Crece acceso a tratamientos innovadores contra cáncer y enfermedades crónicas
En un contexto de desafíos económicos y sociales, América Latina se posiciona como una región estratégica para el acceso a tratamientos médicos innovadores. En los últimos tres años se lanzaron más de 75 nuevas terapias, incluyendo moléculas e indicaciones, en más de 30 países de la región. Actualmente hay más de 85 ensayos clínicos en curso, muchos de ellos en pacientes atendidos por sistemas de salud públicos, lo que marca una expansión significativa de la investigación médica en el territorio.
Entre los desarrollos más relevantes se destacan los avances en el tratamiento del cáncer de próstata, que se estima duplicará su incidencia global para 2040. Una nueva indicación actualmente en revisión por los entes reguladores latinoamericanos podría beneficiar al 80-90% de los pacientes diagnosticados con la forma metastásica hormonosensible. Además, un estudio reciente reveló que ciertos tratamientos combinados podrían extender la vida media de estos pacientes hasta los 42 meses.
La región también ha sido escenario de importantes progresos en enfermedades cardiorrenales. En 2023 se lanzó una molécula específica para la Enfermedad Renal Diabética (DRD), una afección que afecta a más de 11 millones de personas en América Latina. Esta nueva terapia no sólo apunta a evitar la diálisis o el trasplante, sino también a reducir el riesgo cardiovascular, una de las principales causas de muerte asociadas a la diabetes tipo 2.
La posición de Argentina
Durante el encuentro anual regional de una reconocida farmacéutica internacional, MDZ consultó sobre el abordaje preventivo de las enfermedades cardiovasculares en Argentina, dada su posición como principal causa de mortalidad, incluso por encima del cáncer.
En cuanto a la estrategia terapéutica preventiva para abordar enfermedades cardiovasculares en la Argentina, la cardióloga Lucrecia Secco indicó: "La evolución de nuevos eventos de insuficiencia cardíaca tiene evidencia y estudios públicos que muestran hospitalizaciones en esta población. Hay que diferenciar los dos grandes tipos de insuficiencia cardíaca: una con función preservada -donde el corazón bombea adecuadamente, pero está afectado por comorbilidades como diabetes, insuficiencia renal o hipertensión- y otra con función deteriorada".
Además, Secco agregó que "hoy se posiciona como segundo pilar de tratamiento en los pacientes con función preservada. Para la población con función deteriorada todavía no tenemos evidencia clara como para posicionarla como una indicación firme; los estudios están en marcha".
Desde el punto de vista estructural, Philip Glaser, responsable de Bayer Farma para Cono Sur señaló las dificultades que enfrenta el sistema de salud en el país: “Existe cobertura por parte de las obras sociales, pero muchas veces no se lo considera un tratamiento de alta complejidad. Algunas lo compran, otras no; algunas imponen copagos, otras lo cubren completamente. Esto muestra la necesidad de un programa nacional que integre los tratamientos cardiovasculares. El paciente debe ser visto desde un enfoque holístico, y esa debería ser la base de una política sanitaria efectiva”.

