El testimonio de S.S: la historia de su secuestro y la muerte de su hermana
El 24 de marzo se conmemora el inicio del gobierno de facto en 1976. En un día donde la memoria es fundamental, S.S (pidió no dar su nombre por cuestiones profesionales) relata su secuestro, el asesinato de su hermana y su esposo tras el allanamiento de su casa, y la dificultad de hablar de ello hasta hace algunos años.
"Es una fecha en donde hay que tener presente la historia para no repetirla", expresa. En aquella época, S.S era maestra de inglés en el colegio donde estudió, tenía 22 años y era la mayor de cuatro hermanos, de los cuales hoy solo quedan dos, ella y su hermano, hoy exiliado en otro país.
Explicó que los militares llegaron a su casa buscando a su hermano, que pertenecía a la Juventud Guevarista, al igual que su hermana. "No sabíamos por qué estaban ahí, no teníamos idea. Relativamente, porque buscaban a mi hermano menor. En ese momento, él estaba terminando la secundaria, tenía 17 años", dijo.
Y agregó: "El 26 de mayo de 1976 allanan la casa de mis padres y luego vienen a la mía. Me acababa de casar hacía unos meses. Revisaron todo, tiraron abajo lo que pudieron. Yo estaba muy nerviosa con la presencia de esas personas en casa. Llegaron a mi casa porque secuestran, de alguna manera, a mi padre y lo llevan para que les diga dónde estaba yo. Estaba sumamente nerviosa. Mi papá me dijo que les sirva un whisky como un detalle, y cuando lo fui a hacer me temblaba tanto la mano que partí un vaso".
Después, la llevaron a la casa de su padre, a pocas cuadras. Pidió ver a su madre y su hermana, que estaban en un cuarto del segundo piso. Cuando accedieron, encontró a su madre acostada en la cama y, sobre los pies de la cama, dos armas.
Sobre sus captores, recordó: "Eran ocho personas que tiraban abajo todas las bibliotecas. Era horrible ver cómo caían los libros. Parecerá ridículo, pero de golpe la imagen que me viene es cómo rebotaban y caían los libros y se deshojaban". También rememora a quienes la secuestraron: "Recuerdo perfectamente a todos, incluso sus sobrenombres: 'El Mosquito', 'El Capi', 'El Profesor' y 'Pipa' o 'El Inglés'. 'El Capi' era el que interrogaba".
Durante su cautiverio, escuchó los gritos de una madre a quien le habían arrebatado a su hijo y el ruido de su desesperación golpeando una puerta de chapa. También recuerda cómo los guardias se burlaban de los prisioneros: "Me decían: 'No, no, vos sos NN, no te llamas más así'", o los gritos de un joven siendo torturado mientras ella era interrogada.
Su liberación ocurrió un sábado, cuando debía rendir un examen: "Me largaron a las 5.30 y a las 7 estaba en la facultad, rendía estadística y me fue bien". A la fecha, no se sabe dónde fue llevada. Hay dos posibilidades: Coordinación Federal o la Sastrería Militar Remonta, detrás de la cancha de polo.
S.S también mencionó que su tío, militar, estuvo involucrado en su secuestro y en el asesinato de su hermana Nora. "Yo tenía un tío en el Ejército, a cargo de la Dirección de Remonta y Veterinaria del Ejército Argentino. Es probable que haya sido él. En un interrogatorio, estaba presente. No lo vi, pero me di cuenta de que era él por cómo respiraba, por cómo tosía, él estaba presente casi seguro".
Antes del asesinato de Nora, los militares volvieron a la casa de su padre, lo torturaron y lo dejaron atado, luego fueron a la casa de su abuelo de 85 años, quien les dijo: "¿Ustedes saben quién es mi hijo?". Le respondieron: "¿Y por qué le parece que estamos acá? Usted tiene el mismo apellido de quien nos mandó". Luego, fueron a la casa de Nora.
"A mi tío, después de que matan a mi hermana, lo ascienden a general, para que te des una idea. Le tenía pánico a mi hermana más chica. Estaba espantado. No sé qué pensaba que iba a hacer. A Nora le tenía miedo, y se la sacó de encima". Nora, fue asesinada el 4 de enero en su casa, junto a su esposo donde ambos vivían luego de casarse con 17 y 18 años. Por su muerte culpan a "La Banda de los Comisarios" y al Regimiento 1, donde estaba Suárez Mason, amigo de su tío.
En 2023, S.S pudo entrar por primera vez a la ex ESMA, donde encontró una foto de su hermana. "Anda, ahí la vas a encontrar", le dijo su sobrino. En 2024, con el cierre de su caso, sintió que se hizo justicia: "Cuando escuché el alegato del fiscal, algo en mí se pacificó. Esa sensación de decir: 'Acá está, se hizo justicia'".
Actualmente, "de mi familia quedamos dos, pero esto, evidentemente, es transmitido a mis hijos y cada uno, de distinta manera, lo vive como un momento de mucha tristeza, pero también de temor. Lo vivo como un momento de recogimiento, respeto mucho y voy a todas las marchas. La vivo con mucho pesar". También dará una charla desde el psicoanálisis, disciplina que la ayudó a atravesar estas experiencias. Reflexionará sobre qué es la memoria, la verdad y la justicia.
Y finalizó con un mensaje claro: "La memoria tiene que estar activa. No se trata de quedarse en el pasado, sino de actualizar la memoria".


