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Rosario, bajo ataque narco: después de los homicidios y los anuncios, la ciudad busca un símbolo de paz

Patricia Bullrich y Maximiliano Pullaro encabezaron los anuncios relacionados con el refuerzo de los agentes federales en Rosario, sin embargo persiste el miedo y la desconfianza. Cómo seguir.
Rosario, paralizada por la violencia Foto: Gentileza Juan José García
Rosario, paralizada por la violencia Foto: Gentileza Juan José García

Rosario está paralizada, conmovida por el dolor que provocaron los asesinatos de cuatro trabajadores: dos taxistas, un playero y un colectivero. Todos inocentes, nada de ajuste de cuentas por enfrentamiento entre bandas. El narcotráfico mostró su esplendor, decidió asesinarlos a sangre fría y enviar mensajes. La política volvió a reaccionar con recetas ya conocidas y que nadie sabe a ciencia cierta si esta vez darán buenos resultados. 

Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, junto a Luis Petri, ministro de Defensa, Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe, y Pablo Javkin, intendente de la ciudad, anunciaron este lunes una batería de medidas, algunas de cumplimiento inmediato como la llegada de más agentes federales, y otras a mediano y largo plazo como la sanción del proyecto de Ley Antibanda.

“La ciudad viene viviendo en los últimos días un hecho que constituye irrefutablemente una amenaza organizada por grupos narcos para implantar el terror en la ciudad", dijo Javkin durante la conferencia de prensa y agregó: "Hay que recuperar la paz ganándole al terror, no negociando con el terror".

Desde hace décadas Rosario sufre la violencia producto del enfrentamiento entre bandas narcocriminales que disputan poder, territorio, negocios y dinero. Sin embargo lo que ocurrió la semana pasada abrió la puerta hacia lo desconocido: la decisión de acribillar personas inocentes y la "unidad" entre los grupos armados que dominan la ciudad. 

De manera muy cruel y sencilla alcanzaron todos los objetivos: asesinar inocentes y sembrar terror. A la par que se realizaba la conferencia entre funcionarios nacionales y provinciales, la ciudad estaba literalmente detenida. El ruido de la Rosario pujante se apagó con los taxis que no funcionaron, los colectivos que no arrancaron, las clases que no se dictaron y los centros de salud que no abrieron. 

Rosario alterada por la violencia. Foto: Juan José García

Los comercios privados de la peatonal y Pellegrini, por la imperiosa necesidad económica, decidieron abrir sus puertas. Algo similar en el sector industrial y la construcción. "Algo cambió, es como sentir la posibilidad de que la próxima vez le puede tocar a uno, es horrible", comenta un empleado de una tienda de indumentaria deportiva. Muchos bares del centro amanecieron con carteles que explicaban cambios en los horarios de atención y restricciones por seguridad. 

"Debido a la situación de inseguridad que estamos viviendo cerramos a las 23 horas. Desde las 20 solo atendemos adentro", anunciaba otro comercio gastronómico de Rosario. 

Desde el Centro Comercial y las entidades productivas mostraron preocupación ante la nueva ola de violencia que se desató en la ciudad. Durante los últimos meses fueron blancos de robos, balaceras y extorsiones a cambio de dinero, situación que en muchos casos llevó a que deban mudarse o directamente cerrar el local. 

Bullrich en Rosario con fuerzas federales. Foto: Juanjo García

Durante el transcurso de la tarde de este lunes, Maximiliano Pullaro y Pablo Javkin tenían prevista una reunión con los sectores empresarios en la Bolsa de Comercio. El objetivo era que conozcan de primera mano las medidas y cómo será el operativo de despliegue de las fuerzas nacionales y provinciales. En parte también se trató de un agradecimiento al comunicado que las entidades emitieron el último viernes en respaldo a las autoridades provinciales y locales. 

Mientras los familiares de las víctimas de los homicidios terminan de despedir a sus seres queridos, la política ajuste detalles de los nuevos operativos a la espera de los primeros agentes federales que desembarcarán en Rosario, la ciudad intenta paulatinamente recuperarse. 

Después de cuatro días de paro, se anunció que los colectivos volverán a funcionar este martes al mediodía, luego del sepelio de su compañero asesinado, Marcos Daloia. Respecto a las estaciones de servicio, otro rubro fuertemente golpeado luego de que el sábado fuera asesinado el joven Bruno Bussanich, evalúan interrumpir el servicio nocturno. "No paramos de recibir llamados y mensajes de trabajadores que no quieren ir a trabajar porque se sienten inseguros, tienen miedo", explicó Ismael Marcon, representante del sindicato de trabajadores de estaciones de servicio. 

El martes las escuelas estarán cerradas. Foto: J.Garcia

El miedo, transversal a todas las actividades, también impactó en la decisión del Padre Ignacio, seguido por miles de fieles de todo el país que llegan a Rosario para pedirle y agradecerle. En las últimas horas se conoció la decisión de que el Vía Crucis se realice de forma virtual. “El que cambió este año soy yo, por varios motivos: primero, por seguridad; y segundo, por el gasto que implica el transporte para venir. Este no es un año para hacerlo como siempre, no quiero que gasten”, explicó durante la misa.

Respecto al dictado de clases, desde Amsafé, gremio que reúne a los maestros públicos, confirmaron a MDZ, que continuarán durante el martes con la medida de fuerza y no se dictarán clases. "La situación continúa muy convulsionada, hay mucho temor en toda la comunidad educativa y los anuncios no parecen generar algo distinto", comentó Juan Pablo Casiello, representante del sector consultado por este medio.