No maltratemos nuestro idioma: decimos una cosa por otra
Usamos a diario, muchos vocablos con significados que son impropios; podríamos decir “errores semánticos” o de “sentido de las oraciones”. Y aunque ese uso sea profuso, no los transforma en correctos. O sea: por desconocer el significado correcto, decimos una cosa por otra, empleamos un vocablo por otro. Esto ocurre por moda, simple imitación o desconocimiento. Los calcos semánticos, son parte de estos errores.
Los ejemplos son incontables. Veamos algunos (el asterisco, marca las formas incorrectas)
* Severo por grave
Un ejemplo de calco semántico. En español, el término severo no es sinónimo de grave.
Sin embargo, es habitual, cotidiano, encontrar en nuestros medios de comunicación, frases como:
- Sufrió severos politraumatismos y falleció en el hospital
- Severas inundaciones en el litoral
- Se espera que la tormenta sea muy severa.
Es un gran error (y está sobre extendido) el uso de severo con el significado de grave o serio. Es un calco inapropiado de la palabra inglesa severe, (y en francés séverè) ya que en español, severo, se aplica a personas con el sentido de adusto, rígido, riguroso, por lo que sirve como calificación de carácter.
Por lo tanto, en los ejemplos dados lo correcto hubiera sido emplear los equivalentes: grave, serio, intenso, de consideración, muy fuerte, etcétera. Es igualmente censurable este calco en la jerga médica, en la que está tan asentado, pudiendo reemplazarse por: grave, intenso, avanzado. Caso similar al uso de “patología” como sinónimo de enfermedad, o “injuria” por daño (dos cosas distintas en ambos casos).
*Virtual por electrónico
Por definición, virtual es: “Aquello que tiene existencia aparente pero no real”.
Si hacemos una compra a través de Internet, ello no representa en modo alguno, una compra virtual. Es una compra real, a través de un medio electrónico. La carga virtual (crédito) para teléfonos móviles o tarjeta para viajar es llanamente una carga o compra real. Solemos leer incluso: Consultá tu saldo virtual.
Del mismo modo, son llamadas virtuales, las comunicaciones on line como clases, entrevistas, conferencias, etc. En todo caso, estas, no son virtuales, son reales. Por lo que no hay justificativo para llamarlas así. Las tan difundidas hoy “clases virtuales”, son clases reales. Es virtual, la modalidad de exposición (“aula” que no es tal), por lo que está bien que se diga “modalidad de aula virtual”.

Es virtual, el espacio (Internet). Se conforma una red social en un espacio virtual. La expresión realidad virtual es un oxímoron. Un mensaje enviado por Internet, no es algo virtual; aunque circule por un cable o por el espacio en forma de bits, es una comunicación real, alguien va a leerlo en algún lugar. El conocido “secuestro virtual”, es una extorsión telefónica.
Conclusión: Si un fenómeno ocurre merced al uso de la tecnología electrónica, podremos calificarlo como electrónico, pero no como virtual.
*Amén de […] por Además
Amén, es la reafirmación que significa así sea, usada como fórmula de conclusión de oraciones religiosas; sin embargo, entre nosotros también se usa (de modo erróneo) con sentido de “además” o a veces, “con independencia de”. Entonces, oímos y usamos:
- Amén de que dijeron que iban a pagar y no pagaron.
- Amén de otras cosas, que no voy a repetir aquí.
- Amén de que nos hicieron esperar muchísimo.
O sea: “Amén de”, no es además de… Es “Así sea”.

En próximas entregas y siempre con sentido didáctico, presentaremos ejemplos agrupados por tipo de incorrecciones.

* Hugo Funtanillas. Médico veterinario. Miembro honorario de la International Farrier Academy (IFA).

