Una madre salteña encontró en un aceite de oliva mendocino una importante ayuda para su hijo con autismo
En busca de opciones más naturales para para mejorar la calidad de vida de su hijo de 10 años, Belén Puertas, de la provincia de Salta, conoció en este recorrido al enólogo mendocino Gabriel Guardia, quien investigó hasta encontrar el método para extraer de las aceitunas grandes cantidades de polifenoles y logró producir de esta manera un aceite de oliva que sirve para el tratamiento para niños diagnosticados con trastorno del espectro autista (TEA).
En este camino de madre inquieta y curiosa, la mujer estuvo acompañada por una biomédica y un inmunólogo. Juntos descubrieron los libros y protocolos de Patrick Nemechek referidos al uso de suplementos y la inclusión de alimentos favorables y desfavorables, en cuyos textos se resalta que mediante el consumo de aceite de oliva de buena calidad, el omega 3 y un prebiótico llamado inulina, se pretende reducir la inflamación cerebral y controlar el crecimiento bacteriano en el organismo de los niños con autismo.
“Al principio pudimos traer un aceite de Grecia y resultó un dolor de cabeza, no solo por los costos sino por todos los trámites burocráticos de aduana", contó Belén.
Tras aquella experiencia, conocieron al enólogo Gabriel Gabriel Guardia, actual gerente de Corazón de Lulunta, un espacio dedicado a la olivicultura y la vitivinicultura. El profesional realizó una exhaustiva investigación y consiguió producir un aceite de oliva virgen extra (AOVE) alto en polifenoles, que ofrece múltiples beneficios para la salud y sobre todo, proporciona aportes únicos en los tratamientos de niños con TEA.
“Para nosotros fue una maravilla porque notamos cambios significativos en nuestro hijo y en los niños de otras cuatro familias de Salta”, resalta Belén. Este aceite, además de poseer excelentes cualidades organolépticas, contiene entre 700 y 900 mg de polifenoles por litro, una cantidad que supera ampliamente a la que tienen habitualmente los AOVE.
Según el testimonio de Belén, luego de consumir este producto los cambios en su hijo fueron notorios. Del mismo modo, el aceite es recomendado por diferentes especialistas por ser considerado antiinflamatorio, antioxidante; apto para la salud cerebral y cardiovascular.
¿Qué son los polifenoles? Características y recomendaciones
Es necesario remarcar que el protocolo Nemechek, que describe un tratamiento simple para el autismo, no representa una cura para este trastorno, de hecho no existe; pero ofrece recomendaciones que resultan significativas en la calidad de vida de los niños con TEA. Dicho tratamiento consiste, básicamente, en el uso de aceites como el omega 3 y el aceite de oliva, promoviendo cambios en la dieta y el uso de suplementos específicos.
Puntualmente, los polifenoles son considerados como un poderoso antioxidante natural que contribuye a proteger al cuerpo del estrés oxidativo causado por los radicales libres, un tipo de molécula inestable que en ocasiones se acumula en las células dañando a otras moléculas -como el ADN, los lípidos y las proteínas- y provoca diversas enfermedades como cáncer, hipertensión arterial, artritis reumatoidea, Parkinson, Alzheimer, diabetes, periodontitis, entre otras enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.
Es por ello que los médicos recomiendan reducir al mínimo la ingesta de alimentos que aceleran la generación de los radicales libres (refinados, ultraprocesados, fritos de mala calidad, comidas con altos niveles de azúcar y grasas saturadas), y sumar a la dieta alimentos que aporten antioxidantes como los polifenoles. Entre estos alimentos se destaca el AOVE, ya que contiene varios tipos de polifenoles.
De acuerdo a los profesionales, el aceite es considerado un superalimento que ayuda al endurecimiento de los huesos, colabora con la asimilación de grasas y aporta lípidos necesarios para el funcionamiento del organismo sin incrementar los niveles de colesterol “malo”. También realza los sabores de los alimentos, es ideal para hacer frituras sanas, ayuda a la buena digestión, favorece el control de la presión arterial y ayuda a controlar el nivel de glucosa en sangre
"Un aceite de oliva se considera alto en polifenoles cuando contiene más de 250 miligramos por litro", explica Gabriel Guardia.
La dosis diaria recomendada de aceite de AOVE varía según la edad, el sexo, el peso y la actividad física de cada persona. Lo ideal es consumirlo en crudo, pero también es beneficioso cocinar con AOVE a diario y rociarlo en los alimentos.
Para evitar la oxidación del aceite de oliva, es importante guardarlo en un lugar fresco, seco y oscuro, y evitar que entre en contacto directo con la luz solar, el calor y los olores fuertes o extraños. Si no se consume con frecuencia, conviene conservarlo en la heladera.
¿Cómo se obtienen los polifenoles?
El método de extracción que utiliza el enólogo mendocino es natural, complejo e innovador, nunca antes realizado, y requiere procesos mecánicos y físicos a baja temperatura (congelación).
A través de este proceso, se logra obtener hielo dentro de la aceituna con formas irregulares que producen una ruptura de las células. Luego, una vez que se preparan para descongelar, la célula queda “agujereada” y de esta manera se puede extraer rápidamente el aceite propio del fruto, sin esfuerzos o alteraciones químicas.
Como consecuencia, se obtienen aceites libres de borras que conservan mejor las propiedades saludables y organolépticas.
