Grooming, una palabra que resuena cada vez más: ¿cómo estar atentos?
La característica principal del grooming es un propósito sexual logrado por medio de acciones premeditadas por parte de un adulto, tendiente a generar un vínculo emocional con la niña niño o adolescente. Engloba todas las prácticas on line que realizan adultos a quienes se los llama groomer para ganarse la confianza de un menor, fingiendo empatía, cariño, ganándose inicialmente la confianza normalmente bajo una identidad falsa. El delito de grooming fue legislado en países como Inglaterra definido como preying sexually on a child, cuya traducción literal seria “cazando sexualmente a un menor” en un sentido de aprovechamiento con fines sexuales.
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En Argentina este delito fue incorporado al Código Penal Argentino en el año 2013
Si bien utiliza las redes sociales, no es más que un desplazamiento de técnicas utilizadas por pedófilos y agresores sexuales que han encontrado en las aplicaciones y diferentes plataformas digitales, una nueva modalidad para interactuar por medio del engaño con menores que son emisores y receptores de información.
La edad promedio de inicio en nuevas tecnologías es cada vez más baja. Es una situación que interpela a los adultos a involucrarse en ellas. Asimismo, transitar junto a los menores y adolescentes, el camino de los avances tecnológicos. Resulta necesario implementar políticas públicas de prevención que otorguen información y herramientas para generar una comunidad advertida que acompañe el significado del derecho a la privacidad y los riesgos que entraña el uso indebido de las nuevas tecnologías. De nada vale prohibir a los menores el uso de las redes informáticas puesto que ya lo sabemos: lo prohibido es lo deseado. En cambio, dialogar sobre posibles consecuencias de estas prácticas encontrando un lenguaje adecuado parece ser lo recomendable.
Los menores y adolescentes no desarrollan por sí mismos estrategias de análisis crítico
Para ello necesitan de los adultos. Se vuelve imprescindible debatir sobre diferencias entre lo íntimo, privado y público. Como adultos debemos inculcar prácticas de respeto y evitar publicaciones que no resultan acordes para este grupo etareo. Las contraseñas seguras cuidan la información privada que se encuentra alojada en los dispositivos móviles. Móviles celulares, notebooks, ordenadores entre otros, deben contar con sistemas de bloqueo para evitar que personas indeseadas accedan a los materiales guardados.
Ahora si sospechamos o ya conocemos que un menor o un adolescente está siendo víctima de grooming, hay que actuar de modo rápido y eficaz: se deben guardar las pruebas del acoso entre otras variables. No borrar conversaciones y almacenar esta información en algún dispositivo. Analizar el tipo de delito que se llegó a cometer. No es lo mismo si hubo encuentro personal o si no se traspasó la web. Son datos importantes a la hora de pensar una denuncia policial.
Los adultos sienten mucha incertidumbre ante la pregunta de cuándo es la mejor edad para el inicio de la participación en espacios digitales. Por ello es importante comparar con cómo se tomaron otras decisiones similares
- ¿A qué edad los jóvenes pueden volver solos del colegio?
- ¿A qué edad pueden cruzar la calle solos?
- ¿A qué edad se encuentran preparados para cortar su comida con cuchillo?
Estos interrogantes que sirven sólo de ejemplos no tienen una respuesta única, sino que cada padre o madre lo resolverá según la madurez del niño o niña y la relación vincular que tengan.
* Carlos Gustavo Motta es psicoanalista y cineasta. Todos los martes a las 20 hs. pueden escucharlo en su programa radial MEGAPSINEPOLIS en Radio Amadeus FM 91.1 o en el canal de YouTube.

