María del Carmen Verdú habló de la participación de menores en las movilizaciones
Niña de 10 años fue gaseada en el Congreso durante la represión policial. Foto: Camila Alonso Suárez
María del Carmen Verdú, abogada y referente de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), fue entrevistada por MDZ Radio 105.5 FM para analizar los hechos de represión policial ocurridos en las afueras del Congreso de la Nación durante el tratamiento del veto a la movilidad jubilatoria. En este contexto, la policía utilizó gas lacrimógeno directamente a una niña que se encontraba junto a su madre. Verdú, reconocida por su militancia en la defensa de los derechos humanos y contra la represión, profundizó el tema poniendo especial énfasis en las situaciones que involucran a niños y niñas en las movilizaciones.
Verdú señaló que el caso de la niña afectada por el gas lacrimógeno no era un hecho aislado. “No es solamente el caso de la nena, sino que también hay otro niño que estaba con su mamá. Es gente de provincia que está parando en un hotel de esos baratos de la zona de Congreso. Volvían del médico y vimos las fotos del chiquito escupiendo, vomitando al lado de un árbol a raíz de la gaseada que se comió la pobre criatura”, relató con indignación.
Como madre, Verdú expresó una reflexión personal: “Antes de hablarte como abogada te hablo como mamá. No es el caso a esta altura que ya mis hijos tienen más de 40 años. Pero allá por los 90, cuando empezaban las grandes movilizaciones por Walter Bulacio, la Masacre de Budge, el caso de Sergio Durán y demás, muchas veces tuve que ir con uno o ambos chicos porque no tenían clase, o había paro, o no tenía con quién dejarlos porque era un hogar monoparental. Tomaba las precauciones del caso, por supuesto, pero era preferible llevarlos conmigo y no dejarlos solos en mi casa”.
También cuestionó las restricciones que, de hecho, el Estado impone a las familias que desean participar de las manifestaciones. Para ella, no debería haber impedimentos para que las personas asistan con sus hijos e hijas a las movilizaciones. “¿Por qué no vas a poder ir con tus pibes en edad de escolaridad? Yo no tendría que pensar que no los puedo llevar porque les van a tirar gas pimienta o gas irritante, o le van a meter una bala de goma. Eso lo tiene que explicar el Gobierno”, enfatizó, señalando que el uso de la violencia estatal afecta directamente el derecho a la protesta.
Verdú subrayó que, desde CORREPI, “siempre sugerimos que en movilizaciones en las que hay alta hipótesis de conflicto, traten de no participar personas con movilidad reducida, personas de mucha edad o muy chicas, mujeres embarazadas, gente con algún tipo de enfermedad como puede ser asma o lo que fuere”. Sin embargo, la abogada fue clara al afirmar que esas recomendaciones son relativas, especialmente cuando los motivos de la protesta afectan de manera directa a los sectores más vulnerables, como fue el caso de la reforma jubilatoria: “Estamos hablando de una reforma contra el veto para recortarle 15 lucas miserables a las jubilaciones. ¿Qué le vamos a decir a toda la gente de más de 80 años? ¿Que no se movilice?”.
La represión desatada tras la votación en el Congreso, según Verdú, no es casual sino que responde a una estrategia del Gobierno para disciplinar y desincentivar la participación en las calles y aseguró que esto comenzó con la represión cuando se votó la Ley Bases, que terminó con decenas de detenidos. La represión “se desencadena cuando la cosa ya terminó y la gente se retira. En el momento de mayor vulnerabilidad y cuando quienes quedan rezagados son precisamente las personas que no están encolumnadas en organizaciones, las personas que concurren en forma independiente”.
Frente a este panorama, la abogada hizo un llamado a no abandonar las calles y a organizarse de manera más segura. “Insistimos a rajatabla desde CORREPI que hay que movilizarse, hay que marchar, esto no puede cumplir con el objetivo de disciplinamiento que plantea el Gobierno. Pero tomemos precauciones”.

