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El aire acondicionado representa un tercio del consumo de electricidad en verano

El uso intensivo del aire acondicionado en verano llega a representar hasta el 33% de la demanda eléctrica nacional y obliga a que el sistema opere al límite.

El aire acondicionado ya es más dle 30% del consumo de electricidad en verano.

El aire acondicionado ya es más dle 30% del consumo de electricidad en verano.

En los meses de altas temperaturas, el aire acondicionado se convierte en el principal factor de presión sobre el sistema eléctrico argentino. Su uso explica hasta un tercio de la demanda total y suma cerca de 10.000 MW adicionales, lo que exige planificación anticipada de generadores, transportistas y distribuidoras para sostener el servicio.

El consumo eléctrico en la Argentina muestra un comportamiento claramente estacional y encuentra en el verano su momento más exigente. Durante las olas de calor, el uso masivo de aires acondicionados modifica de manera abrupta la curva de demanda y llega a explicar hasta un 33% del consumo eléctrico del país. Este fenómeno no solo incrementa la energía utilizada, sino que concentra ese crecimiento en pocas horas del día, cuando millones de equipos se encienden casi en simultáneo.

Según estimaciones del sector, solo el funcionamiento de los aires acondicionados en la temporada estival implica una exigencia cercana a los 10.000 MW, un valor que supera en alrededor de un 40% el promedio anual de demanda. Este salto repentino obliga a las redes a operar cerca de su capacidad máxima en determinados momentos y convierte a la planificación en una herramienta clave para evitar fallas y cortes del suministro.

En este contexto, la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (Adeera) explica cómo se organiza el sistema eléctrico en verano, qué medidas adoptan las empresas distribuidoras y por qué el uso responsable de la energía resulta determinante para sostener la calidad del servicio.

Cómo funciona el sistema eléctrico argentino

El abastecimiento de energía en casi todo el territorio nacional se realiza a través del Sistema Argentino de Interconexión (Sistema Argentino de Interconexión), una red integrada que conecta a las distintas regiones del país. Su funcionamiento se estructura en tres grandes segmentos que operan de manera coordinada.

La generación incluye centrales térmicas, hidroeléctricas, nucleares y parques de energías renovables, responsables de producir la electricidad. El transporte se encarga de trasladarla a grandes distancias mediante líneas de alta tensión, mientras que la distribución la acerca a los usuarios finales a través de redes provinciales y urbanas.

La operación diaria y el despacho de la energía están a cargo de Cammesa, que equilibra en tiempo real la oferta y la demanda, garantizando que el sistema responda a los cambios de consumo. A su vez, los entes reguladores nacionales y provinciales supervisan la calidad del servicio y la aplicación de las tarifas.

Las 50 distribuidoras que integran Adeera están presentes en todo el país, operan el 98% de la energía que se consume en la Argentina y atienden a más de 15 millones de usuarios residenciales, comerciales e industriales.

Por qué el verano tensiona al sistema

El período estival introduce desafíos específicos para el sistema eléctrico. El primero es el crecimiento del consumo en lapsos muy breves. Cuando la temperatura supera ciertos umbrales, millones de aires acondicionados se encienden casi al mismo tiempo, generando picos de demanda que deben ser cubiertos de inmediato.

A esto se suma el uso simultáneo de múltiples electrodomésticos dentro de los hogares. Heladeras, bombas de agua, cocinas eléctricas, ventiladores y equipos de climatización funcionan en paralelo, lo que incrementa la exigencia sobre las redes de baja y media tensión, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas.

Qué hacen las distribuidoras ante la alta demanda

Para reducir riesgos y garantizar un funcionamiento seguro, las distribuidoras despliegan durante el verano una serie de acciones preventivas. Entre ellas se destacan la planificación de escenarios de alta demanda y la realización de simulacros operativos, así como tareas intensivas de mantenimiento en redes, centros de transformación y subestaciones.

También avanzan en procesos de digitalización y monitoreo en tiempo real, que permiten detectar fallas incipientes antes de que se conviertan en interrupciones del servicio. En puntos críticos, se refuerza la infraestructura con transformadores móviles y generadores de apoyo, y se mantiene una coordinación permanente con organismos reguladores y gobiernos locales.

La comunicación preventiva con los usuarios, especialmente en jornadas de temperaturas extremas, forma parte de estas estrategias para anticipar situaciones de estrés en la red.

El rol de los usuarios en el consumo responsable del aire acondicionado

Más allá de las inversiones y la gestión técnica, el comportamiento de los usuarios resulta clave durante las olas de calor. Pequeñas acciones cotidianas pueden reducir los picos de demanda y ayudar a sostener el servicio.

Adeera recomienda ajustar el aire acondicionado entre 24 °C y 26 °C, ya que cada grado por debajo incrementa el consumo en torno al 8%. Evitar la simultaneidad de equipos de alto consumo, como planchas o lavarropas mientras funciona el aire, también disminuye la carga sobre la red.

Además, realizar tareas como planchar o lavar ropa en horarios de menor demanda, aprovechar la luz natural y reemplazar lámparas por tecnología LED —hasta un 80% más eficiente— contribuye a un uso más racional. Desconectar electrodomésticos en modo stand-by completa un conjunto de hábitos que, sumados, tienen un impacto significativo en los momentos más críticos del verano.