¡A qué nos unimos es a quién nos unimos! El "Tú" es el costo del "yo", La santidad
Domingo de primavera y llega "Arte que motiva", la columna que hoy nos habla de santidad y refleja nuestra nostalgia con el estilo particular de Juan Barros.
La santidad es lo que más nos incluye.
Ilustración de Lisandro RuizLa santidad no es epocal. No es la nostalgia … Y es la fractura expuesta del yo. El “Tú” nos cura. “es la acción del Espíritu Santo la que nos anima desde nuestro interior; es la vida misma de Cristo resucitado la que se nos comunica y la que nos transforma.” (Benedicto XVI)
¡Dejarnos hacer por el modo de ser de Dios en nosotros!
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Somos tal como podemos amar mucho más que como somos amados.
Como somos amados por Dios incluye cómo nos aman.
“¿Cuál es el destino final de la humanidad? una gran fiesta en la que celebramos el amor de Dios, presente en todo y en todos, reconociendo y admirando la belleza multiforme de los rostros, todos diferentes y al mismo tiempo semejantes al rostro de Cristo” (León XIV)
La santidad es la mayor noción de sí mismos
Un conocimiento que nos llega del “trato”.
Tal como somos es la autenticidad del yo.
Y más que resiliencia, es nuestra plenitud.
La santidad es lo que más nos incluye.
Más que idealizar… nos realiza. Nos hace realmente “nosotros”.
Creer en el camino lo abre
Santidad no es un ritual
Es la actitud que nos consagra, que hace del lugar del otro hábitat y del “trato”, la razón de la paz.
¿Qué nos motiva?
NO es una imposición.
Es una liberación.
¡Libera el lugar del otro!
Nos libera del fracaso no solo de lo que uno hace sino de lo que uno es.
Nos libera de lo que nos determina…
¡Así es nuestra libertad tal como alcanza a ser la expresión de nuestra santidad!
La santidad es tal como nos necesitamos.
Es la intimidad que más nos sincera. El otro es el espejo.
“Los santos sencillos, es decir, las personas buenas que veo en mi vida, que nunca serán canonizadas. Son personas normales, por decirlo de alguna manera, sin un heroísmo visible, pero en su bondad de todos los días veo la verdad de la fe. Esta bondad, que han madurado en la fe de la Iglesia, es para mí la apología más segura del cristianismo y el signo que indica dónde está la verdad” (Benedicto XVI)
Mirar es concebir.
El prójimo es tal como somos
Mirar es mirarse.
Me mirás como te mirás.
¡Así como esperamos somos la bendición!
Soy tal como me miro después de que me mirás.
Nos despertamos como nos miramos…
Como nos necesitamos es lo necesario…
¿Por qué te tenés?
* Juan Barros, energizante natural. Apto para todo público.


