Un alumno despide a un maestro: la mirada desde una ventana al mundo
No acostumbro a escribir notas que hablan de las personas cuando ya no se encuentran entre nosotros. En realidad, lo hice en pocas ocasiones: con mi padre, recientemente con mi madre, con mi maestro José Martinez Suárez, quien me enseñó cine como hoy puedo transmitirlo. En una ocasión, él me presentó a Manuel Antín luego de haber realizado mi primer cortometraje. Recuerdo que cuando lo vio, no sólo me estrechó la mano brindándome su bienvenida a la categoría de realizador cinematográfico sino ofreciéndome una beca completa para que cursara la Maestría en Cine Documental de la Universidad del Cine. Tal su generosidad que hoy agradezco infinitamente.
Manuel Antín fue un reconocido director de cine y guionista, nacido el 27 de febrero de 1926. Se ha destacado en la historia del cine argentino con una carrera que abarcó más de cinco décadas. Dirigió más de 20 largometrajes entre los que se destaca su ópera prima La cifra impar (1962) basada en el relato de Cortázar Cartas a mamá. Su forma de filmar siempre mostró creatividad, sobre todo con perspectivas de cámara similar a las películas francesas de la nouvelle-vague complemento además del título del film que hace alusión al terror de un algoritmo que puede malograr la fiesta a todo el mundo.
La identidad nacional, la memoria histórica, la condición humana fueron los temas predilectos de Antín que caracterizó su trabajo de adaptación a obras literarias argentinas. Representante destacado de la generación del 60, se incorporó a un grupo de directores y cineastas argentinos que se destacaron por renovar el lenguaje cinematográfico y comprometiéndose con tramas de carácter social y político. Junto con otros grandes realizadores como José Martinez Suarez, Leopoldo Torre Nilsson, Héctor Olivera y Fernando Ayala entre otros, formó parte de aquél movimiento que marcó un punto de inflexión en el cine argentino.
En 1991 funda la Universidad del Cine, institución que cuenta con instalaciones propia para el dictado de clases, con equipamiento para la producción y posproducción de imagen y sonido. Cuenta con sets de filmación, talleres de animación analógicos y digitales, auditorio, sala de proyección, biblioteca y videotecas con más de 12000 ítems bibliográficos y más de 8000 títulos de video que se incrementan mes a mes.
Miembro de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina, es una figura indispensable en nuestra época contemporánea donde la llamada batalla cultural deja en el camino, aquellos que no encuentran figuras que apoyan sus decisiones creativas. En mi caso particular, Manuel Antín, no sólo estrechó mi mano sino que decidió mi itinerario como cineasta alimentado siempre por el psicoanálisis que llevo en la práctica, gracias además a mis maestros de una profesión imposible como el propio Freud destacó.
Cine y Psicoanálisis tienen mucho para decirse entre sí. Antín fue uno de los interlocutores que ha permitido desarrollar interrogantes no sólo con sus guiones adaptados, sino con una mirada que trasciende al tiempo y permite afirmar que lo filmado se transforma en obra personal. Su cine de autor es el fiel reflejo de su propio deseo que se incorpora a esa ofensiva cultural donde todos los argentinos debemos involucrarnos. El cine, por definición, es una ventana al mundo que permite visualizar momentos de crisis de un país y donde la cultura en general, puede reflejarse y saber que esta característica resulta necesaria y vital mostrarse en veinticuatro cuadros por segundo.
Rindo tributo y honro su memoria porque reconozco su legado y expreso mi gratitud por su presencia en mi vida y la vida de los demás colegas que lo hemos tenido la fortuna de haberlo conocido personalmente. Hemos sido testigos privilegiados de su amabilidad y compromiso. Es cierto. Se cierra un ciclo pero da paso a la memoria y el recuerdo, permitiendo en este caso, que las imágenes filmadas por Manuel, se instalen en la vida de sus espectadores. Es uno de los modos de mantener viva la memoria de un gran realizador cinematográfico.

* Carlos Gustavo Motta es psicoanalista y cineasta.
