Paz, minorías y medio ambiente, los tres valores que destacó Colombo en la misa por el papa Francisco
Puntuales, adultos, niños, jóvenes, sacerdotes, frailes y hermanas se congregaron esta tarde en la catedral de Loreto para darle el último adiós al papa Francisco. La misa fue presidida por el arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, que en el inicio de la liturgia hizo referencia a la muerte del papa argentino.
Con el correr de los minutos y mientras los fieles coreaban el Gloria de la misa criolla, docenas de personas llegaron y colmaron pasillos y el atrio del templo sobre Lavalle y Federico Moreno.
Durante la homilía, Colombo repasó tres puntos principales del magisterio del papa Francisco: la opción por los pobres, la causa de la paz y el cuidado del medio ambiente.
“En estos días estamos todos atravesados por la alegría de la Pascua, por eso esta mañana la noticia de la muerte del papa Francisco nos sorprendió de una manera muy grande, nos dejó sin palabras. La figura del papa que preceden a su fallecimiento nos venía llegando en imágenes donde los veíamos sufriendo y con una voluntad de estar presente”, encabezó la homilía monseñor Colombo ante un catedral colmada de religiosos y laicos.
“Recuerdo la visita a la cárcel como una continuidad del magisterio de estar con las personas que sufren. Me quedo con la imagen de Iglesia, la propuesta de una renovada opción misionera. `Sueño con una iglesia capaz de transformarlo todo` decía en el sentido de una misión activa, una Iglesia hospital de campaña que no teme a los rigores del camino”, agregó.
Para resaltar el carisma humilde del papa Francisco, Colombo dijo: “Recuerdo opciones pastorales como la opción por la pobreza, la visita a Lampedusa para afrontar la tragedia de la migración, gestos con su atención pastoral de situaciones dramáticas que nos mostraban los acentos de la Iglesia. El trabajo con sectores pobres, personas en situación de calle, la personas afectadas por la trata y las minorías en países donde eran negadas o aplastadas”.
Además, rescató el trabajo por la paz del papa Francisco. “El otro punto que me parece importante destacar tiene que ver con la causa de la paz con la que se comprometió decididamente, con la que buscó canales de diálogo y de encuentro, inclusive visitando muchas veces aquellas minorías afectadas por guerras en países muy lejanos. Lejos de una comprensión de los viajes pontificios como ámbitos netamente celebrativos y catequísticos, él le agregaba esta cuota de búsqueda de los invisibilizados”, dijo monseñor Marcelo Colombo.
Finalmente, el arzobispo de Mendoza destacó la encíclica Laudato si`. “El último punto que deseo destacar es su magisterio en relación con el cuidado de la casa común. La encíclica Laudato si` nos abrió a una mirada sobre el cuidado de la tierra, del agua, del aire, de la vida, que incluía la dimensión de fraternidad de tantos pueblos y sobre todo que insistió en la responsabilidad de los hombres para cuidar que aquella creación que Dios nos había dado no se malograra por la codicia, las desmesuras de las ambiciones y los intereses económicos”, cerró.
Marcelo Colombo tuvo un humilde gesto durante la celebración. En el momento de la Comunión dio la Eucaristía en le pasillo central cerca del altar. Después caminó hasta la entrada del templo y siguió llevando el cuerpo de Cristo a las personas que estaban en los últimos lugares de la fila. Después de la misa, Colombo no pudo saludar a los fieles porque se fue directamente al aeropuerto para viajar a Roma.


