Tecnología

Las verdaderas dueñas de la Inteligencia Artificial

La irrupción de la nueva tecnología ha cambiado la vida cotidiana de todos, desde cómo interactuamos hasta cómo se realizan operaciones industriales y comerciales. Tres empresas llevan la delantera.

Mookie Tenembaum viernes, 19 de abril de 2024 · 21:30 hs
Las verdaderas dueñas de la Inteligencia Artificial
Foto: Shutterstock

La tecnología moderna, especialmente la Inteligencia Artificial, ha transformado numerosos aspectos de nuestra vida cotidiana, desde cómo interactuamos con nuestros dispositivos hasta cómo se realizan las operaciones industriales y comerciales. Sin embargo, la base de toda esta innovación tecnológica radica en un componente esencial: el chip semiconductor. Estos chips son vitales porque son el cerebro detrás de cada computadora, teléfono inteligente y máquina inteligente que utilizamos.

Un chip semiconductor, comúnmente llamado "chip", es una pequeña pieza que contiene miles o incluso millones de dispositivos electrónicos diminutos llamados transistores. Estos transistores funcionan como interruptores que pueden activar o desactivar la corriente eléctrica, permitiendo que el chip procese la información en forma de datos binarios (unos y ceros).

Hay distintas clases de chips, sin embargo, el foco está en los más modernos y potentes ya que estos habilitan el procesamiento de los modelos más complejos de Inteligencia Artificial (IA). El resto de los semiconductores, de segunda o tercera categoría, siguen a nuestro alrededor, pero no asemejan el poder que la inteligencia artificial avanzada habilita a una organización o un gobierno.

Entre tanto, la producción de estos chips de última tecnología no es simple y está dominada por un pequeño número de empresas debido a los altos costos y la sofisticación tecnológica. Este fenómeno se conoce como oligopolio. En el caso de la Inteligencia Artificial, tres compañías juegan un papel crucial en este oligopolio: ASML en Holanda; TSMC en Taiwán; y Nvidia en Estados Unidos.

ASML es notablemente importante porque es la única empresa en el mundo que produce máquinas de litografía ultravioleta extrema, que son esenciales para fabricar estos chips de avanzada. La litografía ultravioleta extrema es un proceso que utiliza luz extremadamente precisa para imprimir patrones diminutos en el chip. Esta precisión es crucial para aumentar la cantidad de transistores en un chip, permitiendo que sea más potente y eficiente.

Por otro lado, TSMC es el mayor fabricante mundial de chips, responsable de producir aproximadamente el 80% de los semiconductores para usos en Inteligencia Artificial. Su habilidad para fabricar chips de alta calidad y en grandes volúmenes es lo que mantiene a tantas empresas de tecnología dependiendo de sus servicios.

Finalmente, Nvidia es una empresa conocida por desarrollar unidades de procesamiento gráfico (GPU en inglés) que son cruciales para procesar tareas de Inteligencia Artificial. Las GPUs de Nvidia son especiales porque están diseñadas específicamente para manejar cálculos complejos y simultáneos, lo que es ideal para entrenar y operar modelos de Inteligencia Artificial.

Esta concentración de poder en pocas manos tiene grandes implicaciones. Por ejemplo, si Nvidia dejara de innovar hoy, sus competidores tardarían al menos tres años en alcanzarla, dada la complejidad de la tecnología involucrada. Similarmente, si TSMC dejara de avanzar, se necesitarían cinco años para que otra empresa pudiera replicar sus estándares de calidad en la fabricación de chips.

Además, la dependencia de ASML por su tecnología única de litografía significa que cualquier interrupción en su desarrollo podría tener efectos cascada en toda la industria tecnológica global. Esto también coloca a ASML en una posición única para dictar precios, aunque hasta ahora, han optado por mantener una política de precios éticos.

En resumen, entender el papel de estas tres empresas en el ecosistema global de la tecnología no solo es central para comprender cómo funcionan nuestros dispositivos, sino también para apreciar la delicada cadena de interdependencias que sostiene la innovación tecnológica actual. Este conocimiento nos ayuda a visualizar no solo dónde estamos hoy, sino también las posibles direcciones futuras de la tecnología y la Inteligencia Artificial.

Las cosas como son.

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