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Dieta: estos son los alimentos que recomienda la nueva guía de Estados Unidos

La nueva dieta oficial de Estados Unidos redefine la pirámide alimentaria, prioriza proteínas y alimentos reales, y apunta a reducir ultraprocesados y azúcares añadidos.

La nueva dieta propone un cambio en el orden del plato y prioriza alimentos reales.

La nueva dieta propone un cambio en el orden del plato y prioriza alimentos reales.

EFE

Tras la publicación de las Dietary Guidelines for Americans 2025-2030, el gobierno de Estados Unidos difundió recomendaciones concretas sobre qué alimentos deben ocupar el centro de la dieta diaria. No se trata solo de elegir mejor, sino de cambiar el orden de prioridades en cada comida.

La nueva dieta se apoya además en un diagnóstico sanitario preocupante: casi el 50% de los adultos en Estados Unidos tiene prediabetes o diabetes, y tres de cada cuatro personas presentan al menos una condición crónica vinculada a la alimentación.

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La nueva dieta oficial de Estados Unidos redefine qué alimentos deben ocupar el centro del plato y cuáles conviene dejar afuera.

La nueva dieta oficial de Estados Unidos redefine qué alimentos deben ocupar el centro del plato y cuáles conviene dejar afuera.

Proteína en cada comida y cuántos gramos por día

El eje central de la nueva dieta es el consumo de proteínas. La guía recomienda entre 1,2 y 1,6 gramos de proteína por kilo de peso corporal por día, lo que implica hasta duplicar la recomendación histórica de 0,8 g/kg.

Pero el cambio no es solo cuantitativo. La dieta indica de manera explícita que debe haber proteína en cada comida, incluidos desayuno, almuerzo y cena. No se trata de “comer más proteína” en general, sino de distribuirla a lo largo del día.

Se priorizan proteínas de origen animal y vegetal provenientes de alimentos reales: carnes rojas y blancas, pescado, huevos, lácteos enteros, legumbres, frutos secos y semillas. La guía aclara que estos alimentos pueden condimentarse con sal, especias y hierbas aromáticas, sin recurrir a productos industriales.

Lácteos enteros y grasas saludables

La nueva dieta vuelve a recomendar lácteos enteros, como leche entera, yogur natural y quesos, dejando atrás la indicación exclusiva de versiones descremadas.

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Proteína en cada comida, lácteos enteros y más vegetales, los ejes de la nueva dieta.

Proteína en cada comida, lácteos enteros y más vegetales, los ejes de la nueva dieta.

Este cambio no implica un relajamiento general: la dieta mantiene el límite de que las grasas saturadas no superen el 10% de las calorías diarias. Es decir, se habilitan lácteos enteros, pero dentro de un esquema controlado.

En paralelo, se priorizan grasas saludables como aceite de oliva, palta, frutos secos, semillas y aceitunas, que pasan a ocupar un rol habitual en las comidas.

Verduras y frutas: porciones claras

Dentro de la dieta, las verduras y frutas siguen siendo fundamentales. La guía recomienda tres porciones diarias de verduras y dos de frutas, priorizando alimentos frescos, de estación y mínimamente procesados.

Se promueve el consumo de verduras variadas —hojas verdes, brócoli, zanahoria, tomate, zapallo— y frutas enteras como manzana, banana, cítricos y frutos rojos, desalentando jugos y productos industrializados. Los granos continúan presentes en la dieta, pero con un cambio conceptual fuerte: dejan de ser la base del plato.

Se recomiendan versiones integrales como arroz integral, avena y pan integral, mientras que harinas blancas y productos refinados deben reducirse al mínimo. En la nueva dieta, los granos acompañan, pero no estructuran la alimentación.

Ultraprocesados y azúcares añadidos: fuera de la dieta

La nueva dieta es más tajante que versiones anteriores: los alimentos ultraprocesados no se reducen, se evitan. No ocupan ningún nivel del esquema alimentario.

Galletitas, snacks, golosinas, bebidas azucaradas y comidas listas para consumir quedan fuera de las recomendaciones diarias. Lo mismo ocurre con los azúcares añadidos, que la guía aconseja eliminar, especialmente en niños, permitiendo solo los azúcares naturales presentes en frutas enteras y lácteos.