Cuánto sabés de los caballos: algo sobre el pie y herrado
El pie del caballo es una estructura extraordinaria, la más evolucionada de las especies domésticas, resultado de la adaptación al medio y expuesto a agresión permanente (del terreno o del humano). Junto con los miembros bien conformados, representan el 55-60 % del buen rendimiento para cualquier actividad y ello incluye desde el simple esparcimiento a la alta competencia en sus distintas formas.
He aquí algunos interrogantes habituales
1. ¿Por qué herrar?. Se hierra porque es una forma de protección contra el desgaste de la uña (casco, vaso). El herrado surge de la ruptura del equilibrio natural entre crecimiento y desgaste a partir de que el humano comenzó a utilizar el caballo para sus servicios. Se usaron en la antigüedad, protectores de todo tipo (hiposandalias) desde paja de arroz, cuero, esparto, hierro, etcétera.
2. ¿En qué consiste el herrado?. El herrado es una sucesión de etapas que incluye: examen del caballo, preparación del pie (recorte o “desvasado”), preparación de la herradura (forjado), y colocación de la herradura (clavado). Siempre hecho bajo normas y principios para no agredir al pie.
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3. ¿El herrado es ciencia o arte?. Durante mucho tiempo se ha usado la expresión “arte de herrar” que es impropia dado que no alude a los conocimientos científicos del pie. Pero en realidad, el herrado es ciencia y arte. Es ciencia porque incluye conocimientos científicos sistematizados del pie y es arte porque, conjuga normas y preceptos acumulados por la experiencia de varias generaciones.
Herrar, es una ciencia practicada por un artesano
4. ¿Cuál es el “secreto” del herrado?. El secreto del herrado, es colocar a cada pie, lo más cerca posible de sus condiciones naturales, para lo cual hay que conocerlo. Y conocerlo significa saber cómo está formado, cómo funciona, qué necesita para estar saludable.
5. ¿Cada cuánto tiempo se hierra? (renovación de la herradura). El intervalo entre un herrado y otro, está marcado por el crecimiento de la uña y el desgaste de la herradura (según actividad). Considerando que la uña crece 10 mm/mes, se recomienda no dejar pasar más de 35/40 días, ya que el casco se deforma, la herradura se afloja, etcétera.
6. ¿En qué tiempo se hierra un caballo?. Si se trata de un caballo dócil, manso y sin problemas de pie: 2 a 2 ½ horas. Una mula en 1 y ½ horas.
7. ¿Le duele al animal el recorte de la uña? No, de ninguna manera; es como cortar nuestras uñas o pelo. Tampoco al clavar, al menos que ocurran accidentes leves cuando un clavo queda muy cerca del tejido vivo y comprime y duele al día siguiente o al otro… No es algo grave. No obstante, el clavo tiene un diseño en una de sus caras, que le ayuda a salir…
8. ¿En qué consiste el forjado?. El forjado consiste en dar forma a la herradura que debe ser bien preparada para aplicarla al pie, atendiendo siempre al viejo principio de: La herradura debe adaptarse al casco y no es casco a la herradura. (que es lo que aún hacen los herradores empíricos o sin formación académica “hacen lo que saben, pero no saben lo que hacen”, con todos los riesgos que ello implica).
9. ¿Qué es herrado en frío y en caliente?. En realidad, es forjado en frío y caliente.
10. ¿La herradura es siempre de hierro?. Por lo general sí por disponibilidad y costos, pero las hay de aluminio, cobre, titanio, aleaciones varias, goma, incluso plásticos o poliuretano…
11. ¿Se puede trabajar un caballo sin herraduras?. Sí. Todo depende del tipo de actividad e intensidad y terreno ya que no es lo mismo pampa húmeda que Cuyo o Patagonia. Pero siempre recordando que la uña crece 8 a 10 mm/mes y hay que recortar. Y para reponerse la uña necesita 3 a 4 días por milímetro gastado.
12. ¿Hay mujeres herradoras?. En todo el mundo hay hoy muchas mujeres y tan competentes como los hombres.
Digamos finalmente, que es absolutamente necesario que el herrador esté formado en una escuela (certificado, matriculado), ya que la posibilidad de causar daño por desconocimiento, es muy grande tanto para el caballo como para el propietario o jinete y desafortunadamente, ello todavía ocurre.
* Hugo A. Funtanillas. Médico veterinario. Equinos. Teniente Coronel Veterinario (R) del Ejército Argentino.
hugofunta52@gmail.com