A 50 años del atentado al comedor de la Policía Federal, Alejandra Cepeda reclama memoria y justicia
En entrevistas MDZ, la hija de la única víctima civil fatal pide reabrir la causa y mantener vivo el recuerdo de las víctimas.
Se cumplen 50 años del atentado al comedor de la Policía Federal Argentina.
Archivo.Alejandra Cepeda es una de las hijas de Josefina Melucci de Cepeda, la única víctima civil que murió en el atentado contra el comedor de la Policía Federal ocurrido el 2 de julio de 1976 en Buenos Aires, un ataque atribuido a la organización Montoneros en el que fallecieron 23 personas y más de un centenar resultaron heridas.
En los últimos años, Alejandra se convirtió en una de las voces más visibles entre los familiares de las víctimas. Su participación pública comenzó a intensificarse en 2022, cuando brindó testimonios para el libro Masacre en el comedor, del periodista Ceferino Reato, y desde entonces ha participado en actos conmemorativos y reclamos para que el atentado sea investigado judicialmente y tenga mayor reconocimiento público. Alejandra Cepeda en Entrevistas MDZ, hizo un recorrido por estos 50 años
-Este año se cumplen 50 años del atentado que cambió su vida y la de su familia. ¿Qué recuerdos conserva de aquel 2 de julio de 1976 y cómo fue crecer con esa ausencia?
-Recuerdo muy bien ese día, era viernes, de noche y mi mamá no llegaba a casa. Nuestro hogar, de repente comenzó a llenarse de familiares, amigos de la familia y compañeros de trabajo de mis padres. Con mis hermanos no entendíamos por qué tanta gente en casa y por qué mama no volvía. En 1976 mi mamá tenía 42 años, mi papa 47, mis hermanos: Gabriel 10, Carolina 5 y quien les habla 12. Estábamos los tres hermanos en la cama de mis padres cuando se acercó una tía y nos dijo: “su mamá se fue al cielo”. Escuché esas palabras, miré a mi tía y no entendía que estaba diciendo. A partir de ese día el hogar cálido se convirtió en un hogar frio, ya no reíamos, no llorábamos, Y desde momento, papá asumió el rol de “madre y padre” para nosotros. Su ausencia se sentía en cada rincón de la casa. Nos convertimos en autómatas. Pero gracias a un padre que nos cuido y abrazo pudimos salir adelante.
-Durante muchos años habló poco de lo que había ocurrido. ¿Qué la llevó a contar públicamente la historia de su madre y a convertirse en una de las voces de los familiares de las víctimas?
Mi padre siempre hablo del tema. En el 2003 el letrado José Sacheri le consulto a mi padre si le interesaba presentar la causa en un principio mi padre le fue difícil tomar la decisión, pero decidió que debía presentarse. En mi caso no hablaba del tema me hacia mal y si en la televisión hacían una referencia a ese día tampoco lo quería ver. En el 2021 en plena pandemia nos llama José Sacheri, y nos informa que un periodista estaba escribiendo un libro sobre el atentado del comedor. Nos preguntó si queríamos que nos entrevistara Ceferino Reato.
Accedimos a la entrevista fue por zoom
En el 2022 sale el libro y Ceferino Reato nos invita a la legislatura de la ciudad donde se iba a presentar el libro. Fuimos con mi hermana Carolina, en un momento Ceferino dice me gustaría que hable una de las hermanas Cepeda, le digo a Caro habla vos ella estaba muy emocionada me dijo mejor habla vos. En la presentación estaba Ceferino y Victoria Villaruel. Hablé y mientras hablaba fui tomando mayor seguridad para hablar. A partir de ese día cada vez que Ceferino publicaba que iba a realizar una presentación del libro, yo iba y delante de todo el mundo Ceferino me decía Alejandra Cepeda por favor podrías hablar y ahí se iba creando un dialogo, y de esa forma fui saliendo del terror de hablar de este hecho tan aberrante. Decidí que iba a hacer todo lo posible de mi parte para que lo invisible fuese visible y que la sociedad en su conjunto conociese este hecho vedado y tapado.
-Usted suele decir que las víctimas del atentado quedaron invisibilizadas durante décadas. ¿Qué reconocimiento cree que aún les debe la sociedad y el Estado?
La sociedad esta empezando a escuchar que no es lo mismo que oír. Hay otra verdad que fue ocultada por mucho tiempo. De la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires espero que saquen el nombre de Walsh de la estación de subte Entre Ríos. Rebecca Fleitas de la libertad avanza presento 3 veces el proyecto para que se cambie el nombre de la estación, pero se necesitan 31 votos para que el proyecto sea viable. Desde el Estado que este en su agenda este día 2 de Julio y se realice un acto en conmemoración de ese día. Que la justicia reabra el caso y sea reconocido como un hecho de lesa humanidad.
-En estos años impulsó distintos reclamos para que la Justicia avance sobre el caso. ¿Qué respuestas encontró y qué espera que ocurra de ahora en adelante?
Se impulsaron varios reclamos ante la justicia por un lado en le 2003 familia Cepeda y Soria una victima del atentado y en el 2022 los abogados de Justicia y Concordia, la Sra. Alicia Margarita de León, madre de Ernesto Matienzo, fueron querellantes para que reabran la investigación del atentado. Aun esperamos justicia. También se reclamo el cambio del nombre de la Estación de subte Entre Ríos en el cual se nombra a Walsh ejecutor intelectual del atentado, aun no se ha cambiado el nombre de la estación. La libertad avanza ha presentado varios proyectos .
-El atentado ocurrió en uno de los períodos más complejos de la historia argentina. ¿Cómo cree que debería abordarse hoy este episodio para construir una memoria que incluya a todas las víctimas de la violencia política?
Que en los diferentes los niveles educativos se enseñe este atentado como parte de nuestra historia, para que no se repita, y de este modo, preservemos de la violencia a las generaciones futuras. Que en Argentina podamos “convivir”, es decir “vivir con otros” con respeto, aunque pensamos de manera diferente, y logremos construir juntos una patria con lugar para todos. Que se nombre una calle o una plaza en recordatorio de este día, con el nombre de todas las víctimas, para que las generaciones futuras no olviden este atroz hecho cometido en una Superintendencia de Policía. Que haya justicia porque estamos abriendo la puerta al terrorismo como ocurrió en el atentado de la AMIA, no puede ser que se alabe se homenajee y cobren indemnización quienes atentaron contra la sociedad argentina creando terror y inseguridad. Habría que honrar a las víctimas del terrorismo y no a los que generaron terror en Argentina.
-Si pudiera transmitir un mensaje a las nuevas generaciones, que conocen aquellos años sólo por los libros o los relatos, ¿qué le gustaría que comprendieran sobre lo que vivió su familia y sobre la importancia de preservar la memoria?
Que la violencia no justifica ningún fin, que poner una bomba no es un accidente es un acto planificado para sembrar terror en la sociedad en su conjunto. Que cualquier organización que atente con la vida atenta contra la dignidad del ser humano. Si llegamos a comprender como sociedad que la vida es lo más preciado e irremplazable que cada ser humano posee, ese conocimiento será la base para construir desde el diálogo una sociedad pacífica trascendiendo las barreras del perjuicio y la desinformación.
-Muchas gracias Alejandra por abrir tu corazón
-Memoria para no repetir. Justicia para seguir. Paz y unidad para crecer como nación.


