Melisa, la maestra que viaja 80 kilómetros para dar clases a cinco alumnos
Melisa Migotti es docente y directora de una escuela rural del paraje llamado Agua Hedionda, ubicado a escasos 12 kilómetros de San José de las Salinas, al norte de la provincia de Córdoba.
La maestra viaja 80 kilómetros por día desde la localidad de Quilino para dictar clases en la Escuela Leopoldo Lugones que fue fundada en 1932 y donde hoy asisten cinco alumnos, todos varones.
En una entrevista que brindó a Canal El Doce, Melisa contó que sus cinco alumnos son de diferentes niveles: dos se encuentran en sala de cinco, otro en segundo grado, otro en cuarto y el mayor está finalizando quinto grado.
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"Yo comencé a trabajar acá realizando una suplencia a la seño que estaba en ese momento, que estaba justo a punto de jubilarse. Fue en el año 2017. Esta escuela estaba en remodelación. Debido a un sismo, parte de su techo se había partido. Recuerdo que en ese momento dábamos clase en el aula pequeña. Actualmente tengo cinco estudiantes, son todos varones", contó Melisa en un informe especial que realizó el canal cordobés por el Día del Maestro.
El esfuerzo de esta docente no solamente está en recorrer la distancia que separa su hogar de la escuela, donde los caminos son de tierra y el esfuerzo es grande, sino también las inclemencias climáticas que caracterizan al norte cordobés.
"Yo viajo en un vehículo particular porque acá, al paraje, no llega el transporte público. Antes me tenía que pagar un remis o un taxi para que me trajera. Cuando comencé a trabajar me venía también en moto Y me acuerdo que el camino estaba terrible, y en uno de los viajes se me desarmó la moto. Acá me ayudaron a ajustarla un poco porque literalmente se había desarmado", recordó en la entrevista televisiva.
Melisa es docente de la escuela rural en el paraje Agua Hedionda, en el norte de Córdoba (imágenes de ElDocetv)
En tanto, explicó que la zona se caracteriza además por el clima signado de temperaturas extremas. "En verano son terribles los calores: llega a hacer 45° o 50° grados (de sensación térmica). Y, en invierno bajan bajo cero las temperaturas. Es por eso que los horarios para el dictado de clases se adaptan por la temperatura", relató.
En su vocación por la docencia, Melisa se esfuerza por adaptar las actividades a cada uno de sus alumnos y enseñarles los contenidos que ellos necesitan aprender.
"Siempre buscamos traerles propuestas de enseñanza que sean significativas para ellos. Y no hay nada mejor que esa sonrisa que tienen para demostrarte ese agradecimiento por el conocimiento que uno les está brindando. Por eso yo siempre digo que hay que cuidar las escuelas rurales. Son muy importantes para todos. Y para mí es un trabajo maravilloso. No lo cambiaría. Lo volvería a elegir una y mil veces", afirmó la docente.