Después de 40 años de cautiverio, el tortugo Jorge será liberado mar adentro
El tortugo Jorge supo ser el centro de atracción del acuario municipal de la Ciudad de Mendoza. Estudiantes, turistas y vecinos posaban sin cesar en la pecera para conquistar una foto con el ejemplar. Cada cambio de recinto era una noticia provincial porque es uno de los animales más queridos por los mendocinos.
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Sin embargo, la legislación y la toma de conciencia sobre los derechos de los animales cambió radicalmente el manejo de ejemplares silvestres en Mendoza. Casos resonantes a nivel mundial como el del oso polar Arturo, que vivió durante años en una pequeña jaula expuesto a 40ºC en verano, aceleraron los procesos. Fue así como las autoridades decidieron la reconversión del zoológico en ecoparque, el posterior cierre del acuario y la reubicación de los animales.
En este contexto, el tortugo Jorge fue trasladado al Centro de Rehabilitación de la Fauna Marina de Mar del Plata en 2022. Durante dos años, aprendió las técnicas para sobrevivir en ambientes naturales y será liberado el 8 abril. La liberación será más adentro, desde una embarcación y de manera controlada. Por eso la fecha está condicionada a las condiciones del tiempo y hasta la temperatura del mar.
Las últimas imágenes del tortugo Jorge en el acuario de Mendoza
La mitad de la vida en cautiverio
En el verano de 1984, un grupo de pescadores encontró en Bahía Blanca una tortuga marina gigante. Estaba herida y casi congelada. En ese momento, las autoridades decidieron que debía ir a una institución para mejorar sus condiciones de salud y quedar en cautiverio. Hace 40 años, poco se hablaba de rehabilitación y reinserción de fauna silvestre en hábitats naturales .
Se trataba de un ejemplar macho de la especie Caretta caretta, también denominada boba o cabezona. Los especialistas estimaron que tenía unos 30 años y que pesaba 40 kilos. Tenían que buscarle un hogar y ese lugar estaba en el acuario municipal de la Ciudad de Mendoza, era el único centro que contaba con las instalaciones para que viviera la tortuga. El traslado fue en una caja de madera a medida y en avión.
El tortugo Jorge, como fue bautizado el ejemplar, llegó a Mendoza el 4 de marzo y vivió en el acuario sobre la lateral de la Costanera durante 38 años. Pasó por varios sectores hasta que en 2006 fue trasladado a una gran pecera de 20 mil litros de agua marina.
En 2022, Jorge comenzó su gran travesía de liberación. En octubre se fue a Mar del Plata con más del doble de edad y peso. Los papeles del traslado confirmaron 70 años y 99 kilos. El avión privado partió a las 10 del aeródromo de San Martín. El traslado no fue en una caja de madera, esta vez se utilizó un contenedor, con una base de colchón húmedo. En la aeronave iban dos dos veterinarios quienes controlaron su comportamiento durante todo el vuelo. El viaje duró 4 horas porque fue a baja altura para no afectar las condiciones del tortugo Jorge.
La rehabilitación
El tortugo Jorge pasó de vivir en un recinto de 20 mil litros a un estanque de 120 mil litros con agua marina natural. Durante dos años el ejemplar adulto ha pasado por exámenes de sangre mensuales y distintas etapas de rehabilitación.
Cuando llegó a Mar del Plata estuvo en cuarentena en un periodo de adaptación inicial. Después fue trasladado a una pileta intermedia donde se fue adaptando a nuevas condiciones ambientales. Posteriormente, lo llevaron a una pileta profunda donde se ejercitó para desarrollar musculatura.

Finalmente, fue trasladado a una laguna marina artificial que está al lado del mar. Esta fue una fase fundamental del proceso porque en este periodo se evaluaron los comportamientos del tortugo Jorge en grandes áreas.
En octubre del año pasado, los especialistas confirmaron que el tortugo Jorge había comenzado a cazar su propio alimento y convivía sin problemas con otros animales marinos. Aunque en un principio estimaban liberarlo en 2026, el proceso se adelantó y todo indica que la semana que viene el tortugo Jorge volverá al mar.
El tortugo Jorge en el centro de rehabilitación


