Opinión

El Tedeum: ¿un evento político o religioso?

El presidente Javier Milei y el Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Jorge García Cuerva se encontraron en el Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana. Felipe Yofre deja su mirada en MDZ.

Felipe Manuel Yofre domingo, 26 de mayo de 2024 · 07:06 hs
El Tedeum: ¿un evento político o religioso?
Pidió a Dios por la sanación como Nación para no tener las manos “paralizadas” para construir fraternidad, para abrazar la soledad y la tristeza. Foto: Juan Mateo Aberastain/MDZ

Los aniversarios, las efemérides son importantes en la vida de las personas, de las familias, de los países. Nos hacen mirar atrás para ver de donde venimos, pero sobre todo para volver a masticar, verificar rumbos. Nuestras máximas autoridades administrativas asistieron al Te Deum, ceremonia presidida por el Arzobispo de la ciudad de Buenos Aires, Monseñor Jorge García Cuerva. El Obispo con palabras muy cercanas a la interpelación instó a acompañar con hechos y no solo con palabras el esfuerzo de la gente, alentando a una alianza para la esperanza, no ideológica.

Pidió a Dios por la sanación como Nación para no tener las manos “paralizadas” para construir fraternidad, para abrazar la soledad y la tristeza , alejándonos de la corrupción y el narcotráfico. Expresó también que su mensaje lo es a modo de aporte y a la luz de la palabra de Dios

Palabras fuertes, punzantes, sin medias tintas

La pregunta es si esta ceremonia ¿es eminentemente religiosa o política?. Es interesante recordar que inmediatamente de dictada nuestra Constitución Nacional, en 1853, Fray Mamerto Esquiu, un joven religioso catamarqueño pronunció una palabras que encendieron el incipiente país, haciendo que numerosas provincias adhirieran a la carta magna. Esquiu, recordando una historia reciente de desuniones y pleitos, llamaba a estar sujetos a la ley y la Constitución. “Obedezcan señores, sin obediencia no hay ley, sin ley no hay patria, no hay verdadera libertad, existen solo pasiones, desorden, anarquía.. pero añadía “deben ante todo  reconocer al Supremo Legislador de quien solo se deriva la fuerza de la ley y del derecho y la razón del deber y de la  obediencia. 

La pregunta es si esta ceremonia ¿es eminentemente religiosa o política?. Foto: Juan Mateo Aberastain/MDZ

¿Quieren prosperidad en el pueblo?

Reconozcan al que es la luz del mundo, y el dador de todo bien y el fundador de la verdadera paz y libertad. Jesucristo.- “ La frase Te Deum significa “Para Dios”. Parece ser entonces que no es ni una cosa, ni la otra, sino las dos. Viendo nuestros orígenes, donde tan claramente se reconocía un “Legislador Supremo”, de donde emerge el orden y a quien la sociedad -y en especial sus 
autoridades- deben sujetarse, sea bueno preguntarse. ¿No será que muchos de nuestros males sean por haber intentado cortar el
cordon umbilical con quien es Trascendente? ¿Por qué hemos -vanamente- intentado construir una sociedad alejada de lo  trascendente, lo cual la transforma en pigmea, miope y caprichosa? ¿Que cuando ello ocurre quien es autoridad, en lugar de ser ejemplo de obediencia lo es de soberbia y arrogancia?.

Por eso es importante que estas ceremonias tengan relevancia, que las autoridades “asistan”, no como ha ocurrido en un pasado reciente, porque vuelven al “eje”, porque disipan tinieblas y corrigen el rumbo y toman conciencia de que son “ocasionales instrumentos”. Esquiu decía que si no había sujeción a la ley (que no debía contradecir la de Dios) se podía llegar a la anarquía en todo sentido. ¿Me explican que vemos hoy con leyes disparatadas en cuanto al orden natural?. Hemos intentado dejar a Dios
fuera del “salón”.

Las autoridades deben ingresar en esa dimensión, donde su lugar debe ser el de servidores obedientes, sumisos a la ley de los hombres, que nunca debe contradecir la ley de Dios

Felipe Yofre.

Felipe Yofre, abogado y escribano.

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