El museo de Van Gogh y una obra con sello argentino
Un cuadro de Van Gogh llegó a la Argentina, integró la colección Blaquier y ahora vuelve a estar en el centro del mercado del arte.
Tapa del catálogo del MNBA
Gentileza.Dos ciento cinco pinturas, quinientos dibujos, ochocientas cartas y centenas de documentos sobre la vida del genial holandés daría para escribir toda una biblioteca. Visitar el museo que los reúne es para todo amante del arte un privilegio sin par y para mi una emoción excepcional.
Hay sin embargo una obra, que por sernos absolutamente cercana y, en una faceta, totalmente vigente que vale dedicarle esta nota. No se trata del retrato del doctor Gachet que en su momento fue récord, ni de la celebre serie de los girasoles o los autorretratos.

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El soldado que cautivó a Vincent van Gogh
En junio de 1888 Van Gogh estaba en Arlés, entregado al paisaje y particularmente obsesionado con la pintura de campos de trigo. El mal tiempo interrumpió su trabajo y, caído del cielo, apareció un modelo.
"El Zuavo“… un muchacho de rostro pequeño, cuello de toro y ojos de tigre” … le escribió a su hermano Theo. Era un soldado de un regimiento de infantería francés, un zuavo.Van Gogh lo pintó de medio cuerpo. El rostro bronceado, delante de una puerta verde y un muro de ladrillos anaranjados, tocado con un gorro rojo.El óleo mide 65 x 54 centímetros y está colgado en un lugar destacado.El museo de Amsterdam tiene también un dibujo, de pequeñas dimensiones,seguramente un estudio previo del oleo.El Metropolitan de New York tiene, a su vez, una acuarela del soldado, también pequeña, que el propio museo considera un estudio de una obra mayor.
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El “Zuavo” que llegó a Buenos Aires
La conexión argentinaEn 1968 se presentó en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires una muestra fabulosa organizada por el Museo de Arte Moderno de New York (MOMA).“De Cèzanne a Miró” convocó a multitudes que por primera vez pudimos ver originales de lo mejor del arte moderno global.Entre las obras expuestas se encontraba “El Zuavo” de Vincent Van Gogh, óleo sobre tela de 81 x 65 centímetros, colección Mrs. Albert D. Lasker, New York. Acá el soldado aparece de cuerpo entero, sentado, con un fondo claro. Es algo posterior al del museo de Ámsterdam y el propio Van Gogh lo consideró superior. Según los expertos la acuarela de New York sería un estudio para éste, al que llaman el “Zuavo sentado”.
Una obra millonaria y el misterio de su nuevo dueño
Un flechazo a primera vista. La Señora Nelly Arrieta de Blaquier formaba parte en la época de la exposición en el MNBA de la Comisión de Amigos. Más tarde la presidió y fue la principal benefactora del museo. Junto con su marido Carlos Pedro formaron además una de las más importantes colecciones de arte en nuestro país.No en forma inmediata pero, recursos y contactos mediante, inexorablemente “El Zuavo” pasó a integrar la colección del piso de Plaza San Martín. Recientemente se ha difundido que la colección Blaquier está en dispersión. El sitio especializado Arnet filtró que Sotheby’s en noviembre pondrá a subasta una media docena de obras con un valor garantizado de aproximadamente 450 millones de dólares. Será tema de una futura nota.
Trascendidos también Arnet dio cuenta que en venta privada, El Zuavo porteño cambió de manos a fines del año pasado por 190 millones. Christie’s, que supuestamente intermedió la operación nunca confirmó la misma. Dijo, no obstante, que los precios récords en 2025, se lograron por fuera de tarimas públicas.Coincidentemente se ha hablado, en estos últimos meses, de importantes (y muy saludables) inversiones en el sector agroproductivo del NOA argentino. El nombre de Santiago Blaquier ha sido vinculado a las mismas.
* Carlos María Pinasco es consultor de arte.




