El preocupante dato que se reveló sobre la violencia en las escuelas
El 62% de los alumnos de Mendoza de 6º grado aseguró haber sido víctima de agresiones o situaciones de violencia en el ámbito escolar.
El 62% de los alumnos mendocinos de 6º grado fue víctima de al menos una agresión o situación de violencia, según el informe “Desafíos de convivencia en la escuela primaria: discriminación y conflictos entre pares”, elaborado por Argentinos por la Educación. El estudio se basa en los resultados del cuestionario complementario de la prueba Aprender 2023, revelando preocupantes situaciones de hostigamiento, exclusión, violencia verbal o física entre compañeros.
A nivel país, un 36% de los chicos afirmaron haberse sentido discriminados en la escuela. En Mendoza, el porcentaje es del 34%. Entre los motivos de la discriminación, predomina "aspectos físicos", luego siguen los intereses y gustos, después aparece la orientación sexual, identidad o expresión de género, seguida por la vestimenta, lugar de nacimiento, calificaciones, religión, situación socioeconómica de la familia, y por último, discapacidad o ser parte de un pueblo indígena.
Por su parte, el 35% de los chicos aseguró haber tratado mal a algún compañero/a, mientras que el 51% declaró haber presenciado alguna situación en la que agredieron a un alumno. Entre los hechos de violencia, el 40% respondió que le quitaron o rompieron cosas.
Pero este tipo de situaciones no solo se viven de manera presencial en el ámbito escolar, teniendo en cuenta que el 22% de los alumnos mendocinos de 6º grado afirmó que dijeron mentiras sobre ellos y sufrieron amenazas o agresiones en las redes sociales.
Cómo se resuelven los conflictos
Con base en la información recolectada en las pruebas Aprender 2023, en su gran mayoría, los conflictos se resuelven hablando con los maestros, profesores o directores. La segunda forman de resolución es por medio de reuniones familiares. También se envían notas a la familia en el cuaderno de comunicaciones. Luego aparecen las charlas o talleres reflexivos.
En pocas ocasiones se realizan actividades reparadoras, colaborativas o comunitarias. Lo mismo sucede con la aplicación de sanciones, que se hace únicamente en un 8% de las situaciones en las que se presenta un problema.
La psicopedagoga Karina Bergé, aseguró en diálogo con MDZ, que no le sorprenden los resultados, ya que "la sociedad está viviendo estos niveles de agresión y de violencia".
"No me sorprende que la escuela termine siendo una caja de resonancia donde se ponga en juego todo esto. Hay una crisis en la crianza. En la escuela hemos terminado relegando muchas veces cuestiones pedagógicas para poder ocuparnos de crianzas que le corresponden a las familias", expresó.
En esta línea, la profesional explicó que para que esta realidad cambie es necesario empezar a trabajar con los adultos en lo que tiene que ver con la crianza y los límites. "Los adultos hemos desdibujado un poco el rol de adulto y hemos pasado de situaciones muy restringidas, muy autoritarias, a situaciones muy laxas, entonces permitimos todo", amplió.
Bergé también habló de la necesidad de que las instituciones sigan abordando lo preventivo, acompañando en las familias en la formación de niños y adolescentes. "El primer cambio empieza por uno", concluyó.