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De qué se trata el reconocimiento que logró un grupo de especialistas del Conicet

Se trata del Servicio de Huellas Digitales Genéticas (SHDG) perteneciente a la Facultad de bioquímica de la UBA, que logró un hito en el ámbito científico y forense.
Foto: Conicet
Foto: Conicet

El Servicio de Huellas Digitales Genéticas (SHDG), perteneciente a la Facultad de Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y liderado por la investigadora del CONICET Andrea Sala, logró un hito en el ámbito científico y forense al obtener la acreditación de la Norma de calidad ISO 17025, otorgada por el Organismo Argentino de Acreditación (OAA). Este reconocimiento certifica que el laboratorio opera con los más altos estándares internacionales en el análisis de ADN, convirtiéndose en uno de los pocos en Argentina en alcanzar esta distinción.

La acreditación de la Norma ISO 17025 es un logro excepcional que corona más de treinta años de trayectoria del SHDG. Este laboratorio, fundado en 1991 por el reconocido científico del Conicet, Daniel Corach, ha sido pionero en la aplicación de nuevas tecnologías en el ámbito de la identificación genética. "Fue un trabajo intenso", señaló Andrea Sala, destacando el esfuerzo de todo el equipo, compuesto por dos profesionales, dos administrativas y una estudiante en formación. "Cumplimos tareas de investigación y transferencia tecnológica, hacemos análisis de ADN para los poderes judiciales y para clientes particulares, formamos recursos humanos y realizamos docencia de grado y posgrado", aseguró.

Los ensayos realizados por el SHDG que quedaron acreditados por esta norma incluyen la extracción de ADN por diferentes métodos y a partir de diferentes tipos de muestras (sangre, saliva, semen, material cadavérico, huesos); cuantificación de ADN; amplificación de STRs autosómicos y de cromosoma; así también el genotipado y secuenciación de ADN mitocondrial.

El proceso de acreditación, que tomó dos años, involucró un riguroso trabajo en equipo. Sala enfatiza el apoyo recibido de Claudia García Bonelli y César Collino, expertos en normas de calidad. "Este era el logro que queríamos alcanzar y que merecía este laboratorio después de más de treinta años de trayectoria, siempre siendo pioneros en nuevas tecnologías aplicadas a esta disciplina", añadió con orgullo.

Con esta acreditación, el SHDG se suma a un selecto grupo de laboratorios de excelencia en Argentina que ya cuentan con la certificación ISO 17025, como el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) de Salta, el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). No obstante, Sala destaca que el SHDG ha obtenido "el alcance más extenso, que involucra prácticamente todas las determinaciones que se realizan en el país en el área de la identificación forense".

La Norma ISO 17025 establece requisitos que permiten a los laboratorios demostrar que operan de manera competente y generan resultados válidos, siguiendo procedimientos estandarizados. Este reconocimiento implica la implementación de un Sistema de Gestión de Calidad (SGC) que incluye desde la compra de reactivos hasta el procesamiento de muestras y la conclusión de pericias genéticas, garantizando la trazabilidad y la precisión en todas las etapas del análisis. "Trabajamos en la validación de todas las técnicas que fueron acreditadas, realizando ensayos de sensibilidad, reproducibilidad, repetitividad, etc.", explicó Sala, subrayando la complejidad y la necesidad de un seguimiento continuo para mantener la acreditación.

Este logro no solo refuerza la posición del SHDG como líder en identificación genética en Argentina, sino que también asegura a sus clientes y a los poderes judiciales que los análisis realizados cumplen con los más altos estándares internacionales, contribuyendo a la excelencia en el campo de la genética forense.