El Gobierno publicó un protocolo para controlar los UPD: los estudiantes alcoholizados no podrán ingresar
El protocolo de la DGE busca atender la celebración desde un foco preventivo, con acuerdos con los padres y atención a los alumnos con intoxicaciones.
El Gobierno de Mendoza intenta controlar con un protocolo el Último Primer Día (UPD).
El Gobierno de Mendoza por intermedio de la Dirección General de Escuela (DGE) presentó un protocolo para las escuelas secundarias de gestión estatal y privada, que tiene como objetivo controlar a los estudiantes adolescentes de los últimos años, en las tradicionales celebraciones por la vuelta a clases conocidas como Último Primer Día (UPD).
Según el ejecutivo, el protocolo denominado “UPD 360. Antes, durante y después” está pensado como una estrategia de prevención, acompañamiento y corresponsabilidad destinada a implementarse en las escuelas para esta actividad que se realiza por fuera de la institución. Busca el cuidado de los estudiantes al llegar a la escuela, el resguardo de sus derechos como el de la educación, salud y bienestar; y la construcción de acuerdos claros entre familia y escuela.
Te Podría Interesar
El protocolo plantea la obligatoriedad de la firma de un acta mediante el cual los padres deben asumir parte de la responsabilidad de estas actividades extraescolares. La misma debe ser presentada con anterioridad al festejo y dejará plasmada la estrategia conjunta entre la escuela y los padres para las medidas preventivas y el cuidado durante esa noche.
Además, el operativo cuenta con tres fases del desarrollo, y desde allí el nombre de "antes, durante y después".
Las tres etapas del protocolo
En primero lugar se enfoca en todo lo que puede implicar la prevención de los excesos, tal y como mencionamos, valiéndose de acuerdos entre los padres y la institución educativa. La DGE propone un momento de reflexión familiar en el que se pueda exponer los riesgos. Las escuelas enviarán un comunicado a las familias para presentarles la propuesta, como también una guía de preguntas que acompañen y orienten la reflexión con sus hijos.
La idea es que surja una elaboración conjunta que será enviada a la escuela para el día de la reunión a convocarse desde la institución y compartir lo vivenciado en cada hogar.
Luego se accede a la instancia del "durante" el desarrollo del Último Primer Día (UPD). En este caso la DGE trabaja en la aplicación de criterios claros de actuación. Esto implica la modificación del protocolo vigente que fue diseñado para esta celebración.
Está centrado exclusivamente en la protección de los estudiantes, pero también en los límites con los que debe contar la escuela. Tiene como prioridad el cuidado del docente y los directivos frente a las celebraciones de los chicos.
Esto sugiere que el estudiante que llegue con síntomas de intoxicación o signos evidentes de consumo de sustancias será abordado por las autoridades de la escuela. No podrá ingresar al aula, pero tendrá la atención correspondiente para preservar su salud integral. En estos casos, los padres deberán concurrir a la escuela para retirarlo. En el caso de que no haya un adulto responsable que lo retire del establecimiento, se aplicarán las medidas contempladas en el código contravencional. "Es una forma no sólo de cuidar al estudiante, sino también de responsabilizar a las familias", señalaron desde la DGE.
Para finalizar, el nuevo protocolo también está enfocado en lo que suceda luego de la celebración. La DGE busca darle una resignificación pedagógica a la experiencia. Para eso enviaron una guía al Servicio de Orientación para que los alumnos puedan detallar la experiencia y sentar las bases para la prevención de la misma celebración el año que viene.

