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Semana Santa: por qué el fin de semana largo de seis días puede ser determinante para el turismo

En 2023 la ocupación durante Semana Santa fue del 90% y unas 100.000 personas visitaron Mendoza. Las expectativas del sector en medio de la crisis.
El turismo, expectante por la llegada de Semana Santa. Foto: Santiago Tagua/MDZ
El turismo, expectante por la llegada de Semana Santa. Foto: Santiago Tagua/MDZ

La temporada turística de verano en Mendoza puede calificarse de regular a mala. Así lo afirman desde las distintas cámaras que nuclean a las empresas del sector en los cuatro oasis que tiene la provincia. Es que la pérdida de poder adquisitivo de los argentinos por la crisis que atraviesa el país, obligó a miles de familias a priorizar ciertos gastos y a eliminar otros. En ese contexto, las escapadas de tres o cuatro días, pasaron al fondo de la fila.

Semana Santa suele ser una fecha que trae buenas noticias a la tierra del sol y el buen vino. Por ejemplo, en 2023, el promedio provincial de ocupación hotelera fue del 90% en Capital y San Rafael. Ese porcentaje estuvo impulsado en gran medida por turistas chilenos que aprovecharon el cambio favorable para visitar Mendoza. Hoy, ese aluvión dejó de ser una posibilidad. Necesitados de oxígeno, los empresarios del sector esperan tomar un poco de aire, mientras que en el Ejecutivo provincial auguran "un pico de demanda", pero aún prefieren no hablar de números. Se trata, además, de un inédito fin de semana largo de seis días, puesto que además de jueves y viernes Santo, sábado y domingo, el lunes 1 de abril es puente turístico y el martes 2, el feriado en honor a los veteranos y caídos en la Guerra de Malvinas.

El foco, en realidad, pareciera estar en lo que suceda después del fin de semana XXL. Por eso, una Semana Santa con niveles de ocupación por debajo de lo esperado, podría ser determinante para el desarrollo del sector. "Tenemos un buen nivel de reservas y eso no nos sorprende. Cada vez que se da la posibilidad de disfrutar 4 o más días la gente los toma en forma diferente. Lo que nos preocupa es el post Semana Santa, ya que en abril y mayo no tenemos nada de consultas", afirmó a MDZ el vicepresidente de la Cámara de Turismo de San Rafael, Lautaro Cáceres. 

Mendoza espera el arribo de turistas.
Foto: archivo MDZ

Por su parte, Diego Stortini, de la Cámara de turismo de Tunuyán y vicepresidente de producción de la FEM (Federación Económica de Mendoza), analizó la temporada 2023/2024. "El comienzo de año, tomando en consideración que es temporada alta y vendimia ha sido regular a malo. Las tasas de ocupación han sido muy malas o regulares entre enero y febrero", señaló.

Para el empresario, la ocupación en Semana Santa también debería ser altísima. "No es un fin de semana que podamos poner de ejemplo, es el fin de semana de mayor venta del año, el que mayor demanda tiene, y probablemente Mendoza una tasa de ocupación elevada. En el valle de Uco y zonas de Turismo del Vino es probable que se alcancen niveles del 90 al 100% de ocupación", afirmó.

El presidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines, Edmundo Day, es otro de los referentes del sector que conoce a fondo lo que ocurre en la provincia a nivel turístico. "Va a ser un periodo de reacomodamiento bastante difícil. Entendemos que el turismo se apoya sobre la macro y hasta que no se ordene y no se genere un crecimiento económico de todas las actividades va a estar difícil. Estamos en el medio de una transición, con una crisis de ingresos muy importante y por otro lado evaluamos que los cambios son buenos porque es mejor tener una economía con los precios que corresponden", explicó.

De los consultados, Day fue el menos optimista o, según se lo analice, el más sincero. Para el titular de Aehga, el nivel de reservas será menor al que pronostican otros empresarios y cámaras turísticas. "Entendemos que van a estar en el orden del 55% o 60%", afirmó.