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Esperanza: aprueban un innovador tratamiento para un tipo de cáncer incurable

La FDA norteamericana dio luz verde a una terapia indicada para adultos que se administra por vía subcutánea de manera semanal o quincenal.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) otorgó la aprobación acelerada de talquetamab-tgvs, conocida como Talvey, una terapia basada en anticuerpos para pacientes con un tipo de cáncer de la sangre difícil de tratar.

El tratamiento está indicado para adultos con mieloma múltiple en recaída o refractario en dosis semanal o quincenal por vía subcutánea, en pacientes que habían recibido previamente al menos cuatro terapias sistémicas previas. 

La información de prescripción de talquetamab-tgvs tiene un recuadro de advertencia para el síndrome de liberación de citocinas mortal o potencialmente mortal y la toxicidad neurológica, incluida la neurotoxicidad asociada a las células efectoras inmunitarias. Debido a los riesgos, talquetamab-tgvs -fabricado por Johnson & Johnson- está disponible solo a través de un programa restringido bajo una estrategia de evaluación y mitigación de riesgos llamado Tecvayli-Talvey REMS.

Las reacciones adversas más frecuentes notificadas en los 339 pacientes de la población de seguridad fueron, entre otros, disgeusia (mal sabor persistente en la boca), trastornos de las uñas, dolor musculoesquelético, trastornos de la piel, erupción cutánea, fatiga, disminución de peso, sequedad de boca, pirexia, xerosis, disfagia, infección del tracto respiratorio y diarrea.

Esta revisión se realizó en el marco del Proyecto Orbis, una iniciativa del Centro de Excelencia en Oncología de la FDA. El Proyecto Orbis proporciona un marco para la presentación y revisión simultáneas de medicamentos oncológicos entre socios internacionales. 

¿Qué es el mieloma múltiple?

El mieloma múltiple, también conocido como mieloma de células plasmáticas, es un tipo de cáncer que afecta a las células plasmáticas, que son un tipo de glóbulo blanco especializado en la producción de anticuerpos. Esta enfermedad se caracteriza por la proliferación anormal y descontrolada de células plasmáticas malignas en la médula ósea, lo que puede llevar a la producción excesiva de proteínas monoclonales (o proteínas M) y la interferencia en la producción normal de células sanguíneas.

El mieoloma afecta las células plasmáticas. Foto: Shutterstock

Pese a ser un tipo de cáncer considerado "incurable", los avances científicos han posibilitado otorgar al paciente una mejor calidad de vida y una prolongación de sobrevida.

"Cuando estaba en la facultad de medicina, el único tratamiento para el mieloma múltiple era la quimioterapia; es decir, la quimioterapia tradicional y el trasplante de médula ósea. Esas eran las únicas opciones para el paciente de mieloma en ese tiempo; pero desde entonces, contamos con nuevos agentes que realmente ayudan a extender el tiempo que los pacientes pueden vivir con mieloma múltiple", indica la Dra. Yi Lin, hematóloga de Mayo Clinic.

Algunos de los síntomas y efectos del mieloma múltiple incluyen:

  • Dolor óseo: El mieloma puede causar dolor en los huesos, especialmente en la columna vertebral, las costillas y las caderas.
  • Fracturas óseas: Las células cancerosas debilitan los huesos, lo que aumenta el riesgo de fracturas.
  • Anemia: La producción anormal de células plasmáticas puede interferir en la producción de glóbulos rojos, lo que lleva a la anemia y a la fatiga.
  • Daño renal: Las proteínas M pueden acumularse en los riñones y causar daño renal.
  • Infecciones recurrentes: La proliferación de células cancerosas puede debilitar el sistema inmunológico, lo que hace que los pacientes sean más susceptibles a infecciones.
  • Problemas de coagulación: El mieloma puede interferir en la coagulación normal de la sangre.
  • Hipercalcemia: Las células plasmáticas malignas pueden liberar calcio en la sangre, lo que puede afectar el funcionamiento normal del cuerpo.

El diagnóstico del mieloma múltiple implica pruebas como análisis de sangre para detectar proteínas monoclonales y estudios de imagen como radiografías, resonancias magnéticas y tomografías computarizadas para evaluar el estado de los huesos y la médula ósea. El tratamiento depende del estadio de la enfermedad y puede incluir quimioterapia, radioterapia, trasplante de médula ósea, terapias dirigidas y, en casos avanzados, tratamientos para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.