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Nazaret: cómo es la ciudad donde vivió y creció Jesús

Es uno de los lugares más importantes para el cristianismo y sitio en el que, según la tradición, el ángel Gabriel le dijo a María que concebiría por el poder del Espíritu Santo.

Mauro Sturman
Mauro Sturman viernes, 21 de junio de 2024 · 09:05 hs
Nazaret: cómo es la ciudad donde vivió y creció Jesús
Basílica de la Anunciación Foto: Mauro Sturman

La ciudad de Nazaret es historia pura. Ubicada en la región de la Baja Galilea del Estado de Israel, es mundialmente famosa por un histórico motivo: allí vivió y creció Jesús. Jesús de Nazaret. Cuna del cristianismo, acoge características verdaderamente particulares. Es que, de su población estimada en unos 80 mil habitantes, la mayoría es musulmana -60%- y el resto -40%-  son cristianos. Todos conviven en un territorio que pertenece a Israel, el único Estado judío del mundo.

La tradición dice que en ese lugar de medio oriente, el ángel Gabriel le dijo a María que concebiría a un hijo por el poder del Espíritu Santo. Por ese motivo, cuando nos adentramos en las calles zigzagueantes de la ciudad y nos detenemos a observar la arquitectura que, si se usa la imaginación, consigue fácilmente trasladarnos a la época en la que Jesús caminó por lo que otrora fue una pequeña aldea, resulta imposible no sentir una energía especial. 

Mirá la ciudad por dentro

Nazaret es una ciudad única, en muchos sentidos. No solo ofrece la posibilidad de conocer sitios espirituales únicos como la Basílica de la Anunciación; la Iglesia Ortodoxa  Griega de la Anunciación; el Pozo de María; la Villa Nazareth y el mercado local, sino que también otorga a quienes la visitan la posibilidad de adentrarse en la cultura, gastronomía y sociedad de medio oriente.

La Basílica de la Anunciación

Debido a su historia e importancia para el cristianismo, Nazaret recibe cada año a miles de visitantes. Sin embargo, esa postal se fue desvaneciendo desde el comienzo de la guerra entre Israel y el grupo terrorista Hamás . Actualmente, la industria turística es casi nula y la posibilidad de una guerra a gran escala en el Líbano entre el ejército israelí y el grupo terrorista Hezbollah, permiten especular en que la situación continuará así por tiempo indeterminado.

El interior de la Basílica de la Anunciación
Foto: Mauro Sturman

No obstante, la ausencia de fieles y viajeros comunes, permite disfrutar en soledad de las bellezas que ofrece la ciudad árabe más importante de Israel. Contemplar la Basílica de la Anunciación es conmovedor. Para visitarla, hay que atravesar las pintorescas calles que se funden con un tránsito caótico y vendedores ocasionales de shawarmas, faláfels, kebabs y otras delicias de medio oriente. A medida que nos acercamos al lugar, no faltan las típicas tiendas que ofrecen merchandising religioso u objetos típicos de la región. Todo transcurre en un bullicio que impacta pero no amedrenta.

Según la tradición católica, la Basílica de la Anunciación se construyó en el lugar donde el ángel Gabriel se le presentó a María, encuentro que cambiaría el curso de la humanidad. Sin embargo, aquí surge una pequeña polémica. Es que según la tradición ortodoxa griega, el evento ocurrió cuando María estaba sacando agua de un manantial local en Nazaret y, por este motivo, se construyó la Iglesia Ortodoxa de la enunciación en un lugar alternativo. Ese sitio también está abierto al público.

Nazaret al atardecer.
Foto: Mauro Sturman

Puntualmente, la basílica católica comenzó a construirse en 1960 y fue consagrada en 1969. Contrariamente a lo que podría suponerse, mantiene un marcado contraste con otras iglesias de Israel, sobre todo por su estructura modernista. Está resguardada por una galería de obras entregadas por comunidades católicas, culturas y naciones de todos los continentes, mientras que la parte superior del edificio funciona como una iglesia parroquial. El recorrido no acaba allí. En la parte inferior, los visitantes pueden contemplar la llamada Gruta de la Anunciación, sitio en el que descansan restos del lugar en el que se cree fue construida la casa que habitó María y también otras iglesias más antiguas, particularmente del periodo bizantino y las cruzadas.

Un viaje en el tiempo y el Pozo de María

Para los católicos, los amantes de la historia o, simplemente para los curiosos, Nazaret ofrece la posibilidad de viajar en el tiempo y experimentar por un rato la atmósfera en la que creció Jesús. Nazaret Village, funciona como un museo que recrea la época en la que vivió la figura central del cristianismo y nos lleva, al menos por un rato, al siglo I.

La ciudad también se destaca por su arquitectura y gastronomía.
Foto: Mauro Sturman

Específicamente, la locación artificial cuenta con edificaciones típicas, cultivos, trajes y actores que recrean como era la vida en Galilea hace 2000 años. De este modo, adultos y niños pueden maravillarse con un viaje que recorre la cultura que existió en medio oriente.

A metros de la Iglesia Ortodoxa Griega de la Anunciación, rodeada de cafés, restaurantes y locales, emerge una estructura que fue renovada en 1967 y en el 2000. Se trata del Pozo de María, lugar en el que una buena parte de los creyentes cristianos afirman que se produjo la anunciación. Es que en Nazaret todo es historia. Y visitarla, una aventura grandiosa.

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