Misterio por la aparición de una cruz gigante en Parque de los Dinosaurios de Neuquén
Una cruz de 30 metros hecha con piedras y vidrio apareció en el parque de los Dinosaurios. El municipio la retiró pero continúa el misterio.
Una extraña cruz de piedras y vidrios apareció en el Parque de los Dinosaurios de Neuquén. Foto: LMNeuquen
En el Parque de los Dinosaurios, un área protegida del barrio Melipal en Neuquén, apareció este viernes un enigmático símbolo que llamó la atención de vecinos y autoridades municipales. Se trata de una cruz gigante de aproximadamente 30 metros, formada por un contorno de piedras bocha y rellena con vidrio molido.
El hallazgo fue informado a la Municipalidad a través de un llamado del presidente de la comisión vecinal, quien alertó sobre la intervención no autorizada. De inmediato, la Subsecretaría de Medioambiente y Protección Ciudadana organizó un operativo de limpieza que duró casi cinco horas y contó con la participación de seis guardias ambientales y el apoyo del propio presidente vecinal.
Según se informó, se retiraron un metro cúbico de vidrio molido, cantidad suficiente para llenar un bolsón de arena completo. Además, señaló que las piedras no se encontraban en las inmediaciones, por lo que tuvieron que ser transportadas hasta el lugar, lo que evidencia la magnitud y el trabajo detrás de esta intervención.
El misterio de la cruz
“No tenemos certezas sobre quién o quiénes realizaron esta obra, pero implica mucho tiempo y esfuerzo, y seguramente la participación de más de una persona”, indicaron las autoridades municipales ante los medios locales. Si bien consideró que podría tratarse de un ritual religioso o cultural, aclararon que hasta el momento son todas conjeturas.
Desde el municipio dejaron en claro que, aunque respetan las expresiones religiosas o culturales, intervenir en un área pública protegida sin permiso es ilegal y está prohibido, sobre todo en espacios que resguardan patrimonio paleontológico y geológico de la ciudad.
Cabe recordar que el Parque de los Dinosaurios es un lugar vital para la conservación de restos de huevos de dinosaurios y formaciones geológicas que datan de épocas remotas.
Un dato curioso es que la zona donde se montó la cruz no permite el acceso de vehículos, por lo que los materiales debieron ser transportados a mano, lo que subraya aún más el trabajo y la organización requeridos para esta acción.

