MDZ en alta montaña

Paso a paso: cómo es la excursión al avión de los uruguayos

Viajamos junto a Inka Expediciones al corazón de la zona donde cayó la aeronave en 1972. Cómo es la ruta, qué servicios se ofrecen y cuánto cuesta la aventura. Imágenes exclusivas.

Mauro Sturman
Mauro Sturman miércoles, 7 de febrero de 2024 · 10:40 hs
Paso a paso: cómo es la excursión al avión de los uruguayos
Uno de los monumentos que se pueden visitar en el Valle de las Lágrimas Foto: Walter Moreno/Mdz

Cabalgar por el corazón de la cordillera de Los Andes hasta llegar a la zona donde nació una de las historias de supervivencia más conmovedoras en la historia de la humanidad, es una experiencia inolvidable. Un equipo de MDZ viajó junto a Inka Expediciones hasta el Valle de las Lágrimas, lugar en el que el viernes 13 de octubre de 1972, se estrelló un avión de la Fuerza Aérea uruguaya con 45 personas a bordo. La aventura, impactante y conmovedora en idénticas proporciones, se convirtió en una de las experiencias más buscadas por turistas nacionales y extranjeros que arriban a Mendoza para rendir su propio homenaje a más de 3.500 metros de altura.

Nueve de la mañana en El Sosneado, San Rafael. Acompañados por quien guiará la travesía durante los próximos tres días, Hugo Chapa Asensio, nos reunimos con el resto del grupo en un viejo pero pintoresco paraje que aún no abre las puertas. Sebastián Penna, Facundo Cejas y Nicolás Cravero, todos oriundos de Santa Fe, se unen para emprender los 70 km que nos separan del puesto que tiene la familia Araya a la vera del río Atuel. Desde allí cabalgaremos durante más de cuatro horas hasta llegar al campamento base “El Barroso”, ubicado a 2.550 metros de altura. El punto de partida es el mismo para quienes eligen la modalidad trekking, aunque el trayecto a pie demora entre 5 y 7 horas, aproximadamente.

Atravesar ríos en plena cordillera, una aventura inolvidable.
Foto: Walter Moreno MDZ

Esta temporada, el caudal de agua que acarrea el río Atuel es notable. El primer desafío hacia el avión de los uruguayos es cruzarlo a caballo. No es una tarea imposible, pero se requiere cierta experiencia para disfrutar verdaderamente del paisaje y evitar problemas. A partir de ese momento, los impactantes valles sobre los cuales alguna vez se asentaron los Pehuenches y el imponente cerro El Sosneado, con sus más de 5 mil metros de altura, serán los únicos testigos de nuestro andar.

Una vez en el campamento base, armaremos las carpas mientras el río Barroso golpea las rocas en su furioso descenso por la montaña. Cuando la tarde comience a transformarse en noche, disfrutaremos de una necesaria merienda para recuperar la energía consumida horas antes. A nosotros nos tocó una exquisita picada con pan de campo. Irrepetible. Uno de los puntos más atrapantes de la actividad radica en los tiempos muertos que se presentan entre cabalgata y cabalgata. Todos los que llegan hasta el Valle de las Lágrimas, albergan un motivo particular y, a la vez, especial. Algunos eligen contar abiertamente su historia y otros esconden sus emociones para soltarlas más adelante. También están los que transitan la travesía mientras la procesión va por dentro.

El esplendor del Valle de las Lágrimas, una postal para el recuerdo.
Foto: Walter Moreno MDZ

Nos vamos a dormir extenuados después de degustar unos suculentos fideos al pesto. Según el relato de nuestro guía, la segunda jornada será más intensa por dos motivos: la geografía natural complejizará la cabalgata y arribar a la zona donde impactó el avión de la Fuerza Aérea uruguaya, es una experiencia verdaderamente conmovedora. Nos separan varias horas de nuestro destino final, pero el tiempo le dará la razón.

La segunda jornada del viaje hacia el Glaciar de las Lágrimas comienza al amanecer. Luego de preparar las alforjas con alimentos y agua para el trayecto, nos trepamos a la montura del mismo caballo con el que cruzamos ríos y superamos senderos el día anterior. Nos separan 4 horas de cabalgata hasta la zona del impacto. A medida que avancemos, el verde irá desapareciendo del paisaje, que ahora deambulará entre tonos rojizos, amarillos, grises y marrones, regalándonos una vista que conmueve. El imponente blanco de la nieve acumulada en alta montaña también será protagonista. Antes de llegar a los restos del avión, atravesaremos el Río de las Lágrimas, el último de la lista.

El tramo definitivo es el más engorroso. A la complejidad de la geografía natural que reúne una inmensa cantidad de ascensos y descensos, caminos sinuosos, laderas interminables y peligrosos riscos, se suma la ansiedad que nos invade cuando imaginamos qué sentiremos al observar una de las escenas más fascinantes que puede entregarnos la Cordillera de Los Andes. Todo cambia cuando completamos la subida y nos topamos con la zona del impacto. Contener las lágrimas se convierte en una tarea titánica que nadie desea reprimir.

Los 300 metros que nos separan del montículo donde están erigidos los dos monumentos en homenaje a las víctimas fatales del accidente y a quienes sobrevivieron 72 días en ese paraje inhóspito y descomunal del sur mendocino, se hacen eternos. Del primero sobresale una gran cruz que contiene una centena de rosarios. La imagen la completan placas, banderas y hasta una botella de vino. El segundo es un monolito en el que están escritos los nombres de las personas que fallecieron en el lugar. A metros de ambos monumentos, descansa sobre el suelo gran parte del fuselaje de la aeronave uruguaya. El silencio es ensordecedor; los visitantes ocasionales observan la escena casi sin emitir palabra alguna. Algunos dejan un rosario u otras ofrenda que llevaron para rendir su homenaje personal, otros eligen la soledad para hacer su propia introspección. La visita se extiende durante aproximadamente una hora, un tiempo más o menos prudente para reflexionar sobre lo que ocurrió hace 52 años en ese paraje.

Retornar al campamento tras visitar la zona del accidente es especial. Entre los monumentos y el campamento El Barroso hay cuatro horas de cabalgata; el celeste del cielo cordillerano se mezcla con la nieve que ya no se derretirá, mientras El Sosneado muestra su inmensidad a lo lejos. El descenso, al igual que el ascenso, supone un esfuerzo físico considerable, pero se disfruta por la magnificencia del paisaje mendocino. Además de compartir experiencias y sensaciones, Inka expediciones nos espera con un asado con sabor a despedida. Habrá tiempo para una copa de vino, algún partido de truco y la posibilidad de dormirse mirando las estrellas, uno de los regalamos más hermosos que nos ofrece la montaña.

El campamento Barroso, de noche.
Foto: Walter Moreno

En el último día de la travesía no habrá que madrugar. La marcha hacia el puesto de la familia Araya comienza a las 10.30 de la mañana y dura aproximadamente unas tres horas y media. Más confiados sobre nuestro andar a caballo, la cabalgata se disfruta mayormente, aún, a pesar del desgaste físico que produce el camino hasta el avión de los uruguayos. Cruzar los ríos se convierte en una aventura placentera y descender por los senderos pasa a ser una actividad lúdica. Cuando arribamos al punto final del recorrido, la familia de puesteros que nos acompañó durante los últimos tres días y de quien aprendimos algunos de los secretos que esconde la montaña, nos espera con empanadas de carne cocinadas en un horno de barro. Una delicia. Son las 14.30 cuando brindamos con los compañeros de ruta, nos dedicamos unas palabras y prometemos mantener el contacto. A la vera del río, transitan cuatro personas a caballo. Seguramente cargan con la misma sensación que nosotros: acabamos de vivir una experiencia irrepetible.

Cuánto cuesta y que servicios ofrece la travesía.

  • La increíble aventura que ofrece Inka Excursiones tiene las siguientes características:
  • Ubicación: Valle de las Lágrimas - Malargüe
  •  Mendoza – Argentina
  • Duración Cabalgata / Trekking: 3 Días/ 2 Noches.
  • Dificultad cabalgata: Moderada
  • Dificultad Trekking: Moderada/Alta
  • Altura máxima alcanzada: 3.600 msnm.
  • Edad Mínima: 12 años (acompañados por padre o tutor).
  • Cantidad de pax para realizar la salida: 6 mínimo
  • Contacto:  inka@inka.com.ar y Whatsapp: +54 9 2615 69-4668
Inka Expediciones tiene fechas programadas hasta marzo

Salidas 2024

Fechas programadas 

  • 2 al 4 de febrero 2024
  • 10 al 12 de febrero 2024
  • 23 al 25 de febrero 2024
  • 1 al 3 de marzo 2024
  • Trekking o cabalgata
  • $350.000.- $440.000.- (los valores expresados son en pesos y solo para argentinos)

La dificultad y exigencia de la Expedición Homenaje al Avión de los Uruguayos es considerada moderada en cabalgata y moderada alta en trekking desde el aspecto psicofísico. El itinerario puede realizarlo tanto expertos como principiantes. Sí es importante estar dispuestos a disfrutar.

Esta expedición se desarrolla en sitios agrestes y alejados de poblaciones, en el corazón mismo de los Andes y por tal motivo, recomendamos planificar con antelación la salida para poder realizar un control médico y chequeo general.

En la temporada el clima suele ser agradable con temperaturas altas durante el día y descendiendo hacia la noche. Pero sabemos que el clima en alta montaña puede variar abruptamente tanto en temperatura como intensidad del viento

Archivado en