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Mariano D'Onofrio: "Los docentes debemos volver a despertar la curiosidad de los chicos"

Los pilares fundamentales para ser una gran nación son la familia y la educación.
Mariano DOnofrio, docente. Foto: Agustín Tubio / MDZ
Mariano D'Onofrio, docente. Foto: Agustín Tubio / MDZ

La educación en los adolescentes desarrolla importantes conocimientos académicos, que significa, obtener habilidades para la vida, como tener un pensamiento propio, saber comunicarse, resolver inconvenientes y saber tomar decisiones.

Recibimos en la redacción de MDZ a Mariano D´Onofrio, profesor en un colegio secundario. Ha liderado proyectos que combaten la desnutrición infantil en la República Argentina. Trabaja en la prevención y protección de la mujer con embarazo vulnerable. Y nos va a contar, además, algo acerca de las ACAP. Todo este trabajo con la adolescencia.

-Mariano bienvenido al living de MDZ.

-Bueno, gracias por invitarme. MDZ es un lugar que aprecio y en el que me siento muy cómodo, así que les agradezco mucho.

-¡Qué fructífera tu labor y que desafío trabajar con los adolescentes!

-Sí, es un mundo nuevo. Este es el mundo de la inteligencia artificia que, claramente es una herramienta. Las herramientas de por sí, ayudan. El tema es para qué se usan, ¿no? Si La inteligencia artificial corre al ser humano de su eje, de donde tiene que estar, o sea es más importante la inteligencia artificial que el hombre. Bueno, entonces estamos haciendo mal las cosas.

-Clarísimo. Y en cuanto al combate de la desnutrición infantil, ¿cómo es este programa? ¿En qué consiste?

-Bueno, todo un tema. Yo creo que si hablamos de desnutrición infantil necesariamente tenemos que hablar de la Fundación Conin y del doctor Abel Albino. Uno de los mayores méritos de Abel es haber hecho visible la desnutrición infantil. Yo creo que nadie de nosotros sabía que había desnutrición infantil hasta que no lo escuchamos a él . Simplemente por el hecho de que no lo imaginábamos. Yo he visto desnutrición infantil espantosa en Salta, en la frontera casi con Formosa, y he visto desnutrición infantil acá a 15 cuadras.

-Trabajé años en la Fundación con la esperanza de que la metodología Conin es buena y ayuda.Y vi cambiar muchas historias de vida.

-Parafraseando a Abel, un niño desnutrido es un niño que pierde su capacidad intelectual. De ahí la importancia de esos mil días tan famosos. Los 270 del embarazo y los dos primeros años de de vida. Ahí se termina todo el cableado cerebral y va a determinar muchas cuestiones de la vida de estos niños, especialmente relacionado a la educación en sí. El desarrollo neurológico y la educación. Especialmente en referencia a la educación formal. El entorno familiar es muy llamativo, muy impresionante y triste porque. quizás la madre fue tan desnutrida como su hijo y tampoco sabe jugar con él, no puede ni mirarlo de frente.

El desnutrido en general tiene una mirada caída

-¿A qué te referís?

-El desnutrido en general tiene una mirada caída. No es que esquiva al niño, sino que no hay felicidad. Son personas tristes,que no jugaron,que fueron desnutridas,que no tuvieron estímulos. Entonces, difícilmente van a poder transmitir ese estímulo a sus hijos.

-¿Y de qué manera trabaja con ellos? ¿Solamente con los niños o con los niños y las mamás?

-La metodología Conin necesariamente incluye a la madre, es la madre y el niño. Ahí hay uno de los ejes básicos. Y el otro tiene que ver los profesionales que se involucran. Lo voy a decir en femenino, porque suelen ser mujeres; una pediatra, una nutricionista, una asistente social y una psicopedagoga o maestra jardinera. Es un programa bien completo (control médico, asesoramiento de trámites a realizar, dieta equilibrada y estímulos pedagógicos) que se complementa con los talleres. Darle oficios a las madres y que, incluso aprendan cosas que las hagan sentir bien a ellas.

-¿Para fortalecer la autoestima de la mamá?

-Exactamente . Recordarles que tienen dignidad, la misma dignidad que cualquiera de nosotros. Sólo tuvieron (la expresión no es la más feliz) “la mala suerte” de tener otro código postal. Y, en cuanto al nutricionista, las madres que cumplen todo el programa se llevan al final de la semana un bolsón de alimentos que trata de cubrir los nutrientes esenciales tratando de que haya un balance, que no sean todas harinas. Nosotros pensamos la desnutrición siempre como niños muy, muy flaquitos ; pero también existe el marasmo que es esa panza, ese vientre hinchado. Y acá tenemos mucha mala nutrición.Y chicos obesos por esa mala nutrición, por lo cual también van a tener consecuencias en algunas otras cuestiones.

-Y relacionado a esto, también habíamos mencionado hace un ratito el tema del embarazo vulnerable y de la línea 0-800-vida.

-Sí, ahí hay varias organizaciones brindando apoyo a la mujer con embarazo vulnerable. Algunas trabajan de forma anónima, desde el silencio. Nosotros integramos un consejo que depende del Ministerio de Desarrollo Humano, del Gobierno de Ciudad de Buenos Aires y se está trabajando muy fuerte en un protocolo de acompañamiento de la mujer con embarazo vulnerable y en varios varios programas que esperamos que avancen. Sin ir más lejos, tanto el ministro , Gabriel Mraida, como su jefe de Gabinete, Patricio Scarzella, tienen una fuerte toma de posición con respecto a la defensa de la vida y, por supuesto, el acompañamiento de la mujer con embarazo vulnerable. No solo esos primeros 1000 días, sino que más también. Hay programas para acompañar la primera infancia, luego la niñez y la adolescencia.

Podemos volver a despertar la curiosidad de los chicos

-Y ya llegando a la adolescencia, habíamos mencionado el tema de las ACAP.¿Similar a lo que en algún momento fueron las pasantías estudiantiles?

-Sí. Bueno, yendo para el lado de de la educación, las Actividades de Aproximación al Mundo del Trabajo y los Estudios Superiores (ACAP) son actividades de acompañamiento. Es una muy buena iniciativa. Yo al principio le tenía cierta desconfianza, pero es un programa que va muy a lo profesional, a lo académico y al nivel siguiente. Va al nivel secundario, de alguna manera incorporándose o acercándose al nivel universitario

-Y al mundo laboral, en caso de que no hubiera una instancia universitaria.

-Exactamente. La verdad es que la experiencia de los chicos en las empresas fue muy buena, a nosotros nos tocó una muy buena experiencia. Y hay otra cosa interesante para decir: las universidades privadas, tenían la costumbre de citar a los colegios y mostrarles sus instalaciones porque realmente creían que eso era lo mejor. Pero hoy se entiende que a los chicos no les interesa ver aulas lindas, campus maravillosos sino que quieren recibir una charla con un universitario.

-¿Que incluya, por ejemplo, el mundo laboral al que se van a acercar?

-Puede ser. Pero te quiero decir también como novedad, dan una charla, una conferencia sobre un tema geopolítico, conflicto en Medio Oriente, por ejemplo. Y la charla dada en inglés de forma tal que hay una transversalidad y se aprovechan esas circunstancias. En lo social también es muy bueno, las experiencias de acción social siempre son muy buenas. Los chicos van hace muchos años a Añatuya, en la provincia de Santiago del Estero. Y lo académico te decía, está muy trabajado. Yo creo que fue una buena iniciativa del gobierno de la Ciudad.

-Bueno, para dar un cierre a esta conversación que seguiremos en algún momento, probablemente ¿Cuál sería el mensaje?

-El mensaje sería esto de volver a la educación más universal centrada en el hombre, no siempre con un objetivo, no solo estudio tal cosa porque me va a servir en mi vida profesional. No, no volvamos a esa educación universal a esa educación humanista. Después, por supuesto, hay escuelas pedagógicas y está muy bien que las haya. Pero también volvamos a despertar la curiosidad de los chicos. eso hace maravillas rápidamente.

Mirá la entrevista completa a Mariano D´Onofrio

-Y en un minutito más, querías hablar lo de la serie. ¿Cual es la serie?

-Propongo a los padres que vean una serie que se llama Adolescencia. Desgarradora, pero con un mensaje enorme, y con un llamado de atención respecto a cómo criamos a nuestros hijos, cómo educamos a nuestros hijos. ¿Qué necesitan de nosotros? A mí me encanta una frase que dice: "Nuestros hijos nos van a agradecer lo que hicimos para ellos, no por ellos. "Y después está el mensaje de esperanza. La esperanza creo que no es solo una necesidad. Es un imperativo. Si bien el Paraíso no está en la Tierra, vamos a tener un mundo mejor. Vamos a darnos cuenta de que, si el otro esta bien, me hace un mayor bien a mí.