Caída del poder adquisitivo

Un informe revela un dato alarmante sobre lo que va a pasar con los salarios

El escenario económico es preocupante por la caída del consumo y la actividad de las empresas. Es consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.

Horacio Alonso
Horacio Alonso lunes, 22 de abril de 2024 · 11:45 hs
Un informe revela un dato alarmante sobre lo que va a pasar con los salarios
Los pronósticos sobre la baja del poder adquisitivo anticipan una mayor baja del consumo Foto: Santiago Tagua/MDZ

El comienzo del 2024 viene marcado por una fuerte suba de los precios, la caída del consumo y la baja de la actividad de los principales sectores económicos. En este escenario, algunos especialistas advierten que la Argentina está camino a una depresión económica, lo que se podría definir como una profundización de la recesión.

Más allá de la discusión técnica, los bolsillos de los argentinos sienten en el impacto de la crisis que se traduce en una pérdida del poder adquisitivo.

Si bien es cierto que, en los últimos meses, el índice de costo de vida que mide el Indec está en baja, esto no implica que se pueda garantizar que lo peor en materia económica haya pasado.

Esto queda reflejado en las proyecciones que realizan algunas consultoras sobre las perspectivas para los próximos meses.

“El salario real en el sector privado formal podría caer en promedio 6,1% en 2024 pero el ingreso disponible podría reducirse más del doble producto del fuerte reacomodamiento de los precios relativos de las tarifas de gas, luz, agua, transporte público, combustibles, etc, cuyos precios se vienen ajustando muy por encima de la inflación impactando con fuerza en los bolsillos” señala un informe realizado por ABECEB.

El estudio muestra que, más allá de los ajustes que se están realizando en las principales variables económicas para corregir los fuertes desequilibrios existentes, los efectos negativos de la situación heredada se sentirán por algún tiempo. ¿Cuánto? Dependerá de lo acertadas o no que sean las medidas que se están tomando.

Lo que parece inevitable, según este estudio, es que la crisis se siga profundizando en el corto plazo.

“Esa pérdida de poder adquisitivo se verá reflejada en una caída del consumo privado que podría rondar el 8% durante este año. La retracción del poder de compra se da en el marco de un proceso muy fuerte de corrección de precios relativos que venían muy atrasados y que provoca que la gente deba gastar mucho más de lo que lo hacía anteriormente para afrontar esas facturas, recortando la plata disponible para comprar otros bienes o servicios”, agrega.

En ese sentido, señala el impacto de los aumentos que se se vienen registrando.

La inflación interanual en marzo (24-23), según asegura el documento, fue del 290% pero los precios de muchos bienes o servicios claves para la vida cotidiana superaron con creces esta magnitud: electricidad y gas, aumentaron el 300%, bebidas alcohólicas, 302%; alimentos, 306%; azúcar, chocolate y golosinas, 349%; pan y cereales, 352%; combustible y lubricantes, 364%; medicamentos, 379%; transporte público, 385%; aguas minerales, gaseosas y jugos, 386%.

Un trabajador -cita el estudio como ejemplo- que en promedio en 2024 va a ganar 1.340.000 pesos y que su salario le creció por debajo de la inflación y le va a caer en términos reales 6,1%, lo que le quede para gastar, después de pagar el alquiler, combustible, transporte, luz, gas (estos componentes que aumentan muy por encima de la inflación) le van a quedar 840.000 pesos, lo que implican una caída de 15,5% respecto del ingreso disponible que tenía el año pasado en términos reales.

“La pérdida de ingresos se traslada velozmente a las góndolas y al consumo fuera del hogar. Por ejemplo, la caída de ventas en los supermercados se estima podría promediar 11%, en 2024 mientras que en restaurantes será del 7,5% en este año. Sólo en marzo, la caída en los súper llegó al 19%, mientras que los restaurantes registraron una pérdida del 6,7%. Ante este contexto, los consumidores optan por los comercios de cercanía (no hacen compras tan grandes) y elijen segundas o terceras marcas, además de estar atentos y aprovechar las promociones y descuentos”, detalla el informe.

La estimación de ABECEB es que en 2025 podría recuperarse tanto el ingreso disponible como el consumo. El año próximo las ventas en supermercados podrían crecer un 2,5%, la actividad en restaurantes mostraría un resultado positivo que alcanza al 4,5% y la venta de electrodomésticos crecería el 12,3%. 

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