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Curas influencers: entre el aro de luz y el altar

Curas influencers en TikTok e Instagram: ¿nueva evangelización o fe en modo consumo? El sacerdote dentro de la Iglesia como lo conocemos, ¿quedó en otra época?

La red es una herramienta poderosa, pero como toda herramienta, depende de quién la sostenga.

La red es una herramienta poderosa, pero como toda herramienta, depende de quién la sostenga.

Archivo.

En un mundo donde el tiempo de pantalla compite ferozmente con el tiempo de oración, ha surgido una nueva figura en el ecosistema digital: los curas influencers. Con cientos de miles de seguidores, rutinas de ejercicio que se vuelven virales y consejos de vida en formato de reels, estos religiosos han decidido cambiar el púlpito de madera por el aro de luz. Pero, ¿estamos ante una nueva forma de misión o ante la secularización del ministerio?

¿Es el "like" el nuevo "amén"? Mientras miles de sacerdotes conquistan TikTok e Instagram, la Iglesia se debate entre la modernización necesaria y el riesgo de convertir la fe en un producto de consumo rápido. En la plaza de San Pedro ya no solo se ven rosarios; se ven palos de selfie. La imagen del sacerdote recluido en la Iglesia parece haber quedado en el siglo pasado. Hoy, los clérigos bailan en Reels, muestran sus rutinas de gimnasio en Instagram y debaten de política en X. Sin embargo, este fenómeno de los curas influencers ha encendido las alarmas: ¿Estamos ante una nueva evangelización o ante la secularización del ministerio sagrado?

sacerdote
Los curas influencers, con cientos de miles de seguidores, rutinas de ejercicio que se vuelven virales.

Los curas influencers, con cientos de miles de seguidores, rutinas de ejercicio que se vuelven virales.

La paradoja del éxito digital

El éxito en las redes sociales se mide por la atención. El algoritmo premia lo visual, lo rápido y lo polémico. Pero la vida espiritual suele ser todo lo contrario: silencio, introspección y paciencia. Esta colisión de mundos ha generado una nueva estirpe de líderes religiosos que, en ocasiones, parecen más preocupados por el engagement que por el Evangelio. Recientemente, el debate se ha intensificado tras casos de sacerdotes que, abrumados por la fama digital o las críticas a su estilo de vida "de celebridad", han tenido que retirarse de la exposición pública para reencontrar su identidad vocacional.

La brújula de la Iglesia: De León XIV a Francisco

La postura de la Santa Sede ha sido clara: la tecnología es un puente, no un destino. El Papa Francisco, pionero en el uso de redes, ha sido enfático en advertir sobre la "falsa cercanía" de la red: "La comunicación digital no es suficiente para construir una verdadera relación. No se puede comunicar a Dios si nosotros mismos no estamos comunicados con Él en el silencio. El riesgo es convertirnos en exhibicionistas de nuestra propia imagen.", es decir, en vanidosos, narcisistas y ególatras. "El sacerdote no es un actor de cine ni un animador social; es un puente hacia lo sagrado. Si el fiel se queda mirando al sacerdote y no a quien el sacerdote representa, la misión ha fracasado. Las redes deben servir para invitar al templo, no para sustituirlo." A pesar de la distancia temporal, tanto la sabiduría tradicional como la mirada contemporánea coinciden en un punto: el equilibrio.

Papa Francisco insistia, "Menos pantallas, más ojos". Francisco ha sido un impulsor de la "Iglesia en salida", incluso hacia las "autopistas digitales". Sin embargo, sus advertencias son tajantes sobre la pérdida de la realidad: "Cuánto me gustaría que mirásemos menos la pantalla y nos mirásemos más a los ojos. Si pasamos más tiempo con el móvil que con la gente, algo no funciona. La red digital puede ser un lugar rico en humanidad si no olvidamos que detrás hay personas reales." — Papa Francisco (Mensaje para la Jornada de las Comunicaciones).

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El éxito en las redes sociales se mide por la atención.

El éxito en las redes sociales se mide por la atención.

Para el actual Pontífice, el peligro reside en que la red se convierta en un lugar de "aislamiento autoinducido" o de búsqueda de seguidores para uno mismo en lugar de para Cristo. En el contexto actual de 2026, el Papa León XIV ha tomado el relevo de esta preocupación, enfatizando la necesidad de que el sacerdote sea un "testigo" y no una "estrella". En sus recientes intervenciones, ha subrayado que la comunicación digital debe ser una extensión de la caridad, no un escaparate de la individualidad. "El uso de las redes es un recurso para la comunión solo si precede o prepara el encuentro en carne y hueso. El sacerdote no debe buscar ser 'viral', sino ser 'veraz'." > — León XIV (Atribuido a sus primeras reflexiones sobre la era digital).

El dilema ético: ¿Influencer o testigo?

La línea que separa la evangelización del narcisismo digital es extremadamente delgada. ¿Qué ocurre cuando un sacerdote comienza a recibir patrocinios, a preocuparse por la iluminación de sus videos más que por la profundidad de sus homilías, o a buscar la validación de sus seguidores por encima de la Iglesia?

El fenómeno del cura influencer nos obliga a todos los creyentes— a replantearnos nuestra relación con la pantalla. Te invitamos a reflexionar con estas interrogantes. ¿Evangelización o entretenimiento? ¿Seguimos a estos curas por su sabiduría espiritual?. La trampa del ego: ¿Es posible mantener la humildad sacerdotal cuando se tienen un millón de seguidores alimentando el ego diariamente con comentarios de admiración? ¿Acompañamiento o distracción? ¿Puede un video de 15 segundos sustituir el peso de una confesión o el consejo directo y personal en la parroquia?. El peligro de la "marca personal": Si un sacerdote promociona viajes o estilos de vida costosos, ¿con qué autoridad puede hablar luego de la opción por los pobres?. ¿Qué imagen de la Iglesia estamos proyectando?. ¿Estamos atrayendo jóvenes a Dios o simplemente estamos creando fanáticos de una celebridad religiosa?. El ruido vs. el silencio: En una vocación que exige retiro y oración, ¿cuánta paz interior se sacrifica al estar pendiente de las métricas y los comentarios de los haters?. ¿Seguirías a un cura si dejara de ser "cool"? Si el mensaje se vuelve exigente o incómodo, ¿el algoritmo lo borraría de tu pantalla?

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El fenómeno del cura influencer nos obliga a todos los creyentes— a replantearnos nuestra relación con la pantalla.

El fenómeno del cura influencer nos obliga a todos los creyentes— a replantearnos nuestra relación con la pantalla.

Las redes sociales son una herramienta poderosa

Como toda herramienta, depende de quién la sostenga. El reto para el clero en este 2026 es no olvidar que, aunque los seguidores se cuenten por miles, la única cuenta que realmente importa no se lleva en un servidor de Silicon Valley. Es una gran pregunta para la Iglesia, ¿sus sacerdotes buscan educar a partir de las redes o son nuevos influencers coleccionistas de like?

* Mg. Juan Manuel Ribeiro, especialista en educación.