El basural escondido: de los canales de Mendoza retiran más de 2.000 toneladas de desechos al año
La limpieza del canal Jarillal dejó al descubierto un problema que se repite en al menos diez cauces del Gran Mendoza y supera las 2.000 toneladas de basura al año.
Toneladas de basura de acumulan en los cauces de Mendoza.
Archivo MDZLo que parecía un operativo puntual terminó exponiendo un problema mucho más grande. Esta semana se anunció el retiro de 150.000 kilos de basura del sifón del canal Jarillal, en la intersección de Gorriti y Montes de Oca de Godoy Cruz. Lo sorprendente es que esta cantidad exorbitante representa apenas una parte de los más de 2 millones de kilos de residuos que cada año se extraen de los canales de Mendoza.
La limpieza se realizó durante la corta anual de agua de la cuenca del río Mendoza, el período en el que se interrumpe el suministro para realizar reparaciones, mantenimiento y tareas profundas de limpieza. En este caso fue necesario trabajar durante una semana con retroexcavadora, minicargadora, cuatro bateas, 14 camiones y personal del Departamento General de Irrigación, la Inspección de Cauce Rama Jarillal Unificada y la Municipalidad de Godoy Cruz.

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Pero el dato más llamativo es que lo ocurrido en el Jarillal está lejos de ser una excepción. Leonardo Muriscot, encargado de Auditoría y Distribución de la Asociación Primera Zona de Riego, explicó a MDZ que esta situación "se repite en distintos puntos del área metropolitana de Mendoza, al menos en diez canales urbanos y suburbanos", detalló.
Una basura que afecta mucho más que el paisaje
El relevamiento anual permite conocer con precisión qué tipo de residuos terminan en los cauces. Según detalló Muriscot, el 80% corresponde a basura domiciliaria y, dentro de ese grupo, el 75% son envases PET, es decir, botellas plásticas reciclables que luego son trasladadas a la planta de reciclaje ubicada en El Borbollón. El 20% restante corresponde a sedimentos y material de embanque.
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Sin embargo, durante cada operativo aparecen elementos mucho más grandes. "Llama la atención la cantidad de objetos en desuso que la gente arroja en los canales, como muebles, colchones, maderas y otros elementos", explicó el especialista, quien aseguró que esos residuos complican aún más las tareas de limpieza.
Toda esa basura tiene consecuencias concretas sobre el funcionamiento del sistema hídrico. La acumulación puede reducir entre un 30% y un 70% la capacidad de conducción de un canal, afectando la entrega de los turnos de riego y aumentando el riesgo de obstrucciones que terminen provocando desbordes, accidentes viales o daños en viviendas y comercios cercanos.
Los puntos donde más basura se acumula
El canal Jarillal no es el único sector crítico del Gran Mendoza. Muriscot señaló que históricamente también se registran importantes acumulaciones de residuos en la Rama Tajamar, sobre la Alameda y en San Martín y Coronel Díaz, en Las Heras; la Rama Sobremonte, en Carril Sarmiento; la Rama Matriz Gil, sobre San Martín, en Drummond, Luján de Cuyo; y el canal Civit, en el barrio Fuchs y calle Benegas de Godoy Cruz, entre otros sectores.
Para evitar que los residuos avancen por toda la red, las inspecciones de cauce cuentan con trampas de basura distribuidas estratégicamente. En el caso del canal Jarillal existen once a lo largo de su recorrido por Godoy Cruz, Capital y Las Heras. Esas estructuras son limpiadas al menos dos veces por día por los tomeros durante la temporada de riego, mientras que luego los municipios retiran los residuos acumulados.
Además del mantenimiento diario, todos los inviernos se desarrolla un operativo integral durante la corta anual. A esas tareas se suma un refuerzo especial después de las fiestas de fin de año, cuando aumenta el consumo de bebidas y, en consecuencia, la cantidad de envases descartables que terminan en acequias y canales.
Un esfuerzo millonario que podría evitarse
Si un operativo de estas características debiera contratarse de manera privada, tendría un costo cercano a los 50 millones de pesos. Para retirar las 150 toneladas acumuladas en el Jarillal trabajaron alrededor de diez personas por día, tres máquinas y cuatro camiones durante una semana completa.
Este año, además, la limpieza adquiere una importancia especial. Tras las abundantes nevadas registradas en la cordillera, se espera que el sistema cuente con aproximadamente un 40% más de agua que durante el ciclo 2025/2026. Llegar con los cauces despejados permitirá transportar ese mayor caudal con mejores márgenes de seguridad y sin pérdidas por obstrucciones.
Muriscot explicó que gran parte de la basura llega a los canales por vuelcos clandestinos de residuos y escombros realizados por particulares o personas que limpian terrenos. A eso se suman las botellas y otros envases arrojados directamente a los cauces, además de los residuos que las lluvias arrastran desde acequias y cunetas municipales. Frente a este panorama, insistió en que la solución pasa por una mayor conciencia ciudadana: separar correctamente los residuos y disponerlos donde corresponde para evitar que pequeñas acciones terminen convirtiéndose en un problema de millones de kilos de basura cada año.




