salió de la cárcel este mediodía tras pasar 24 años tras las rejas.

Vestido con un pantalón caqui, un buzo con capucha y con una mochila en sus espaldas, cumplió con los trámites de rigor y se retiró a pie de la unidad.

Tablada mató a su novia, Carolina Aló, de 113 puñaladas. Además fue juzgado también por amenazar a la madre de sus mellizas, a quien conoció mientras estaba en la cárcel.

Al momento de salir de prisión, Tablada seguró que "no hay un día" en que no piense en pedirle perdón y dijo que "nunca" va a haber pagado en su interior por lo que hizo. "No soy solo lo que hice, soy una persona", agregó Tablado, quien aseguró que "todos los días" siente "culpa" por lo que hizo.

El padre de Aló solicitó ayer que la Justicia imponga una medida de restricción perimetral para que ahora que otra vez estará en la calle, el femicida de su hija no pueda acercarse a su grupo familiar.

El miércoles se conocieron los resultados de una reciente pericia psiquiátrica que determinó que Tablado presenta sus facultades mentales "normales", pero también recomendó que por el momento no ejerza la "responsabilidad parental" sobre sus hijas mellizas de 11 años.

El crimen de Carolina Aló ocurrió el 27 de mayo de 1996 en la casa de la familia Tablado, en Albarellos 348 de Tigre. Hasta allí la pareja fue a la salida de la Escuela N°1 Marcos Sastre de Tigre, colegio al que asistían en el turno nocturno, tuvieron relaciones sexuales y comenzó una discusión por celos que culminó en el homicidio.



Tablado, por entonces de 20 años, persiguió a Carolina por varios ambientes de la casa -escaleras, cocina y garaje- y la mató de 113 puñaladas aplicadas con cuatro armas blancas halladas en la escena: una cuchilla de cocina, dos cuchillos de mesa Tramontina y un formón de carpintería.

El homicida escapó, le confesó lo sucedido a un amigo y se fue a esconder debajo del puente de la calle Tedín, en Tigre, a unas 20 cuadras del lugar del crimen, donde unas horas más tarde la policía lo detuvo. En el juicio, querella y fiscalía lo acusaron por homicidio agravado por alevosía para lograr una perpetua y la defensa pretendía que se lo declare "inimputable", pero finalmente, en un fallo dividido, la Sala III de la Cámara Penal de San Isidro condenó a Tablado a 24 años por homicidio simple.

 

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