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Sentirse joven no es suficiente: los riesgos de salud que ignoras después de los 40

Aunque te sientas joven, tu cuerpo puede decir lo contrario. Conoce los riesgos de enfermedades como la culebrilla y cómo la vacunación puede protegerte. Habla una especialista.

Hebe Vázquez, infectóloga y coordinadora del Grupo de Trabajo de Vacunas de la Fundación del Centro de Estudios Infectológicos (FUNCEI), habló con MDZ Radio 105.5 FM sobre un tema que nos importa a todos: la salud. Destacó que, muchas veces las personas adultas "nos autopercibimos con cierta edad, pero el organismo nos puede jugar una mala pasada, porque nuestro sistema de defensa disminuye con la edad".

Según explicó, "antes creíamos que era a los 60 o 65 años cuando disminuían esas defensas, pero ahora los geriatras y oncólogos nos explican que el envejecimiento del sistema inmunológico comienza antes, incluso a los 40 o 50 años". Vázquez señaló que, aunque es positivo que las personas se sientan más jóvenes, es crucial tener presente que "hay algunas enfermedades que nos pueden ocurrir con la edad y que incluso se pueden prevenir".

Entre ellas, mencionó la reactivación del virus de la varicela zóster, conocido como culebrilla, que "a partir de los 50 años, el sistema inmunológico comienza a no contener más ese virus, lo que aumenta el riesgo de reactivación". Esta enfermedad, advirtió, "es muy dolorosa y puede causar incapacidad, impactando en la calidad de vida".  

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La especialista también hizo hincapié en la importancia de la vacunación en adultos jóvenes y mayores. "Hay enfermedades que pueden aparecer en el adulto joven si no se tuvo la precaución de vacunarse, como el sarampión o la rubéola, que afecta especialmente a las mujeres embarazadas", explicó. Además, destacó que "hoy existe una vacuna para prevenir la culebrilla, que no sólo evita la enfermedad, sino también el dolor crónico que puede generar".  

Vázquez subrayó que "hay una falta de conciencia muy propia del adulto joven, que muchas veces no se vacuna porque se siente bien y dinámico, pero eso no significa que esté exento de riesgos". En este sentido, insistió en la importancia de la prevención y el tratamiento precoz: "Si se actúa dentro de las primeras 48 horas de síntomas, se puede acortar el periodo de la enfermedad, pero la vacunación es clave para evitar complicaciones a largo plazo".  

Si bien es válido sentirse más joven, "después de los 40 o 50 años, hay que estar atentos a los cambios en el organismo y tomar medidas preventivas para mantener una buena calidad de vida".