ver más

Creó una bodega en el Valle de Uco para retomar una historia familiar

La familia Budetta retomó en el Valle de Uco, Mendoza una tradición vitivinícola centenaria y hoy impulsa vinos de alta gama con tecnología única.


Desde el año 1558, la familia de Alberto Budetta ha cultivado uvas. Fue una tradición de dieciséis generaciones en Salerno, Italia, que se vieron interrumpidas para los padres de Alberto por la Segunda Guerra Mundial y su forzada migración hacia nuestro país.

Luego de sus 50 y acompañado por su esposa Graciela, embarazada en ese momento de su hija más chica, Alberto quiso retomar esa tradición realizando un viaje aventurero e iniciático hacia el Valle de Uco, Mendoza. Hoy está lanzando los vinos de alta gama de su bodega Magia De Uco junto a sus tres hijos, quienes continúan con pasión y compromiso este proyecto.

Un viaje aventurero hacia el Valle de Uco

Sin dudas, su familia había sido testigo de uno de los legados familiares más antiguos en el cultivo de la vid. En el siglo XVI, Da Linecta y Stéfano de Tuccio, comenzaron a cultivar uvas. Superaron obstáculos, guerras, hambre y pobreza. “Y dejaron una historia de absoluto respeto y amor por la naturaleza, percibiendo siempre lo que ella enseña y nos da generación tras generación. Así, la familia se fue perfeccionando en forma permanente en esta tarea”, le cuenta a MDZ, Alberto Budetta.

magia de uco finca

Valle de Uco, Mendoza.

En estos largos kilómetros que recorrieron hace más de 20 años Graciela y Alberto, encontraron en Mendoza una tierra en la que armaron la finca donde hoy se encuentra Magia De Uco. “En el año 2005, plantamos las primeras 30 hectáreas, en el 2007 se obtuvo la primera cosecha. Años más tarde, se plantaron el resto de las hectáreas. En el año 2015 comenzamos la proyección de la bodega y en 2018 se comenzó la construcción. En el 2021, se realizó la primera elaboración propia”, continúa contando Alberto Budetta.

El viñedo tiene una particularidad: la finca se organizó como un sistema de precisión, dividido en 13 cuarteles, 6 células y 74 microparcelas de aproximadamente media hectárea cada una. Lejos de la rotación del sector, el equipo de trabajo también es singular. "Hace más de 20 años se encuentran las mismas personas en cada célula, conociendo a la perfección los detalles y particularidades de las plantas, trabajándolas con sus manos y cuidándolas día a día".

ALBERTO BUDETTA

Desde el año 1558, la familia de Alberto Budetta ha cultivado uvas.

Un camino emocional pero con mucho profesionalismo

“Que este camino que iniciamos hace más de 20 años haya sido movido por mi historia familiar y el recuerdo de mis ancestros, no implica que no lo hayamos tomado como un trabajo muy profesional”, nos explica Alberto Budetta. Su historia, como la de muchos de los hijos de la inmigración, fue la de un emprendedor tenaz e inteligente. Creó de cero dos empresas del sector automotriz, trabajó muchísimo, y recién cuando ya estaba consolidado y podía sostener a su familia, emprendió este nuevo desafío.

Al hacerlo, hizo una búsqueda exhaustiva de un equipo profesional de primer nivel e importó de Europa la tecnología más avanzada para el sector vitivinícola, siendo la única bodega que la posee en toda Latinoamérica. “La tecnología 4.0 que trajimos de Italia al construir la bodega es única en toda Latinoamérica, está manejada por especialistas y controlada por nuestro equipo. Tenemos tanques de acero inoxidable auto fermentables y vasijas de concreto conectadas a una central de control donde se carga el protocolo de elaboración. Este sistema nos asegura la precisión en la ejecución de las tareas con una mínima intervención. Es decir, nosotros acompañamos la vinificación, no la alteramos. El resultado es realmente la máxima expresión del terroir,”, sostiene Alberto. La síntesis entre la tecnología y el trabajo manual de muchísima dedicación, son claves para lograr los mejores vinos.

"También realizamos vendimia de madrugada y en escasos 40 minutos procesamos las uvas. Esto hace una gran diferencia en el resultado de los vinos", asegura. Y agrega: “Cosechar en las horas más frescas de la noche permite preservar la calidad de los frutos, mantener la actividad enzimática más estable, prevenir la oxidación y conservar sus aromas”. El resultado de esta vendimia de madrugada se resume en vinos más complejos, frutados y elegantes. Además, al realizarse con las bajas temperaturas de la noche, se les otorga una mayor longevidad una vez embotellados.

magia de uco (1) (1)

En el 2021, se realizó la primera elaboración propia”

Las certificaciones que avalan la calidad y el trabajo diario

En Argentina, Magia De Uco es pionera en sumarse a la Asociación de Viticultura Regenerativa para impulsar un cambio de paradigma en la gestión de los viñedos, basados en el ciclo del carbono para regenerar suelos, frenar la erosión, fomentar la biodiversidad y luchar contra el cambio climático. Certifican Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) desde la primera elaboración y Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) desde la primera cosecha, ambas de manera ininterrumpida hasta el día de la fecha.

“Desde la plantación de la finca en el año 2005, hemos conservado 3 hectáreas en su estado original preservando la flora y fauna autóctona, además hacemos un uso eficiente de los recursos que la naturaleza nos brinda, regando las vides por goteo y generando energía limpia en gran parte del edificio de la bodega. La excelencia en la calidad de nuestras uvas y vinos es la pasión que nos mueve y nos enorgullece. La viña se riega con la pureza de nuestra fuente natural de agua mineral de manantial, libre de sodio”, explica Alberto Budetta.

Un uso eficiente de los recursos de la naturaleza

En este momento, los vinos que ya tienen a la venta se dividen en tres líneas: Magia De Uco Celebración que incluye dos espumantes y un rosado, todos de Malbec; la línea de vinos tintos de entrada Magia De Uco, y Magia De Uco Notable, compuesta por dos vinos tintos con paso por madera de roble de 18 meses que ofrece vinos de más cuerpo y carácter, como el Cabernet Franc que Alberto describe como 'excepcional, una expresión única de este varietal en Los Chacayes"

* María Oliva, periodista.