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El desconocido rincón de Buenos Aires que te transporta a Lisboa, Portugal

En el corazón de San Telmo, una antigua casa colonial transporta a locales y turistas al ambiente de ciudades como Lisboa y Sevilla
Este lugar enamora a turistas y locales Foto: Buenos Aires Connect
Este lugar enamora a turistas y locales Foto: Buenos Aires Connect

Buenos Aires es, sin duda, una de las ciudades fuera de Europa que más recuerda a las urbes del viejo continente, con un legado europeo palpable en cada calle y plaza. En esta ocasión, un rincón poco conocido atrae a quienes lo descubren, transportándolos a escenarios que evocan a Sevilla o incluso Lisboa. Tanto locales como turistas lo visitan con frecuencia los fines de semana, explorando los pasajes ocultos que la ciudad esconde.

Este sitio, ubicado en pleno corazón de San Telmo, dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), es una parada ideal para quienes disfrutan de la arquitectura europea. 

Este lugar se encuentra en el mítico barrio de San Telmo. Foto: Pasaje de la Defensa/Facebook

Conocido como El Pasaje de la Defensa, este espacio de estilo colonial se encuentra en la intersección de las calles Defensa y San Juan. La construcción, una antigua casa burguesa de dos pisos, presenta paredes de un amarillo descolorido, junto con patios y galerías que evocan el estilo italiano.

Construido en 1876, el Pasaje de la Defensa fue en sus inicios la residencia de la acaudalada familia Ezeiza, una de las más prominentes de Buenos Aires en esa época, según se detalla en su sitio web oficial.

El pasaje es perfecto para los amantes de las antigüedades. Foto: Pasaje de la Defensa/Facebook

Tras la epidemia de fiebre amarilla que afectó a Buenos Aires en 1871, la familia dejó la propiedad, quedando vacía durante varios años. Posteriormente, el edificio fue utilizado como escuela y sede de un centro para sordos. A raíz de la crisis de 1930, se transformó en un conventillo, o vivienda colectiva.

En 1980, tres arquitectos emprendieron la restauración del lugar, conservando su estructura original. Hoy en día, el pasaje alberga una galería comercial con anticuarios y pequeñas boutiques artesanales. En el primer piso, se encuentra el Bar Ezeiza, un espacio cultural donde se pueden disfrutar de tragos típicos argentinos, limonadas caseras y platos tradicionales.