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Cangrejos, playa y aguas cálidas: cómo es la vida del tortugo Jorge en Brasil

A tres meses de su liberación, el tortugo Jorge recorrió 3.300 kilómetros. Cómo se alimenta, dónde está y qué playas visita.


Después de vivir 40 años en cautiverio, el tortugo Jorge lleva 3 meses viviendo en libertad y ha recorrido 3.300 kilómetros. Según los especialistas -que siguen de cerca su ubicación con la señal del rastreador que colocaron en su caparazón- tiene un comportamiento completamente normal y se ha adaptado a la vida silvestre.

Dónde está el tortugo Jorge

El tortugo Jorge vivió durante 40 años en cautiverio la mayor parte en el acuario municipal de la Ciudad de Mendoza y dos años en un centro de rehabilitación en Mar del Plata donde se ejercitó y aprendió a buscar su alimento en un entorno similar al mar.

Finalmente, el 11 de abril fue liberado frente a la costa de Mar del Plata y desde ese momento, los investigadores van siguiendo sus movimientos a través de la señal de GPS que envía el rastreador que colocaron en su caparazón.

El recorrido del tortugo Jorge en Brasil de vivir 3 meses en libertad

El recorrido del tortugo Jorge en Brasil de vivir 3 meses en libertad

El periplo de Jorge coincide con los patrones de su especie. Cruzó el Río de la Plata, llegó a Uruguay y después a Brasil. Cuando llegó a las aguas cálidas disfrutó del océano y frente a la Laguna Dos Patos decidió ir mar adentro y después volver a la playa. Se quedó una semana en Florianópolis y regresó al norte.

Ahora, el tortugo Jorge está en Ubatuba a 350 kilómetros de Río de Janeiro disfrutando del mar y el agua cálida que genera un entorno agradable para los ejemplares de su especie

Cómo es la vida del tortugo Jorge en Brasil

Desde que llegó a Brasil, el tortugo Jorge presenta una gran capacidad de adaptación y un patrón migratorio natural. “Lo que podemos decir hoy, a tres meses, es que Jorge ha tenido un éxito absoluto para cumplir los desafíos que tenía. Lo que vi por el monitoreo es que se orientó perfectamente y que hubo dos patrones de movimientos claros”, dijo la bióloga e investigadora del Conicet, Mariela Dassis.

El tortugo Jorge aprendiendo a alimentarse en Aquiarium de Mar del Plata. Foto: Ciudad de Mendoza
El tortugo Jorge aprendiendo a alimentarse en Aquiarium de Mar del Plata. Foto: Ciudad de Mendoza

“Uno fue al inicio de su migración, ni bien se fue de Mar del Plata, y hasta que llegó al sur de Brasil. Ahí se caracterizó por tener días de movimiento, desplazamiento muy marcado con una dirección siempre al noreste. Se quedaba uno o dos días en un mismo lugar, que probablemente elegía para alimentarse, descansar o explorar, y luego continuaba su viaje. Tal es así, que se mantuvo siempre en esa línea y a los 18 días, el 29 de abril, cruzó el límite con Brasil”, agregó.

El siguiente patrón de comportamiento surgió cuando llegó a las aguas cálidas (entre 22 y 24 grados). “pasar mucho tiempo en una misma área. De hecho, hizo toda una vuelta muy grande a la altura de Lagoa dos Patos que le duró dos semanas, después se volvió a desplazar al norte, estuvo una semana en Florianópolis y volvió al norte. Siempre que él tuvo masas de agua cálida, pasó más tiempo en una misma área. Lo cual nos indica que ya llegó a una temperatura adecuada para vivir tranquilamente y es parte de lo que demuestra su éxito. Así que ya está adaptado”, señaló la especialista.

El tortugo Jorge lleva dos meses en mar abierto

En cuanto a la alimentación, los científicos no pueden saber a ciencia cierta qué está comiendo el tortugo Jorge pero sí pueden saber -por su comportamiento- que está bien alimentado. “Podemos inferir eso porque no podría haber salido a la costa o ya no tendríamos noticias de él. Por lo pronto el instrumento sigue transmitiendo bien, así que estamos a merced de lo que duren las baterías. Debe estar comiendo cangrejos”, concluyó Dassis.