Andrés Dini: "Desde el covid hay eventos cardiovasculares duros"
Pasaron 10 años desde el 3 de diciembre de 2014 cuando el Congreso de la Nación Argentina, a través de la ley 27.052, declaró el 9 de abril como el "Día de Cardiología Argentina" en homenaje a la fundación de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) el en 1937 en el Instituto de Fisiología de la Facultad de Medicina. La SAC nació casi como consecuencia de la edición de la primera Revista Argentina de Cardiología. La creación de la revista permitió, entre otros logros, la recolección de información y estadística y demostró el fuerte impacto de la morbimortalidad de la enfermedad cardiovascular en el país.
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Las estadísticas del Ministerio de Salud marcan que cada año 1 de cada 3 personas mueren por enfermedades cardiovasculares. A partir de que edad deberíamos hacer una evaluación cardiológica. Cada vez más seguido escuchamos que personas jóvenes mueren de un infarto, será porque bajó la edad o aumentó la visibilidad de estos casos. Recibimos en el día de cardiología, a Andrés Dini, médico cardiólogo.
-Bienvenido, doctor Andrés Dini, médico cardiólogo, lo primero que te pregunto ¿por que cardiólogo?
-Siempre me gustó la cardiología desde que inicié la carrera. Fue algo que desde que empecé a estudiar me atrajo mucho, me metí de lleno en la cardiología, que es una pasión, que te da grandes satisfacciones y a la vez hay momentos en donde hay grandes desafíos, hay pérdidas. Pensá que uno de cada tres personas fallece por alguna causa cardiovascular. Es la principal causa de muerte en el mundo y nosotros en este país no estamos exentos a eso. Sigue siendo la primera causa de mortalidad.
-¿Qué le pasa a un cardiólogo cuando tiene que comunicarle a alguien que tiene una falla en su corazón?
-Durante nuestra formación, nunca tuvimos un una dedicación especial, cómo comunicar las noticias, lo vas aprendiendo, no de forma estandarizada, sino que lo vas escuchando en los colegas mayores que son de quienes vamos aprendiendo el día a día, de cómo recibir al paciente, cómo tratarlo, como preguntarle, como revisarlo y ahí también vamos aprendiendo como comunicar las noticias no tan felices y las noticias fatales. Cuando por ahí uno a la familia le tiene que comunicar que unos de sus miembros o que ingresó de urgencia o que estaba internado, finalmente falleció. Son momentos que todavía me siguen costando mucho, pero creo que en el fondo es bueno porque uno no se acostumbra.
¿Cómo ayudo a una persona que sufre de un paro?
-Se escucha muy seguido que cada vez más jóvenes están involucrados o mueren de un infarto ¿es así?
-Cada vez más temprano es la edad de comienzo de sintomatología a nivel cardiovascular, a nivel cardíaco. Por eso es importante cuando se empieza a tener una vida bien activa, realizarse los controles con un médico clínico, seguir si corresponde con un cardiólogo, los exámenes de rutina, algún análisis de sangre para ver el perfil metabólico, el colesterol, la glucemia. Sobre todo si hay antecedentes en la familia de problemas cardiovasculares. Antecedentes directos, hermanos, padres, abuelos. Y más aún cuando uno está expuesto a determinadas situaciones, ya sea el estrés crónico al que estamos sometidos con momentos de estrés adicional circunstancial, que puede ser alguna situación personal que uno esté transitando. Una situación tremendamente estresante es una mudanza. Hay publicaciones que lo equiparan a la pérdida de un familiar directo. El impacto que puede llegar a tener el estrés de ese tipo, sumado al estrés crónico que hay. Pero hay momentos adicionales en los que uno vive algo en particular y transcurre por eso, que inclusive pueden ser cosas buenas. A veces este la venida de algún familiar que estuvo mucho tiempo afuera. La reconciliación con alguien son cosas buenas pero que también generan estrés y eso por ejemplo en las unidades coronarias uno lo tiene que ir regulando para no sobrecargar de estrés a la persona que está transitando una situación aguda.
-Por ejemplo, mi viejo murió del corazón o mi vieja murió el corazón, pero en mi caso no. ¿A qué edad tengo que ir al cardiólogo?
-No es tan fácil de determinar, por eso muchos especialistas en patearlo para adelante. Depende mucho de el estilo de vida que uno lleve. Hay personas que son muy deportistas. Esas personas ya de por sí tienen un acercamiento por su actividad deportiva. Es muy importante en este caso, los apto físico a veces se piensa que es bueno, es como completar un formulario y en realidad hay aptos físico que no exigen tanta evaluación, pero hay otros que sí. Los actos físicos competitivos ya la persona que realiza una actividad competitiva aunque sea este amateur, tiene que tener una evaluación cardiovascular completa, no solo con el electro, sino con un eco Doppler cardíaco. Y también un electro de esfuerzo. Para los que hacen un alto rendimiento, hay otros estudios específicos que uno lo ve en las fotos de las publicaciones. En lo cotidiano con el examen físico, la evaluación de los antecedentes, un electrocardiograma y después ya si uno realiza actividad física en forma más rutinaria y y competitiva, incorporar un electro de refuerzo y un eco Doppler cardíaco, eso es importante. Esto es muy común, dentro de unos meses arranca la temporada de maratones, los organizadores habitualmente se buscan deslindar un poco su responsabilidad respecto al estado de salud de la persona y piden a la persona que presente los papeles. En realidad no se deslindan, derivan esa responsabilidad que cada uno se haga, los actos físicos correspondientes y eso es importante. Se entiende que si bien entrenando y todo, pero este en algunas circunstancias pueden aparecer imprevistos.
-Si aparece un imprevisto, ¿qué me recomendarías?
-Hay que ver de qué se trata, si es algo pasajero, investigar si puede ser algo inducido por alguna medicación, como los descongestivos, pueden acelerar el ritmo cardíaco, algunos antibióticos pueden generar alteraciones en el electrocardiograma. Hay distintas cosas. En base a esos hallazgos que uno va encontrando que los va buscando, porque el apto físico es ir a buscar determinadas alteraciones o buscar la normalidad. Frente a esos hallazgos, actuar en consecuencia. Hay momentos en donde hay que posponer la actividad física hasta tener una evaluación más profunda o hasta poder realizar una actividad física controlada y segura.
¿Qué significa para el cardiólogo tener que comunicarle a alguien que tiene una alarma en el corazón?
-Hasta hace poco tiempo estuvimos en una pandemia, ¿que dejó ese momento en una unidad coronaria y que dejó en la población?
-Sí, hubo muchos cambios. Hablo por ahí más a título personal, pero sí de alguna manera tomamos conciencia de algunos hábitos que por ahí no se respetaban tanto. Las medidas de higiene, ser mucho más exigentes, eso fue un saldo positivo. Aprendimos la importancia del contacto con la persona durante la pandemia. Estábamos aislados vidrio de por medio, barbijo, máscara, temores y demás, y aprendimos que importante poder tener un cercanía directa con la persona. Muchas dudas porque empezaron a aparecer, formación de coágulos de trombosis en distintos territorios del sistema circulatorio y entonces vienen las incógnitas y hay un vínculo con las vacunas y hay un vínculo con el mismo covid, hay un poco de todo y hay más dudas que certezas. Hay publicaciones de todo tipo. Demostrando algún tipo de conexión entre el covid y la las trombosis. Las formaciones de coágulos, en particular por ahí en la parte venosa, pero sí hubo eventos cardiovasculares duros a consecuencia por ahí de un cuadro infeccioso.
-Doc querido, trabajás en el ámbito privado y en el ámbito público, ¿desde lo cardiológico hay diferencias?
-Las diferencias, desde atender al paciente, es ver los recursos que tengo, en algún momento la diferencia era muy grande, pero hoy el ámbito público está teniendo por lo menos equipamientos de muy alta tecnología, eh equiparables a los centros de excelencia que hay en nuestro país. Nada que envidiar a centros del extranjero. Se han instalado todos estos equipamientos, hay gente muy capacitada para manejarlos. El recurso humano siempre estuvo presente. Es muy común que uno se desempeñe en los dos ámbitos, a mí en lo personal, algo que me gusta del ámbito público es esta posibilidad de que es una medicina que está abierta a todos y eso creo que se acerca mucho a nuestro juramento hipocrático. Esto de tener los brazos abiertos para para recibir a todos. Me encanta eso. Pero hoy te digo que en los dos centros públicos en los que me desempeño hay un muy buen equipamiento, disponibilidad de recursos, Así que no, no tenemos nada que envidiar desde el ámbito público al privado y a la inversa.
-¿Cómo ves la salud en la Argentina o en la Ciudad de Buenos Aires?
-Tenemos aspectos buenos y tenemos aspectos en los que hay que seguir trabajando mucho, por ejemplo, en lo que es prevención cardiovascular, creo que el punto más difícil de tratar es tomar conciencia de tener hábitos sanos. A mí personalmente me cuesta tenerlos y entiendo que a una persona que por ahí no esté tan metida en el tema le puede costar más, le puede costar más.
-Estás tomando un café o estás en el subte o estás con tus compañeros de trabajo y de repente uno empieza a tomarse el pecho porque le duele y lo primero que pensás es un infarto. ¿Cómo reacciono, cómo lo ayudo, que hago y que no tengo que hacer, para la persona que no tiene formación en salud?
-Primero es acomodar a la persona en un lugar confortable, abrir espacio e inmediatamente. El sistema de emergencia es ya sea llamando a emergencias, la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, cuenta con una excelente cobertura de emergencia, con muy buenos tiempos de llegada al lugar de asistencia, en muchos lugares de trabajo y en clubes se cuentan con unos equipamientos especiales que se llaman desfibriladores externos automáticos de que habitualmente hay alguna persona o algunas personas en esas instituciones que saben manejarlo. Son aparatos completamente automatizados. Uno lo coloca y el equipo te va diciendo cómo seguir, en una persona que sufre un paro cardíaco. Sí se desploma de golpe inmediatamente lo acomodas. Activa el sistema de emergencia, Código rojo, como decimos nosotros, mientras nosotros vamos utilizando ese equipamiento, el sistema de emergencias ya viene en camino. Entonces por eso es importante activar lo primero, el sistema emergencia, porque si no te quedas solo. Mismo desde la ambulancia te pueden ir guiando, hay formación en ese sentido que te puedan ir diciendo que es lo que hacer.
-¿Cuántas horas le dedicas a tu profesión?
-Qué difícil, dentro de la cardiología me dedico a hacer cateterismos, en un infarto hay que salir, dejar lo que estoy haciendo, ir al lugar de donde me llamaron para atender a la persona, obstruir el vaso y colocar un stent que es la práctica habitual, tenemos días en donde nos vamos repartiendo las actividades, para no estar permanentemente sobrecargado. Pero bueno, en mi casa ya están acostumbrados a que si suena el teléfono y me tengo que ir, me tengo que ir exactamente en el horario que sea, en el lugar que esté. Me he ido del club, de una cena, de una fiesta, me he levantado en la madrugada. La sensación de satisfacción es enorme. De poder haber sido un instrumento en eso. Es ser un eslabón más en esa cadena porque hubo alguien que lo identificó, otro que lo trasladó, otro que lo recibió, otro que nos llamó y después entrábamos todo el equipo nuestro en acción. Así que somos una cadena más de un gran equipo en pos de atender el paciente y de tratar de ayudarlo a restablecer su su estado de salud o de mejorarlo lo mejor posible.
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