Como en el Caribe: una pareja se casó en Potrerillos y salió a saludar por el túnel de Cacheuta
En medio de las celebraciones de Semana Santa y con Potrerillos lleno de turistas, una pareja decidió celebrar su casamiento a orillas del dique y celebrar con todas las personas que estaban en el lugar caminando por el túnel de Cacheuta.
Valeria Zapata y Jonathan Fernández se conocieron en la pandemia y sortearon duras pruebas hasta que pudieron consolidar su amor con un sí lleno de esperanzas y alegría. La joven pareja selló su amor para siempre y quieren sumar a sus recuerdos las fotos y videos que hayan tomado las personas que estaban en Potrerillos.
La historia de amor de Valeria y Jonathan
Bajo un cielo nublado y el dique celeste, Valeria y Jonathan se prometieron compartir la vida juntos frente a amigos y familiares. Ella de blanco impecable y él de azul, rompieron la formalidad con zapatillas urbanas rojas que combinaron con la corbata del novio y el ramo de ella.
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“Ese día fue mucho más que una boda. Fue la celebración de una historia de amor que comenzó de una forma inesperada y atravesó distancias, tiempos difíciles y mucho amor. Nos conocimos en plena pandemia, en un contexto de encierro y aislamiento que nadie hubiera elegido”, dijo Valeria a MDZ.
“Fue a través de un juego online llamado `Plato`, que parecía ser solo una manera de pasar el tiempo. Pero ahí, en medio de fichas y partidas, apareció algo más. Comenzamos a hablar, a conocernos y, sin darnos cuenta, empezamos a construir un vínculo profundo, aunque él estuviera en Buenos Aires y yo en Mendoza”, agregó la joven mendocina.
Tres años después de empezar a hablar se abrazaron por primera vez. “Desde aquel primer encuentro real, todo fluyó. El cariño creció, la relación se fortaleció y decidimos apostar por este amor a la distancia que ya no queríamos que fuera distante”, dijo Valeria.
“El viernes vivimos un momento mágico que queremos compartir y que, de algún modo, nos encantaría volver a vivir a través de los ojos de otros. Mientras posábamos, vestidos de novios y felices, muchos autos que pasaban nos saludaban con bocinazos alegres, sonrisas y teléfonos que nos apuntaban para grabar la escena. Fue un gesto hermoso, espontáneo, que nos emocionó muchísimo y nos hizo sentir acompañados por desconocidos en un momento tan íntimo y especial”, añadió.