Salud: por qué el Estado crece como "garante" de un sistema en crisis
El sistema de salud en Argentina viene sufriendo modificaciones que afectan de forma directa a los beneficiarios. Entre los motivos se encuentra el aumento mensual de las cuotas de obras sociales y empresas de medicina prepaga tras la liberación de los precios que puso en jaque a miles de afiliados que se vieron obligados a renunciar a la cobertura privada y potenció la judicialización de los reclamos. Sin embargo, el problema es de larga data ya que la migración hacia el sistema público se venía observando tras la reducción de las cartillas médicas, el cobro de coseguros y la eliminación de coberturas. Las consecuencias del deterioro de los tres subsistemas existentes (público, privado y de seguridad social) se hace visible y profundiza cada vez más.
En ese contexto, el Estado aparece cada vez más como "garante" de ese servicio esencial. De manera directa por la cantidad de personas sin cobertura y también vía indirecta porque la mayoría tiene obras sociales relacionadas con lo estatal: PAMI y las obras sociales provinciales.
El acceso a la salud tanto como la valoración del sistema privado y público en Argentina, está determinado por variables socioeconómicas, de género, edad y estudios. Este universo complejo tiene como protagonistas a los más vulnerables pero también a otros actores clave. Sólo en el subsistema de seguridad social hay casi 30 millones de personas mientras que en el sistema privado son 7,5 millones y casi 20 millones en el sistema público. El número total supera los 46.234.830 de argentinos que habitan el territorio nacional ya que algunos afiliados poseen doble cobertura.
En detalle
En Argentina el subsistema de Seguridad Social contiene 291 obras sociales nacionales de las cuales 213 son gremiales, 26 de dirección, 12 por convenio y 40 especiales. En total, son 29.440.132 beneficiarios a nivel nacional.
Por otro lado, hay 24 obras sociales provinciales que no están dentro del Sistema Nacional del Seguro de Salud (leyes Nº23.660 y Nº23.661) y 36 obras sociales especiales que fueron creadas por leyes nacionales especiales en la órbita de la Administración Central, de organismos autárquicos y de empresas del Estado. Estas últimas, por sus características no responden al agrupamiento sindical, de dirección o por convenio y deben adecuarse a los requisitos y exigencias de las leyes que regulan las Obras Sociales. Algunos ejemplos son: Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), Judiciales (OSPJN), Congreso de la Nación (DAS), UBA (DOSUBA). Al igual que las obras sociales provinciales, no están dentro del Sistema Nacional del Seguro de Salud.
El PAMI (Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados) es la obra social más grande de Latinoamérica y entra dentro de este subsistema de seguridad social con un total de 5 millones de jubilados, sus familiares a cargo, pensionados y veteranos de Malvinas.
El sistema privado, que hoy tiene un total de 7.461.841 afiliados, viene sufriendo modificaciones a partir de las nuevas medidas implementadas a nivel nacional. La imposibilidad para afrontar los costos de la cobertura que brindan las empresas de medicina prepaga obligó a miles de afiliados a optar por otras opciones.
Muchos argentinos se volcaron al sistema de salud público generando una sobre demanda en los efectores de salud ante la falta de cobertura, cobro de coseguros y aumento de cuotas que rondan el 4,5% mensual. En el país, hay 19.921.618 personas dentro del sistema público.


