Manejar distraídos: el verdadero costo de la hiperconectividad al volante
El error humano explica la mayoría de los siniestros viales. El estrés, las distracciones y el uso del celular desafían hoy la seguridad en las calles.
Argentina registra alrededor de 6.200 víctimas fatales por año en siniestros viales.
Archivo.Cada mes de junio se conmemora en nuestro país, el mes de la Seguridad Vial, una fecha que da inicio a un mes entero de campañas, charlas y reflexiones sobre cómo nos movemos. Los números no dan tregua: según Luchemos por la Vida, Argentina registra alrededor de 6.200 víctimas fatales por año en siniestros viales, además de más de 100.000 heridos de distinta gravedad. Detrás de esas cifras hay algo que se repite con insistencia en todos los informes: gran parte de esos siniestros tienen como origen un error humano.
Eso cambia la pregunta que solemos hacernos. No se trata únicamente de si las calles están bien señalizadas o si los semáforos funcionan, sino de qué le está pasando a la persona que tiene las manos en el volante. Y ahí aparece un fenómeno que crece silenciosamente en el tránsito urbano: la combinación de estrés, sobrecarga de estímulos y un celular que nunca deja de pedir atención.
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6.200 víctimas fatales por año en siniestros viales
Hoy en día, manejar en la ciudad implica procesar una cantidad enorme de información en segundos: peatones que cruzan fuera de la senda, motos que se filtran entre los carriles, bocinazos, semáforos en cuenta regresiva, el GPS recalculando su ruta. Distintos estudios sobre estrés y conducción muestran que cuando este nivel de exigencia se sostiene en el tiempo, el cuerpo entra en un estado de alerta permanente que termina jugando en contra: la concentración cae, los tiempos de reacción se alargan y la memoria del trayecto se debilita. Un conductor estresado no solo se cansa más rápido, sino que también es más propenso a frenar bruscamente, acelerar de forma innecesaria y subestimar el riesgo de una maniobra.
A esto se le suma un dato que vale la pena dimensionar: el uso del celular al volante ya es señalado como una de las principales causas de siniestros fatales en Argentina. Manipular el teléfono mientras se maneja, ya sea para leer una notificación, escribir un mensaje o mirar el mapa, multiplica la probabilidad de un siniestro. De hecho, apartar la vista del camino durante apenas tres segundos a una velocidad de 60 km/h equivale a recorrer más de 50 metros sin atención plena sobre lo que ocurre alrededor. La hiperconectividad, esa sensación de tener que estar siempre disponibles, se convirtió en un factor de riesgo tan real como el alcohol o el exceso de velocidad.
La buena noticia es que, mientras esto ocurre, los vehículos se volvieron una fuente de información. Hoy un dispositivo de telemática instalado en un auto puede registrar velocidad, frenadas bruscas, aceleraciones, horarios de circulación, ubicación en tiempo real y patrones de manejo que, analizados en conjunto, arman un verdadero perfil de conducción. No es información abstracta: es la huella digital de cómo cada persona se comporta al volante, día tras día.
Esa información, que durante años se usó principalmente para localizar vehículos robados o gestionar flotas, hoy es la base de una transformación más profunda en la industria aseguradora y en la prevención vial en general. Permite identificar conductas de riesgo antes de que deriven en un siniestro, generar alertas automáticas cuando se detecta un comportamiento peligroso, y construir pólizas de seguro basadas en el uso real del vehículo en lugar de variables generales como la edad o la antigüedad de la licencia.
La tecnología no reemplaza la atención, la acompaña
Ningún sistema telemático va a tomar el volante por nosotros, y esa no es la idea. Lo que sí puede hacer es ponerle números a algo que históricamente se maneja por intuición: cómo conducimos, cuándo nos distraemos, en qué momentos del día somos más vulnerables. Esa información, bien utilizada, se transforma en prevención real.
En un país donde el error humano explica la enorme mayoría de los siniestros viales, la pregunta es qué tan rápido estamos dispuestos a incorporar estas herramientas. El celular en la mano sigue siendo hoy uno de los riesgos más subestimados del tránsito urbano, y ningún sistema lo va a guardar por nosotros. Esas herramientas pueden acompañar el cambio, pero la decisión de manejar con atención plena sigue siendo, como siempre, humana.
* Daniela Medina, gerente del Departamento de Seguridad y Emergencias de Ituran Argentina



