Cuáles son los principales factores que afectan a la ansiedad y la depresión
En este mundo turbulento, es necesario y es nuestra responsabilidad encontrar el equilibrio necesario para aportar claridad, luz, y amor. Y uno de los temas recurrentes a tratar en estos tiempos, son las causas de la ansiedad y de la depresión.
Al momento de buscar los factores contribuyentes, nos podemos encontrar con:
- Incertidumbre económica y social: las crisis económicas, la inestabilidad laboral y la inseguridad generan una sensación de descontrol y miedo hacia el futuro, lo que alimenta la ansiedad y la depresión.
- Sobrecarga de información: la exposición constante a noticias alarmantes, redes sociales y medios de comunicación que destacan tragedias, conflictos y catástrofes, nos van saturando emocionalmente, generan angustia y una percepción distorsionada de la realidad.
- Estrés crónico: las demandas laborales, familiares y personales nos llevan a un estado de agotamiento físico y emocional. La falta de tiempo para descansar o cuidar de uno mismo también contribuye al desarrollo de trastornos de salud emocional.
- Relaciones interpersonales difíciles: los conflictos familiares, las relaciones tóxicas o la falta de apoyo emocional nos generan sentimientos de soledad y desesperanza.
- Pérdida de sentido y propósito: experimentamos ansiedad o depresión cuando la vida carece de significado o dirección, lo que puede agravarse en un mundo que siempre está en crisis.
- Problemas globales: el cambio climático, las pandemias, los conflictos bélicos y las tensiones geopolíticas nos aumentan la ansiedad existencial, al hacer que el mundo parezca peligroso o incierto.
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El mundo está en estado de vía
La creación tiene su bondad y su perfección propias, pero no salió plenamente acabada de las manos del Creador. Fue creada “en estado de vía” (“In statu viae”) hacia una perfección última todavía por alcanzar, a la que Dios la destinó. (302-Catecismo de la Iglesia Católica).
Por eso, es responsabilidad de todos acabar la creación y no exterminarla como lo estamos haciendo, y debemos apuntar a nuestro crecimiento espiritual y personal para poder lograrlo.
Estrategias para salir:
- Desarrollar de la conciencia plena: la práctica del mindfulness nos ayuda a estar presentes, reconociendo lo que sucede sin juzgarlo, esto nos libera de las emociones negativas que estos eventos generan. Es una forma de evitar que la ansiedad o el miedo tomen control sobre nuestra vida.
- Cultivar la gratitud: enfocarnos en lo que sí está bien en nuestra vida, incluso en medio del caos, cambia la perspectiva. La gratitud nos ancla a lo que tenemos en lugar de lo que nos falta o a lo que tememos.
- Servicio a los demás: soy un convencido de que lo que más nos saca de la oscuridad es ayudar a otros. Estar al servicio, ya sea a nivel comunitario, ecológico o espiritual, nos genera un sentido de propósito, nos recuerda que podemos ser una fuente de luz.
- Tener vida equilibrada: cuidar el cuerpo a través de una buena alimentación, descanso adecuado y actividad física es crucial para mantener la mente clara y las emociones equilibradas. El bienestar físico está íntimamente ligado al bienestar emocional.
- Conectarnos con lo trascendente: la meditación, la oración, que nos conecte con algo más grande que nosotros mismos, ayudará a mantener la paz en momentos de incertidumbre. Esta conexión también nos permite recordar que no estamos solos y que hay un propósito superior.
- Crear comunidad: rodearnos de personas que compartan los mismos valores y que también estén en búsqueda de un crecimiento espiritual y personal pues esto nos dará fortaleza. La soledad puede aumentar la sensación de desesperanza, mientras que la comunidad fortalece el sentido de pertenencia.
- Consulta a un terapeuta: la terapia, especialmente si sientes que los síntomas de ansiedad o depresión son difíciles de controlar, nos va a ayudar a desarrollar herramientas personalizadas para enfrentar las dificultades.
Estas estrategias apuntan a no solo sanar nuestras heridas internas, sino a recordar que somos agentes de cambio. A través del equilibrio y la luz interior, podemos aportar claridad y amor en medio de la turbulencia. Los invito a mirar el estado actual del mundo y de nosotros mismos, desde una perspectiva espiritual y personal. La visión de que el mundo está "en estado de vía" resuena con la idea de que somos co-creadores de esta realidad, responsables no solo de nuestra evolución personal, sino también del bienestar colectivo.
* Carlos Daniel Tantucci - Consultor psicológico. productor y conductor del programa “Compartiendo Vida”, por FM "PARROQUIAL" 105.1

