Cómo impactará el Super Niño en Mendoza: nevadas, agua y temporales
Especialistas advierten que el fenómeno del Súper Niño favorecería precipitaciones por encima de lo normal y podría extender la temporada invernal.
El Súper Niño toma fuerza y anticipan un invierno con más nieve en Mendoza.
ALF PONCE MERCADO / MDZEl fenómeno de El Niño podría consolidarse durante los próximos meses y, según los pronósticos actuales, tendría impactos significativos en Mendoza, especialmente en la cordillera. Así lo explicó el doctor en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de IANIGLA, Juan Rivera, en diálogo con MDZ Club.
“Se viene un fenómeno del Niño, se está gestando en las aguas del Océano Pacífico Tropical. La magnitud tal vez es donde más difieren los pronósticos meteorológicos y oceanográficos, donde hay algunas simulaciones que sí muestran la ocurrencia para denominarlo Súper Niño”, afirmó en la 105.5 FM MDZ Radio.
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El especialista explicó que para alcanzar esa categoría, “las anomalías de la temperatura superficial del mar en el Océano Pacífico Tropical deberían estar dos grados por encima de lo normal” y destacó que “hay muchos pronósticos que dan cuenta de que eso podría suceder”.
Rivera recordó que una situación similar ocurrió entre 2015 y 2016 y sostuvo que el evento proyectado “es una posibilidad de que esté entre los más importantes de la historia”. Sin embargo, pidió cautela: “Yo todavía lo tomaría con pinzas porque estamos a junio recién. El pico del fenómeno del Niño se suele dar entre diciembre y enero, así que falta bastante tiempo por recorrer y por ver cómo evoluciona este fenómeno”.
Más precipitaciones y beneficios para la disponibilidad de agua
Respecto de las consecuencias para Mendoza, Rivera señaló que los modelos estacionales muestran “una mayor probabilidad de registrar precipitaciones por encima de lo normal, sobre todo en la región cordillerana”, lo que consideró una noticia positiva para la disponibilidad de agua en verano y para la actividad turística invernal.
“Se espera que para este invierno ya tengamos condiciones de precipitaciones superiores a lo normal en buena parte de la cordillera, al menos de la porción centro-sur de la región de Cuyo y el norte de la Patagonia”, indicó.
Además, agregó que los pronósticos muestran “una continuidad del período húmedo hacia los meses de primavera”, por lo que “se podría hablar de una estación invernal más extendida en el tiempo en donde se podrían tener mayor ocurrencia de nevadas, incluso hasta septiembre u octubre”.
El riesgo de eventos extremos en alta montaña
El investigador advirtió que, junto con los beneficios, también podrían presentarse fenómenos de mayor intensidad. “Existe la posibilidad en este contexto de cambio climático y cada vez mayor ocurrencia de eventos extremos, de que el paso a Chile esté cerrado con mayor frecuencia frente al arribo de estos temporales”, señaló.
Asimismo, explicó que algunos sistemas podrían generar lluvias en zonas donde habitualmente nieva. “No todos los sistemas precipitantes en invierno dejan precipitaciones en forma de nieve. Esto puede generar crecidas”, sostuvo, al recordar que durante 2023 una crecida del Río Grande provocó el cierre prolongado del paso Pehuenche.
“Los pronósticos indican que sería mucho más intenso que el último fenómeno del Niño que se dio y que afectó a nuestra región”, afirmó. Por eso, consideró que “no se puede descartar que puntualmente haya eventos extremos que dejen mucha acumulación de nieve o muchas lluvias en cortos períodos de tiempo y que compliquen la circulación vial y la seguridad de la ciudadanía”.
Finalmente, Rivera remarcó que los impactos serán diferentes entre la alta montaña y el llano. Mientras que en la cordillera los efectos comenzarían a sentirse durante este invierno, en las zonas urbanas podrían observarse más adelante, con “mayor ocurrencia de tormentas severas” durante el verano. “Ahora la problemática está en alta montaña y es donde las autoridades deberían monitorear la situación con más detalle”, concluyó.



