Producción ganadera

El lado B de la nieve: muerte, frío y soledad en los puestos

Desde el sur de San Carlos hasta Malargüe unos 300 puesteros quedaron aislados durante días. Las nevadas de este fin de semana complicaron la situación. Todavía no pueden calcular los daños porque hay animales bajo la nieve.

Gabriela Sánchez
Gabriela Sánchez lunes, 11 de septiembre de 2023 · 15:00 hs
El lado B de la nieve: muerte, frío y soledad en los puestos
Estiman que las pérdidas alcanzan al 30% del ganado. Foto: Gentileza /Laura Vargas
El lado B de la nieve: muerte, frío y soledad en los puestos
Los puesteros encuentran animales muertos bajo la nieve Foto: Gentileza /Laura Vargas
El lado B de la nieve: muerte, frío y soledad en los puestos
Van a poder calcular las pérdidas reales cuando se derrita la nieve. Foto: Gentileza /Laura Vargas
El lado B de la nieve: muerte, frío y soledad en los puestos
Entre San Carlos y Malargüe viven 300 puesteros Foto: Gentileza /Laura Vargas
El lado B de la nieve: muerte, frío y soledad en los puestos
En algunas zonas pudieron llegar con camionetas después de varios días. Foto: Gentileza /Laura Vargas
ver pantalla completa

Nieva en Mendoza y pululan en las redes sociales fotos de la montaña blanca, inmensa, majestuosa captada desde la ciudad. Se suman el colorido de la nieve en los centros de ski y los videos de los guanacos corriendo por una huella pero detrás de esos telones se esconde la realidad de la cordillera. 

Las Leñas tras la última nevada
Las Leñas tras la última nevada

Entre el sur de San Carlos y Malargüe viven unos 300 puesteros que crían ovejas, cabras y vacas. La nevada del 22 y 23 de agosto superó en algunos sectores el metro de altura, sepultó a cientos de animales, dejó aislados por días a los habitantes de la zona y se cobró dos vidas: Pedro Molina (falleció cuando quiso resguardar a unos caballos y una rama le cayó encima) y Juan Carlos Cabrera (murió de una descompensación cardíaca al lado de la ruta). La nevada del fin de semana volvió a complicar la situación de los crianceros.

Esta es la cruda realidad que Jorge y Rosa Vargas viven en el puesto Laguna Seca. Sus tierras están entre El Sosneado y La laguna del Diamante. Se accede por el nuevo tramo de la ruta 40. Desde el camino asfaltado hay que ir por una picada -antes había una huella pero una creciente la borró hace un par de años- y después internarse unos 20 kilómetros en dirección a la cordillera.

"Allí viven mis papás, vivieron sus padres, sus abuelos y los abuelos de sus abuelos", dice Johana Vargas, sobre sus padres que están incomunicados en el puesto.

"Estuvieron casi una semana encerrados. En el puesto no hay señal, hay que caminar para buscar señal y no podían salir por la nieve", agregó la joven que vive en Cuadro Nacional de San Rafael.

Cuando se despejó Jorge y Rosa encontraron 200 animales muertos al lado de la casa y calculan que unos 300 ejemplares están bajo la nieve. Además, algunos de los animales que sobrevivieron están "pasmados de frío". "Están tirados y cuando les das alimento, comen un poco pero se mueren igual. Un montón amanecen muertos. A los chivatos ya los perdieron todos, están todos muertos en el corral. Las que estaban preñadas, parían los animales muertos, no tenían fuerza para tirar la placenta y también se morían", relató Johana.

Las imágenes muestran parte de las pérdidas sufridas. Gentileza /Johana Vargas

Aunque el pronóstico alertó sobre el fenómeno climático, nadie esperaba una nevada tan copiosa. Los lugareños dicen que hacía entre 30 y 40 años que no nevaba tanto. El primero que pudo salir a caballo del puesto fue uno de los hijos del matrimonio. El joven buscó señal para avisar que estaban bien y pasar una lista de algunas cosas que necesitaban. 

Al puesto no llegaron los camiones del Ejército ni de Gendarmería. Recién cuando se derritió un poco de nieve llevaron víveres, alimento y pasto los miembros de un club de camionetas 4 x 4 que combinan travesías por caminos de difícil acceso con actividades solidarias. 

Después llegó la asistencia del Gobierno de Mendoza con bolsas de alimento para los animales. Sin embargo, el panorama es desolador, sin una cifra certera de daños es imposible calcular una ayuda del Estado y mientras tanto las deudas y la pérdida de animales sólo genera angustia y desesperación en los crianceros.

Cientos de animales murieron producto del frío y la falta de alimento. Gentileza /Johana Vargas

"La gente no conoce la vida del puestero. Se están terminando porque es muy difícil subsistir. Necesitan ayuda del Gobierno. Este año no habrá chivitos. Se mira mucho por el turismo pero no se ve la realidad de los puesteros. No se podía llegar al campo por ningún lado, pero estaban todos locos con las elecciones", explicó Johana.

"Dicen que tienen que llegar unos fondos de la Nación para reponer los vientres. El tema es que mis papás se endeudan para comprar alimento y esa deuda se paga con los chivos que se venden. Este año no van a tener animales para vender", agregó.

Asistencia y cálculo de pérdidas

Desde la Dirección de Ganadería calculan que se ha perdido el 30% de animales adultos de ganado menor, en especial ovinos y caprinos. Sin embargo, el número es estimativo porque todavía están recibiendo denuncias de los puesteros que por el momento no pueden terminar de contar los ejemplares muertos.

La primera medida de asistencia fue abrir los caminos y después llevar comida para los animales. En el plan Plan Forraje anunciado por el gobernador Rodolfo Suarez trabajaron el Clúster Ganadero Mendoza, municipios, Vialidad y el Ministerio de Seguridad. En total son 14 millones de pesos en maíz.

“El Plan Forraje es un paso importante en nuestra labor conjunta para enfrentar esta emergencia climática y asegurar que los puesteros cuenten con los recursos necesarios para mantener sus actividades ganaderas y sus medios de vida”, dijo Suarez en Twitter. 

“Se entregó cebada, rollos, maíz. No hemos podido llegar a algunos puestos por las condiciones climáticas”, explicó el presidente del Clúster Ganadero Mendoza, Francisco Ríos. 

“Vamos a poder evaluar dentro de 10 días porque hoy es muy complejo. Los puesteros están trabajando todo el día en la nieve y tienen las caras quemadas por el reflejo. No vamos a dejar a nadie abandonado”, añadió.

Los puesteros encuentran animales enterrados bajo la nieve. Gentileza /Johana Vargas

Cómo acceder a la asistencia

Cada productor que se haya visto alcanzado por las nevadas deberá acercarse a la delegación de la Dirección de Ganadería. Deberán presentar: el RENSPA activo, el calendario de vacunación de aftosa o la declaración de stock caprino del último año. La mayor parte de la entrega se realizará en un predio de la municipalidad de Malargüe. 

Archivado en