Fabricaban cerveza artesanal, la pandemia los obligó a cambiar y hoy hacen el mejor gin de Argentina
Cuando se dice quebracho, inmediatamente se piensa en el norte de Santa Fe y la explotación a cargo de la empresa inglesa La Forestal, la lucha obrera y la extinción de muchas comunidades. Más de un siglo después, la historia los sigue uniendo. En Avellaneda, a 300 kilómetros de la Capital, vuele a ser noticia otra fábrica: Quebracho, dedicada a la elaboración de gin, recientemente galardonado como el mejor de Argentina.
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"Quisimos reivindicar la historia, los hacheros y lugareños del norte, donde estamos y validar nuestra identidad. La ginebra como el gin es una bebida que está emparentada con el campo y por eso elegimos ese nombre", le cuenta a MDZ, Diego Sicotello, creador de Quebracho.
Sicottello es oriundo de la ciudad de Santa Fe, pero desde hace un tiempo está radicado en Avellaneda, pequeña localidad de unos 30.000 habitantes, vecina de Reconquista. Allí desarrolla su pasión por emprender y crear sabores a través de las bebidas. Junto a un grupo de amigos de Villa Ocampo, a 80 kilómetros, en el 2017 crearon Psicotella, una gustosa cerveza artesanal que se comercializa en bares, supermercados y vinotecas de toda la región y provincias vecinas como Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones.
Era un buen momento respecto a la producción, que estuvo acompañado por la llegada del agua potable a través del acueducto, lo que le permitió contar con una mejor materia prima, sumado al asesoramiento externo hacer un producto de muy buena calidad. Sin embargo, el proceso de expansión y rápido crecimiento que habían logrado se detuvo. Casi de golpe y sin mucho margen. Llegó la pandemia del coronavirus, los bares cerraron, los eventos no estaban permitidos, los pedidos dejaron de llegar y la demanda se aplastó.
"Estábamos en un punto de inflexión, no teníamos muy en claro qué hacer, y como le ocurrió a otras pymes, quedamos descolocados", recuerda Sicotello que explica que la primera decisión fue dejar de embazar en barriles y pasar a botellas para alentar un consumo más doméstico en plena época de aislamiento.
"El cambio nos habilitó a repensarnos, éramos una fábrica de cerveza artesanal, pero ampliamos nuestra visión, apostamos y nos convertimos en una de bebidas y lo primero que elaboramos fue el gin tonic", recuerda Sicotello orgulloso de una decisión que tomaron dos años atrás, que no fue sencilla, que implicó cambios, pero que ahora paga sus frutos al transformarse en el mejor de Argentina en el estilo London Dry.
Con el objetivo de producir gin, pero con el proyecto a corto plazo de ampliar a whisky, vodka y rom la otra decisión importante fue hacer una gran inversión en herramientas y maquinarias para elaborar productos de excelente calidad, algo que desvela al emprendedor. "Cuando vienen de visitas otros emprendedores o estudiantes que todavía no tienen claro qué hacer y cómo lo único que le remarco es que apunten a la alta calidad, no hay otra, es lo que distingue y te salva siempre", enfatiza Sicotello.
Sicotello define a su gin como "neutro" que tiene la capacidad de combinar muy bien con citricos, frutos rojos, pepinos, romero o limón. "Es un producto versátil para aquel que quiera tomar un gin con cualquier tipo de variante y que encaje muy bien. Es un conjunto, la calidad, sumado a una política comercial de estrategia de marca y comunicación", explica.
La combinación de los factores que enumera Sicotello, sumado a la garra norteña santafesina y la pasión por emprender, fueron la influencia perfecta para que los jurados de Argentina, Chile, Brasil y Europa, que participaron del campeonato anual de bebidas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, determinaran que Quebracho es el mejor gin del país.
"Fue un regalo, una sorpresa, un premio al esfuerzo y un logro increíble poder destacarnos entre más de 250 empresas, es una emoción muy grande la que tenemos, que nos llena de mucho orgullo y nos invita a seguir mejorando y creciendo", cerró Sicotello.
Un siglo después del paso de La Forestal, el norte de Santa Fe persiste en la férrea defensa de su historia como un eco que resuena en cada rincón. Gambeteando las dificultades, como lo hicieron Maradona y Messi a los ingleses, Quebracho emerge como el guardián de sus raíces, transformando la típica bebida británica en un genuino sabor argentino, una comunión de tradiciones. En cada trago, rindiendo un homenaje, destilando la esencia de un pueblo que se enorgullece de su pasado y se proyecta hacia un futuro enraizado en sus orígenes.

