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Por qué Mendoza se apresta a vivir el invierno más duro de los últimos años

Los aumentos de los servicios impactan fuertemente y se cruza con la caída en los ingresos. Los jubilados y trabajadores informales, los más afectados.
Foto: NA
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"Tenemos que elegir...o pagamos las cuentas, o comemos. Así de simple", dice la mujer; que vive en la Sexta Sección, de Ciudad, y transita una situación inédita: no poder pagar los servicios y enfrentar el invierno con incertidumbre. "Tengo la casa adaptada para cocinar con electricidad y calefaccionar con gas. Pero aumentó todo. Además, una compra de supermercado es casi media jubilación", dice. En ese barrio, de tipología ferroviaria y con mucha población de adultos mayores, la preocupación es compartida.  "Estamos todos igual. Esto no se ha vivido nunca", explica otra vecina. El frío otoñal anticipa lo que puede ser para Mendoza uno de los inviernos más duros de las últimas décadas; pero no por el pronóstico del tiempo.

Con el cambio de estación confluyeron dos datos sociales y económicos que alertan. El aumento exponencial de los servicios que tendrán consumo intensivo y la caída de los ingresos, particularmente para los jubilados y la mitad de los mendocinos que trabajan de manera informal. Por eso hasta las propias empresas de servicios prevén que haya un poco en la cantidad de cortes por falta de pago. En el caso de la electricidad, los aumentos de febrero, que superaron el 100%, tendrán aumentos extra por la actualización del Valor Agregado de Distribución, el pago de ingresos no percibidos por las empresas el año pasado, el plan de obras y otros detalles. Leña y fuego en las zonas más marginadas; abrigo adentro de casa en los barrios calificados como de clase media, pero cuyos habitantes son pobres. 

Los datos sociales de Mendoza son dramáticos. En marzo, el Indec informó que en la provincia hay un 14% de personas que viven sin acceder a los alimentos mínimos. Solo en el Gran Mendoza son 200 mil personas indigentes; que están en hogares en los que no alcanzan los ingresos para cubrir la canasta alimentaria.

Calefaccionarse será más caro este año. 

La DEIE, la oficina de estadísticas de la Provincia, informó la semana pasada que la indigencia es del 10,7%. La diferencia de criterio es grande y tiene que ver con la ponderación y valorización de la canasta. Cualquiera sea el indicador que se tome, en Mendoza se duplicó la cantidad de personas que pasan hambre en un año: según el Gobierno provincial en octubre del 2022 la indigencia era del 4,9% y un año después fue del 10,7%. Según el INDEC en un año pasó del 5%, al 13,9%. La pobreza en Mendoza roza el 50%, pero afecta a los niños y adolescentes en particular y se rompió la barrera del 60% de pobreza infantil. 

En cuanto al poder adquisitivo, en todo el país está en un piso histórico. La mayoría cobra la mínima, que es de $190.141 y se le suman bonos para superar la barrera de los 200 mil. La "canasta energética" y de servicios podría superar largamente los 100 mil pesos este mes para una familia promedio, entre el agua, electricidad y gas.

Los dos servicios provinciales son los que más aumentaron en el último tiempo, pues arrastran una curva ascendente que no existió en otros sitios del país. A diferencia de lo que ocurrió a nivel nacional, en Mendoza no se ha suspendido el nuevo mecanismo de actualización de la electricidad, que es casi automático y con indexación. En primer cuatrimestre de 2024 es de un impacto fuerte en ese servicio. "Calefacciónense con gas", era la recomendación que hacían informalmente en el Gobierno. El gas también aumentó fuertemente. El Gobierno nacional solo suspendió la indexación mensual automática, pero la primera suba autorizada ya se ejecuta.  

Entre los trabajadores activos hay desigualdad. Los menos perjudicados son los empleados formales y en particular los estatales, que tienen paritarias abiertas y con actualizaciones frecuentes. Pero en Mendoza hay un 41,3% de trabajadores informales que no tienen acceso a la seguridad social y tampoco mecanismos formales de actualización de ingresos. 

Según la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas, la canasta básica total en Mendoza tenía un costo de 684.753 pesos en marzo. En ese costo se incluyen los alimentos y los "servicios no alimentarios", como educación, transporte y salud. No está sumado allí el costo de la vivienda; sea alquiler o pago de una cuota. La canasta alimentaria era de 221.603 pesos para el mismo mes y también para una familia "tipo". 

Mendoza está en el lote de ingresos más bajos. 

Mendoza está en el lote de las provincias con menor ingreso per cápita. Hay una media de 95 mil pesos per cápita y una mediana menor; de 81 mil pesos. La Provincia ocupa el puesto 15 de las provincias con mayor ingreso por persona; muy lejos de la Ciudad de Buenos Aires y las provincias patagónicas, y también de Santa Fe y Córdoba. En cuanto al ingreso total de las familias, Mendoza ocupa el puesto 17. De los "asalariados" mendocinos registrados en la Encuesta Permanente de Hogares, hay un 37% que no tiene aportes jubilatorios y esos trabajadores tienen ingresos por casi la mitad que el resto.