Crimen de Báez Sosa

"Ellos sentían el goce de ver a Fernando humillado en el piso": el análisis de una psicóloga a la entrevista de Máximo Thomsen

El joven condenado a prisión perpetua por el crimen de Fernando Báez Sosa dio una entrevista donde habló del asesinato y de lo que pasó hasta la actualidad. Una psicóloga examinó la nota en MDZ Radio.

Redacción MDZ
Redacción MDZ jueves, 30 de mayo de 2024 · 16:22 hs
"Ellos sentían el goce de ver a Fernando humillado en el piso": el análisis de una psicóloga a la entrevista de Máximo Thomsen
Una psicóloga analizó a fondo el accionar de los condenados durante el crimen de Fernando Báez Sosa Foto: NA

A más de cuatro años del brutal asesinato a golpes a Fernando Báez Sosa, atacado a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell, uno de los acusados y condenados por el crimen rompió el silencio. Máximo Thomsen, el principal apuntado entre los agresores y con pena de prisión perpetua, habló por primera vez en una entrevista. El joven brindó una extensa nota que se emitió desde las 20 por Telenoche, en El Trece. 

Durante la entrevista, el imputado repasó sobre la organización de las vacaciones en Villa Gesell en aquel 2020, el consumo de alcohol durante el viaje, los detalles de la noche del asesinato de Fernando Báez Sosa y su situación actual en la Alcaidía N°3 de Melchor Romero. Respecto del crimen, aseguró que "no fue idea de ninguno matar a Fernando" y recalcó que "no me siento un asesino". Thomsen sostuvo que tiró "patadas", aunque aseguró no haber impactado al chico ultimado. Le adjudica esa agresión en la cabeza del joven a Ciro Pertossi. 

Ante sus declaraciones, MDZ Radio 105.5 FM consultó con Elvecia Trigo, psicóloga especialista en psicoanálisis de niños y adolescentes, para dar analizar el contenido de la nota. En primera instancia, hizo una aclaración: "Una cosa es una entrevista que hace un periodista y otra cosa es como lo hubiera trabajado un psicoanalista, porque el tema es que es muy difícil preguntar directamente, aunque sea el trabajo del periodista, si siente culpa o si pide perdón o si está arrepentido. Esto pasa porque los mecanismos psíquicos que tienen las personas hacen muchas veces que estés como disociado en el sentido de cómo llegas al alma de Thomsen, cómo llegas a entender su estructura psíquica, cómo sabes si lo que dice es verdad o mentira o si realmente está arrepentido".

"Entonces, estas entrevistas, que son muy periodísticas y que la gente está mirando y cada uno saca su propia conclusión, no son entrevistas que nos sirvan a los psicoanalistas, porque vos cuando tenés delante una persona que ha sido acusada de algo, en este caso a cadena perpetua, si vos pensás que está en condiciones de abrir su corazón y contar realmente lo que siente, es imposible", declaró.

Y señaló que "esa persona no te va a decir la verdad porque no puede abrirse. Van a funcionar los mecanismos defensivos para ponerse en la mejor posición para conseguir una libertad más rápida o lo que fuera. Entonces, es muy difícil dar una mirada desde el psicoanálisis. Nosotros trabajamos en un espacio donde uno se hubiera sentado con este muchacho, o con todos, y haberles tomado las técnicas que corresponden para analizar a este grupo, que es fascinante porque estuvo muy en boca de todos porque estaba todo filmado y porque lo tenía a Fernando Burlando de abogado".

"Cuando termina en asesinato, lo que se filma es un descontrol total de una agresión no modelada por estos jóvenes, porque aparte tenían una historia en donde ellos vivían. O sea, son jóvenes que nunca les enseñaron lo que estaba bien de lo que estaba mal. Nunca les enseñaron a cuidar al otro, a tener empatía. Entonces, cuando él dice que se sorprende de que haya muerto, no tiene la más pálida idea de lo que es realmente cuidar a otro porque está enceguecido por una pulsión fanática que lo invade al momento porque están a pura descarga", sostuvo la especialista sobre el accionar del grupo de jóvenes durante el crimen.

El crimen desde una visión psicológica

Elvecia Trigo afirmó que "a estos jóvenes habría que haberles tomado otras técnicas y haberles hecho un seguimiento muy importante para saber si tienen o no inclinaciones asesinas. Esto es lo que no se sabe, la justicia va por un lado, que es que cumpla con una pena porque hay un muerto, ellos se ensañaron con Fernando y de esto no cabe la menor duda. Ahora, vemos que se formó un psiquismo tan a desborde y estos jóvenes estuvieron en una situación en la que evidentemente no pudieron tomar conciencia de que realmente lo que estaban haciendo llevaba a la muerte, no tenían la anticipación de lo que es realmente cuidar una vida".

Durante la cruel golpiza, el grupo de jóvenes estaban bajo los efectos del alcohol. La psicóloga comentó que "si hubo alcohol de por medio, lo que pasa es que te inhibe el lóbulo frontal, que justamente es el de la moral. Entonces, al tener inhibido lo que está bien de lo que está mal, puede pasar cualquier cosa. Eso es un problema serio en los lugares de baile donde los chicos van a divertirse y después terminan golpeándose entre todos y siempre puede llegar a haber un muerto. Argentina adolece de hacer campañas de prevención que expliquen cómo se forma un niño, cómo se forma un adolescente y qué es lo que hay que enseñarles en una sociedad porque sino todos terminamos en una sociedad violenta".

Además, destacó: "En el momento donde ellos se desbordan, no tenían freno, no estaba el 'botón de freno' que les dijera 'paremos'. Y hay algo curioso, los que estaban alrededor tampoco los pudieron parar. Los policías los dejaron en la calle a merced de estas pulsiones asesinas que no tienen límite porque no tienen freno y no reconocen al otro que realmente tiene derecho a la vida".

La especialista se detuvo a analizar el factor psicológico que se presentó durante el enfrentamiento: "Ellos sentían el placer de la descarga, el goce de ver al otro humillado en el piso, pidiendo disculpas, pidiendo perdón, porque creo que Fernando trataba de defenderse de todas las formas posibles habidas y por haber, y absolutamente nadie se frenó".

Los factores externos que pudieron influir

Elvecia Trigo hizo referencia a diferentes aspectos que resultaron fundamentales y que determinaron el accionar del grupo de jóvenes que realizó la golpiza: "Acá hay un problema con las familias que no registraron lo que les pasaba a estos chicos. La escuela tampoco rescató o no supo hacerse escuchar. Entonces, nadie frenó la pelota y terminó como una especie de bala matando al inocente. La diferencia entre este grupo y Fernando es que este grupo no tenía límites ni frenos. Fernando era educado, un chico criado en amor y en la sensibilidad con el otro, tal vez habría que seguir criando a nuestros hijos a que estén en alerta cuando aparecen este tipo de personajes siniestros".

Tras visualizar y analizar la entrevista, la psicóloga mencionó que "una persona tiene muchas facetas, no es una sola cosa. La faceta por la cual a él lo condenan es una faceta de un grado de insensibilidad, desconexión y descarga total, es a pura muerte. Es una de las facetas que tiene Máximo Thomsen. Él está mostrando otra faceta ahora. No puedo decir si hay que creerle o no, no trabajo así". 

Por último, realizó una reflexión respecto a la situación actual de los condenados: "A mí lo que me preocuparía es que, el día que salgan, sigan con la misma estructura psíquica o peor. Más enojados, con más bronca y con ganas de matar. Nadie en Argentina trabaja seriamente lo que implica la estructura psíquica, porque si vos haces una radiografía de lo psicológico a través de distintas técnicas y en la transferencia, vas a saber fehacientemente si este muchacho se puede haber arrepentido, si fue una disociación en el momento o si forma parte de una estructura ya armada en una estructura rígida. Entonces, creo que la gente que está en la cárcel por este tipo de crímenes, es peligroso dejarlos sin atención psicológica".

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