El Caoba cierra el círculo en las Islas Malvinas: detalles de un viaje sin igual
Al zarpar Alejandro Diego, excombatiente y ahora uno de los tres tripulantes del velero Caoba, rememoró emocionado cuando embarcado en el Bahía Buen Suceso a mediados de abril de 1982 partió del mismo puerto.
Alejandro Diego
El buque, un carguero muy deteriorado, sin armamento y con escasa tripulación tenía como misión reabastecer de víveres a distintas posiciones argentinas en las islas Malvinas.
El 16 de mayo de 1982 fue atacado y averiado por aviones Sea Harrier en Bahía Fox, el primer lugar de la Gran Malvina donde fondeó el Caoba la semana pasada, en la entrada del canal San Carlos. En aquel ataque falleció Juan Ramón Turano marinero entrerriano, amigo de Alejandro. Sus restos descansan en las islas y los tripulantes del Caoba lo homenajearon en su tumba
El Bahía Buen Suceso quedó varado e inutilizable. Al terminar la guerra fue remolcado a aguas más profundas donde fue hundido por un submarino británico.
El último día de enero el Caoba levantó anclas en bahía Fox y remontó el canal San Carlos. Tras ocho horas de navegación hacia en noreste, a la vista de la isla Soledad por estribor y la Gran Malvina por babor fondeó en Puerto Howard. Ahí se sumó a la tripulación del velero José Dallera, piloto de yate y gran cocinero, que venía de navegar por la Antártida. Había llegado en una avioneta que da servicio de transporte interno en las islas.
Visitaron un museo bastante precario y, en las cercanías los restos de un Mirage de nuestra fuerza aérea derribado por un misil inglés en la que se llamó batalla de San Carlos.El Mayor Gustavo Piuma, piloto del avión logró eyectarse y salvar su vida.
El lunes pasado, el Caoba, ahora con cuatro tripulantes inició una larga pierna que le tomó un día y 17 horas de navegación para entrar a la bahía Stanley cerrando el círculo. Fue la primera vez que un velero con bandera argentina le da toda la vuelta a la isla mayor del archipiélago. Tras dejar Howard cruzaron nuevamente el canal San Carlos y en la Soledad recorrieron la bahía y el puerto que llevan el mismo nombre.
Pablo Leoni, dejó su testimonio
Por la tarde el Caoba recorría ya aguas de Atlántico con rumbo este por el norte de la isla Soledad. Viró luego al sur y ya entrada la noche entró en la bahía Stanley para finalmente a la 4 de la mañana del miércoles fondear en frente al puerto y completar su proeza.
El posicionador satelital arrojó la imagen
Antes de emprender la vuelta habrá recambio de tripulantes. Alejandro Diego se desembarca después de haber vivido la emocionante experiencia de repetir el derrotero de una guerra trágica en que participó 43 años atrás. Embarcamos Aldo Pironio, comandante aéreo y patrón de yate y yo, habitual escriba de crónicas de arte, que este verano, por la generosidad del capitán Sigfrido Nielsen tuve la oportunidad de compartir esta aventura, que estoy relatando a los lectores de MDZ.
La próxima entrega será desde las islas, incluirá la visita a Puerto San Luis, al que ya nos referimos en notas anteriores y el regreso con el eventual avistamiento de la misteriosa isla Peys.
* Carlos María Pinasco, consultor de arte.
Carlosmpinasco@gmail.com