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Medio Oriente: por qué la región atraviesa horas decisivas tras el asesinato de 12 niños en Israel

Estados Unidos, Francia, Qatar y Egipto buscan evitar una nueva guerra en el Líbano. El ataque de Hezbollah que desencadenó una tragedia en la aldea drusa de Majdal Shams, aumentó las tensiones.
La cancha de fútbol donde fueron asesinados 12 niños Foto: EFE
La cancha de fútbol donde fueron asesinados 12 niños Foto: EFE

Medio Oriente atraviesa horas decisivas tras el ataque de la organización terrorista Hezbollah que dejó un saldo de 12 niños asesinados en la aldea drusa de Majdal Shams, ubicada en los Altos del Golán, Israel. Tras el hecho, los altos mandos militares del Estado judío advirtieron que la respuesta sería contundente. En ese contexto, Estados Unidos y Francia, comenzaron a trabajar a contrarreloj para evitar una escalada que desemboque en una guerra regional de consecuencias inimaginables. Esa intervención explicaría por qué la respuesta de las FDI durante la madrugada del domingo cuando bombardeó objetivos en el Líbano, fue de una intensidad similar a los enfrentamientos que mantiene con el grupo financiado por Irán desde octubre de 2023 y no mayor, como especulaban diversos medios y analistas internacionales.

Según se desprende de las declaraciones vertidas por las autoridades norteamericanas y francesas, el objetivo primordial es evitar una tercera guerra en el Líbano. La última fue en 2006. De hecho, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Adriane Watson, admitió que tras el ataque a la comunidad de Majdal Shams, las conversaciones con los altos mandos israelíes y libaneses se intensificaron. Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, estuvo en contacto con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu y su homónimo libanés, Najib Makati, en busca de una salida diplomática.

El horror tras el ataque de Hezbollah

Israel y Hezbollah están en conflicto tras el brutal ataque perpetrado por la organización terrorista Hamás que tuvo lugar el 7 de octubre de 2023. Es que un día después del peor ataque contra el pueblo judío desde el holocausto, Hezbollah comenzó a lanzar cohetes y misiles hacia territorio israelí ininterrumpidamente, provocando muertes de civiles, militares y el desplazamiento de aproximadamente 80 mil ciudadanos que aún no han podido retornar a sus hogares. Para el gobierno de Netanyahu, esa situación genera una presión extra, ya que la zona norte del país continúa desolada mientras miles de familias aguardan una respuesta que les asegure que podrán vivir en la zona sin sentirse amenazados.

El ataque a la localidad drusa de Majdal Shams se produjo en un contexto de negociaciones entre Israel y Hamás para alcanzar un alto al fuego en Gaza. De hecho, no son pocas las fuentes que aseguran que un acuerdo entre las partes desembocaría instantáneamente en un cese de hostilidades entre las FDI y Hezbollah. Lo ocurrido el sábado podría significar un paso atrás en ese sentido. De hecho, el asesinato de los 12 niños provocó el regreso prematuro desde Estados Unidos de Netanyahu a Israel, quien en declaraciones públicos afirmó que la organización terrorista pagaría el precio por lo acontecido.

Netanyahu regresó apresuradamente desde Estados Unidos

Lo cierto es que, tras la intervención norteamericana y francesa, se sumaron las autoridades de Egipto y Qatar, quienes mantuvieron reuniones con sus pares israelíes durante la jornada del domingo en Roma en un nuevo intento de apaciguar el conflicto. Hoy, la frontera entre Israel y el Líbano es un polvorín. Los enfrentamientos ya se cobraron la vida de más de 550 personas, la mayoría perteneciente a Hezbollah, aunque también hubo que lamentar muertes de civiles en ambos lados de la frontera. Por este motivo, lo que ocurra en las próximas horas será decisivo para el futuro de la región que observa atentamente lo que está ocurriendo.