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El llamativo dato que alerta sobre la falta de prevención del VIH en Mendoza

Crecen en Mendoza los diagnósticos tardíos. Las personas heterosexuales no se testean y hasta hay quienes consideran que no pueden contraer el virus. El estigma.

Tienen acceso a la información, responsabilidad sobre sus actos porque son adultos; pero llegan tarde a diagnosticarse que tienen VIH. Según los datos del  Programa Provincial de Respuesta al VIH, hay una tendencia que preocupa: las personas heterosexuales tienen una edad de diagnóstico cada vez más avanzada. Y no es porque contraigan el virus en ese momento, sino porque recién lo detectan cuando hay algún marcador y se realizan el test. La edad de diagnóstico subió a los 43 años.

Ese es uno de los datos más relevantes de la situación actual de la epidemia en Mendoza. “Se observó que los heterosexuales tienen una edad de diagnóstico cada vez mayor desde 1990. En ese año era de 30 años y, en 2023, 43 años en varones y 40 en mujeres. En cambio, en los varones homo y bisexuales, la edad promedio se ha mantenido  relativamente estable (33-35 años)”, indica el informe.

El problema es que cuando acceden al diagnóstico, puede haber un avance de la infección y hasta tener enfermedades marcadoras. “La población heterosexual es diagnosticada a mayor edad y en un estado más avanzado de la infección. En 2023, los diagnósticos tardíos de varones y mujeres heterosexuales fueron de 46%, en tanto que en el sector de varones que tienen sexo con varones cis fue del 23%”, explica la información oficial.

Según explican desde el Programa, “mientras en una sociedad se mantengan niveles altos de diagnósticos tardíos, podemos esperar mayor cantidad de nuevas infecciones en un futuro próximo, y eso es lo que se observa por ejemplo en la población heterosexual”. Esto es porque sin un diagnóstico, hay menos o nulas estrategias de prevención.

En Mendoza se reportaron 7.252 casos confirmados desde 1984 hasta el 31 de julio de 2024. De las personas que contrajeron el virus, 6.584 residían en Mendoza en el momento del diagnóstico, y 668, en otras provincias o países. Hasta el momento de corte del estudio (31/7/24) se registraron 118 notificaciones de VIH en 2024.

Según los datos oficiales durante 2010-23, el VIH en Mendoza mantuvo una situación estable. Durante 2010-23 se observa que el 99% de los casos se circunscribe a prácticas sexuales.

Pero los defensores de las personas que viven con VIH y que encabezan las estrategias de concientización, advierten que hay un riesgo latente porque hay un desfinanciamiento de los programas de prevención. "Nos encontramos con un panorama de un país que sufre la falta de campañas de prevención y hasta olvido de la existencia del VIH para la sociedad, mucho desconocimiento sobre cómo uno puede infectarse de VIH y cuál es la ley que protege los derechos de las personas que vivimos con VIH", explicó Gustavo Granella, activista de Redes y referente mendocino y nacional del tema.

En una encuesta realizada en todo el país sobre la situación del VIH en Argentina y en particular del estigma, hubo surgieron datos relevantes. Aún hoy hay un 20% de personas que consideran que compartir un baño o un mate con personas que tienen VIH es riesgoso y 6 de cada 10 cree que se puede contraer pese al uso de jeringas descartables y 4 de cada 10 cree que se puede contagiar por el uso de baños públicos. En ese contexto hay un dato relevante que tiene que alguna relación con los diagnósticos tardíos: un 25% de la población cree que las personas heterosexuales no pueden contraer el virus. 

En cuanto al estigma, 4 de cada 10 personas que vive con VIH sufrió algún tipo de discriminación y un 30% perdió su trabajo.