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A 25 años de I LOVE YOU, el primer ataque informático masivo registrado en el mundo

El virus atacó a más de 50 millones de usuarios en todo el planeta.
I LOVE YOU, el mensaje que atacó a millones de usuarios en el mundo
I LOVE YOU, el mensaje que atacó a millones de usuarios en el mundo

A principios de mayo del año 2000, millones de personas alrededor del mundo recibieron un correo electrónico con un mensaje que parecía ser inofensivo: I LOVE YOU. Si bien para muchos usuarios parecía uno más de los tantos mensajes en cadena que circulaban por entonces, para otros era un mail digno de ser leído. Es por esto que al hacer clic en el archivo adjunto, titulado LOVE-BETTER-FOR-YOU.TXT.vbs, abriendo la puerta a uno de los ataques informáticos más destructivos de la historia. 

Este ataque se viralizó en cuestión de horas y automáticamente se envió a otras direcciones de manera explosiva infectando a más de 50 millones de computadoras en todo el mundo. El tierno mensaje I LOVE YOU afectó empresas, gobiernos y usuarios diarios colapsando servidores y obligando a organismos oficiales como la CIA y el Pentágono a desconectarse de la red para discontinuar el ataque. 

Este es el mensaje que atacó a millones de personas en todo el mundo. 

Así fue el virus I LOVE YOU

El problema del virus era su modalidad, ya que el correo siempre llegaba de un remitente conocido para el usuario que recibía el mensaje. Sin embargo, había un detalle que no todos notaron y es que Windows suele ocultar la última extensión de los archivos, ya que el adjunto finalizaba en .vbs y correspondía a un script de Visual Basic capaz de ejecutar instrucciones automáticamente al abrirse.

Así, cuando el usuario hacía click en la supuesta carta de amor, el virus se activaba, se reenviaba a todos los contactos del Outlook y comenzaba a sobrescribir todo tipo de archivos en la computadora de la víctima. Además, descargaba otro archivo, con el nombre WIN-BUGSFIX.exe, que robaba contraseñas y trataba de ocultar su rastro.

El origen del virus fue rastreado hasta Filipinas. Allí, dos jóvenes estudiantes de informática, Onel de Guzmán y Reonel Ramones, aparecieron como los presuntos responsables. Pero no fueron procesados: en ese momento, en el país no existía ninguna ley que penalizara la creación o distribución de malware. Literalmente, no era delito. Se trató de un vacío legal que resonó en todo el mundo y fue el puntapié para tomar medidas de seguridad y recaudos a la hora de vincularse con una Internet que rápidamente se propagaba por el planeta.